Excelente artículo pública el Gaudium:A NADIE LE INTERESO PORQUE SOY UNA ANCIANA

Excelente artículo pública el Gaudium:A NADIE LE INTERESO PORQUE SOY UNA ANCIANA

A NADIE LE INTERESO PORQUE SOY UNA ANCIANA

Viernes 23 de Abril de 2010 por Redacción ·

Dr. Escobar:

Yo ya soy una persona muy anciana, tengo 83 años y estoy muy enferma, no aguanto los dolores en mis piernas, ya casi no puedo caminar y me tengo que valer de un bordón, la cabeza me da vueltas, y siento que mis hijos se desesperan conmigo. No sé qué hacer.

Yo le digo a Dios que ya me recoja, que no tiene caso seguir sufriendo; pero a veces me llega el remordimiento de conciencia por lo que digo, y mejor pido perdón por mi atrevimiento, y le digo que mejor cuando él quiera se cumpla su voluntad en mi.

Pero yo ya me siento inútil doctor, ya no sirvo para nada, sólo para estorbar, pues quiero sentirme útil y no me dejan; les doy consejos a mis nietos y me ignoran. Ya no tengo fuerzas ni para pensar.

Todos los días que pasan, para mi son siempre lo mismo, sólo estoy en espera para que el día que Dios se acuerde de mi, él tenga misericordia y se apiade de mi.

Uno de mis nietos me escribió esta carta, porque yo mismo le dije que me la escribiera y la llevara al periódico Gaudium. Le agradezco si me comenta algo, porque a lo mejor muchas de las personas de mi edad están igual que yo.

Teresa Ramos.

Teresa:

Tere y te lo digo con mucha sensibilidad, creo entender la angustia que pasas en el aspecto físico y emocional y quizá no tanto por los dolores físicos, sino por el abandono de tus hijos.

Ellos quizá no se den cuenta o no quieran ver que pasarán por esas situaciones de la edad y quizá vuelvan a sentir lo que tú sientes y tal vez se repitan los esquemas que te están haciendo.

Alguien tiene que hacerles ver su injusticia, alguien, puede recibirte sin ocasionar problemas y que te demuestren amor.

Agárrate de ese nieto que te redactó la carta y me gustaría que viniera conmigo para prestarle un CD que está muy similar a lo que sientes.

Se llama “el día en que me volví invisible”. Que lo escuchen tus hijos. Ellos deben saber que los cargaste con “dolor y cansancio” y estuviste presente y ahora para esos eres una carga.

Ese nieto te puede dar hogar, cariño, ayuda y llevarte a su casa o quizá a un hogar donde te llenes de comunidad, repito común – unidad y te sientas recibida con los brazos abiertos.

Además, Tere, llénate de Dios. Habla con Él. Dile que estás a sus órdenes, que te ayude a perdonar las injusticias que te hacen, que vuelva en ti la memoria de tantos dones recibidos, que te sientas satisfecha de traer hijos al Reinado de Dios.

Me encantaría ir a platicar contigo y, aprender de tus experiencias e invocar a ese Jesús que te amó desde la eternidad.

Por otro lado ve que a tus 83 años, puedes hacer algo, bordar que te lean algo, acudir a la Eucaristía, visitar a parientes o amigos. Pasa tu tiempo ocupada,  y no entristeciéndote por la ausencia de tus hijos.

Se puede hacer algo que te dé vida, que te acerques al Señor y ya no pensar las desgracias que te hacen y diles: “los amo”.

Acuérdate que puedes renacer el entusiasmo por vivir y ser productiva en las pocas fuerzas que tengas. Aprende a reír, Tere, a saborear un atardecer, una música que te eleve, una lectura que te siga dejando huellas en tu vida.

Tere, préstame tu sonrisa.

Con mucho cariño

Dr. Gonzalo Escobar

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