¿Conoces nuestra fe católica?:Segunda parte: Por Alfredo Gómez Bolívar

¿Conoces nuestra fe católica?:Segunda parte: Por Alfredo Gómez Bolívar

¿Conoces nuestra fe católica?: segunda parte

Segunda Parte

“ Las ovejas que no son de este redil ”

Tuve un amigo evangélico hace algunos años cuando estudiaba secundaría, que me decía: Lee la Biblia y te harás salvo. En ella esta toda contenida toda la verdad … Siempre que lo veía me repetía lo mismo. Como tratando de convencerme de que cambiara de fe. Un día decidí  complacerlo y logré leer solo una parte del antiguo testamento y todo el nuevo, pero esto no me convirtió en un evangélico.

Dice el Señor:

» Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por mis ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. (  Jn. 10,14-15)

Este ejemplo de conversión de los evangélicos narrado en la primera parte, es una de las muchas  formas o tácticas, de como  las sectas protestantes se basan, argumento que utilizan para decir que los católicos le hacemos culto a los santos ( adoración) y los idolatramos. Esto lo hacen con el único propósito de hacernos ver  que nosotros no creemos que existe un solo  mediador entre el Hijo y El Padre  y  poniendo en tela de juicio nuestra propia fe católica.

Para aclarar esta disyuntiva, nuestra respuesta es la siguiente:

Hay dos clases de mediadores: el que paga por nuestros pecados y salva nuestra alma ese es uno solo, Jesucristo. En esto únicamente Cristo es el Mediador porque El murió para pagar nuestros pecados, y nadie más ha muerto por nuestros pecados.

» Uno solo es medidor entre Dios y los hombres » (1 Timoteo 2,5)

Pero hay otra clase de mediador el que ruega a Jesús y al Padre y al Espíritu Santo por nosotros para obtener de ellos, los favores que necesitamos. Esos son la Santísima Virgen y los Santos. Y en este sentido si puede haber más de un mediador.

En la  Sagrada Escritura tanto en el antiguo testamento como en el nuevo, trae ejemplos de lo expuesto anteriormente:

Cuando Dios se disgustó con los 4 hombres que le habían inventado al Patriarca Job lo que él había hecho, entonces Dios  les dijo:

«Mi siervo Job intercederá por vosotros y Yo le atenderé su petición para no trataros duramente como merecéis» (Job 42,8)

En este caso Job aparece como Mediador entre los hombres y Dios, pero no para pagar las deudas que le tenían al Señor sino para rogar en favor de ellos. Y el Señor Dios atendió su petición y los perdonó.

Hay otro caso en el antiguo testamento donde Moisés dice a Dios:

» Perdona las maldades de este pueblo, según la grandeza de tu misericordia «( Nm. 14,19) y Dios le responde:

» Los perdono conforme a tu suplica »

Aquí Moisés aparece como Mediador no pagando los pecados de los otros (que eso solamente lo puede hacer y lo hizo el propio Jesucristo.)

Así la Virgen María en la Bodas de Caná rogó a Jesús y se hizo el milagro para los novios y los presentes en aquella boda ( Jn. 2,1-11).

La Virgen y Los Santos son Mediadores ante el Gran Mediador que es Jesucristo. Cabe entonces hacernos la siguiente pregunta ¿ Por qué siendo tan amigos de El, no pueden ir a pedirle favores para nosotros? ¿ Es que una vez que están en el cielo ya no nos aman?

Podemos observar en el Nuevo Testamento un gran número de  mediadores narrados en los Evangelios que actuaron por otras personas para que Jesús les concediera favores o milagros.

Por ejemplo cuando Jesús sana a un paralítico, descrito este mismo pasaje en los tres Evangelios sinópticos como son: ( Mt. 9,1-18// Mc. 2,1-12 // Lc. 5,17-26). En todos el Señor Jesús pluralista la fe que tenían los hombres ( terceros- medidores) que llevaban al paralítico a los píes de Jesús.  Y el Señor  Jesús les concede el favor que ellos le piden.

» Allí le llevaron un paralítico, acostado en una camilla; y cuando  Jesús  vio la fe que tenían, le dijo al enfermo:

– Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados. ( Mt. 9,2)

Otro ejemplo de la intervención de terceros lo vemos en la Biblia cuando Jesús sana a la suegra de San Pedro y de igual forma indicado en los tres sinópticos. (Mt. 8,14-15 // Mc. 1,29-31)

«Jesús salió de la sinagoga y entro en casa de Simón. La suegra de Simón estaba enferma, con mucha fiebre, y rogaron por ella a Jesús .» (Lc. 4,38-39)

Otros episodios narran la intervención de terceros, como cuando Jesús sana al criado de un capitán romano ( Lc 7,1-10 // Mt 8,5-13 ),  de igual forma a la hija de Jairo en: (Mt. 9,18-26), también cuando un hombre pide curación para su hijo que tenía un demonio en:  ( Mt 17,14-20 // Mc. 9,14-29// Lc. 9,37- 43) y otro  de los casos es cuando a  Jesús, le llevan un sordo mudo para que lo sane: (Mc. 7,31-37 )

Peticiones muy similares como las nombradas anteriormente, están en capacidad de hacer los santos y la Santísima  Virgen  por nosotros ante Dios, ¿ quien se atrevería a dudar  de esta posibilidad?

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