Nuestra fe: La acupuntura: por Dr. Carlos Etchevarne, Bach. Teol.

Nuestra fe: La acupuntura: por Dr. Carlos Etchevarne, Bach. Teol.

Acupuntura.

Etim: Del latín acus, aguja, y punctura, punzada.

Acupuntura: Operación con fines curativos en la que se clavan una o más agujas en el cuerpo humano. La han empleado los chinos y japoneses desde la antigüedad.

Nuestro interés aquí no es analizar la acupuntura utilizada como práctica médica. Ese campo le corresponde a la medicina. A nosotros como cristianos nos interesa alertar sobre lo que se vende como “acupuntura” dentro de las prácticas de Nueva Era. Sabemos que no estamos ante una ciencia ni religión cuando leemos anuncios como este que aparece en un centro de “acupuntura”: Con frecuencia los centros de acupuntura mezclan una multitud de prácticas de la Nueva Era. Anuncios: ¿Amor? ¿Vida? ¿Finanzas? ¿Carrera? ¿Que tienes en la mente? — El Tarot Mágico te permitirá… — ¡maravilloso!

Las promesas no tienen límites: “La acupuntura quita todos los dolores y tensiones, hace bajar de peso, quita el vicio del cigarro…”

A estas promesas sigue una jerga típica de la Nueva Era para hacer a los ingenuos creer que se trata de algo científico o misterioso… ¡Armonice con el “gi” del día!

Una visita a la red produce innumerables sitios de acupuntura donde venden todo lo que usted necesita para ser un campeón: desde “brazaletes ionizados de rayos Q” hasta hierbas medicinales. ¡Y la gente lo compra! También hay regalos, como una página de acupuntura que ofrece un salvador de pantallas chino para la buena suerte, capaz de llenar tu espacio de “Feng Shui positivo.”

Los centros de acupuntura suelen utilizar abundantemente nombres de origen chino o japonés para identificarse con la antigua práctica de acupuntura que se remonta a esos países. Pero también promueven superstición y ocultismo: horóscopo chino, Tarot, el “mundo de I-ching” (un oráculo) y mucho mas. Con frecuencia reclaman que sus productos tienen poderes sobrenaturales.

Recordamos al lector la admonición de San Pablo: “.. los malos y embaucadores irán de mal en peor, serán seductores y a la vez seducidos. Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús” (II Tim. 3:13-15).

Conclusión: No nos compete evaluar los posibles méritos de la acupuntura terapéutica. Ese es el campo de la medicina. Pero si debemos alertar sobre a la “acupuntura” que se vende popularmente hoy día por todas partes pretendiendo satisfacer todas las necesidades humanas a base de técnicas y poderes misteriosos…. Esto nada tiene que ver ni con ciencia. Es una estafa religiosa.

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