Lectura de la carta a los Hebreos 9,24-28;10,19-23. Domingo 16 de Mayo 2010

Hermanos: Cristo no entro al santuario

Pues ahora no se trata de un santuario hecho por hombres, figura del santuario auténtico, sino que Cristo entró en el propio cielo, donde está ahora ante Dios en favor nuestro.
El no tuvo que sacrificarse repetidas veces, a diferencia del sumo sacerdote que vuelve todos los años con una sangre que no es la suya;»
de otro modo hubiera tenido que padecer muchísimas veces desde la creación del mundo.
De hecho se manifestó una sola vez, al fin de los tiempos, para abolir el pecado con su sacrificio.
Los hombres mueren una sola vez, y después viene para ellos el juicio;»
de la misma manera Cristo se sacrificó una sola vez para quitar los pecados de una multitud. La segunda vez se manifestará a todos aquellos que lo esperan como a su salvador, pero ya no será por causa del pecadAsí, pues, hermanos, no podemos dudar de que entraremos en el Santuario en virtud de la sangre de Jesús;»
él nos abrió ese camino nuevo y vivo a través de la cortina, es decir, su carne.
Teniendo un sacerdote excepcional a cargo de la casa de Dios,
acerquémonos con corazón sincero, con fe plena, limpios interiormente de todo lo que mancha la conciencia y con el cuerpo lavado con agua pura.
Sigamos profesando nuestra esperanza sin que nada nos pueda conmover, ya que es digno de confianza aquel que se comprometió.

Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Caólico : Asamblea Eucarística. México

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