¿Beatificación de Juan Pablo II, necesidad de santos o es un santo?

¿Beatificación de Juan Pablo II, necesidad de santos o es un santo?

¿Beatificación de Juan Pablo II, necesidad de santos o es un santo?


Juan Revilla.

En la película “fray escoba”, fray Barragán le pregunta a fray Martín de Porres: ¿cómo se puede llegar a ser santo?, indudablemente el testimonio de Martín lo estaba impactando y veía que Dios actuaba en quién es dócil al Espíritu, la respuesta de fray Martín fue sencilla pero profunda: bueno. “Ser justo no es difícil y de justo a santo no ha de haber mucha distancia”; los hombres reconocemos las virtudes de un hombre ya cuando ha muerto: “era tan buen hombre, era casi un santo, cuanto bien hacía, ya ves que esposo tan maravilloso te dio Dios y así una gran cantidad de frases que decimos, pero que no dicen nada de la realidad de aquel que ha muerto; mucha gente reconoció que en Juan Pablo II (Karol Woljtywa), había algo que brillaba en él, algo diferente a muchos hombres, un gesto de humildad, sencillez y no para lucir, fue a perdonar a su agresor que a la larga le ocasiona una fuerte recaída en su salud.

Muchos han insinuado que la iglesia está necesitada de santos que levanten la estima de la misma Iglesia, ¡nada más equivocado!, Dios es el que en todo momento de la historia a suscitado hombres y mujeres que con su ejemplo y forma de vivir el evangelio son impulsores vivos de la fe, el amor a Cristo, la entrega y vida del evangelio; Juan Pablo II en su trayectoria demostró que quería ser un justo y servicial a la Iglesia, su elección como Papa no es casualidad, es designio de Dios y una invitación a todo aquel que toma como norma y plan de vida las bienaventuranzas y el evangelio de Cristo, derramando amor hacía el prójimo y hacía Dios; Wojtywa fue uno de esos hombres que cambiaron la historia y el eterno viajero de la Iglesia sembró amor, y emano de él un espíritu de vida y comunidad, la Iglesia no necesita inventar historias como de las que fue objeto Juan Pablo II para ganar adeptos, unos agresores inventaban cantidad de versiones para desprestigiarlo, donde muchos vaciaban su veneno diciendo que acudía a reuniones paganas y satánicas y daba rienda suelta a sus más bajos instintos, nada más vergonzoso y denigrante tales historias, aun a costa de que sus almas se perdiesen para toda la eternidad en el infierno, ¡claro que estos no creen en el infierno lo sabemos!

De este modo Juan Pablo II es para el católico cristiano, un ejemplo vivo para cumplir la norma de vida de nuestro Señor Jesús: Ser santos como su Padre es santo, su beatificación traerá polémica seguramente, pero para la mayoría gran alegría y gozo, así que la Iglesia no necesita inventar santos, los santos necesitan a la Iglesia para poder demostrar el gran amor de Cristo por la humanidad, estoy seguro que la pronta beatificación de la madre Teresa de Calcuta será un reconocimiento justo a esa vida digna de hijos de Dios, como Juan Pablo II lo hizo posible, así que no se puede engañar a nadie para ganar creyentes como lo hacen los políticos con falsos lideres que sólo buscan vivir como zánganos de la Iglesia, en hora buena para la Iglesia la beatificación de Juan Pablo II, y que la santidad de Juan Pablo II sea para Dios motivo de gloria y ejemplo para que veamos que desde su limitado criterio los hombres si podemos ser santos.

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