Evangelio San Lucas 18,1-8. Sábado 13 de Noviembre de 2010.

Jesús les mostró con un ejemplo que debían orar siempre, sin desanimarse jamás:
En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaba la gente.
En la misma ciudad había también una viuda que acudía a él para decirle: «Hazme justicia contra mi adversario».
Durante bastante tiempo el juez no le hizo caso, pero al final pensó: «Es cierto que no temo a Dios y no me importa la gente,
pero esta viuda ya me molesta tanto que le voy a hacer justicia; de lo contrario acabará rompiéndome la cabeza».
Y el Señor dijo: «¿Se han fijado en las palabras de este juez malo?»
¿Acaso Dios no hará justicia a sus elegidos si claman a él día y noche, mientras él deja que esperen?
Yo les aseguro que les hará justicia, y lo hará pronto. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?».

Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico : Asamblea Eucarística. México

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