Tradición y biblia un equilibrio  de fe. Mt 2, 1-11.

Tradición y biblia un equilibrio  de fe. Mt 2, 1-11.

Tradición y biblia un equilibrio  de fe. Mt 2, 1-11.

Mundo de hoy.

Hoy vivimos lo que en México se conoce “el día de reyes”, un día de mucha alegría, convivio y hasta mágico para los niños, además de muchas obras de asistencia y beneficencia por parte de adultos, jóvenes e instituciones para llevar a los niños más desprotegidos, enfermos, aunque sea un juguete, pero lo más significativo: “un momento de alegría y amor.”

 

¿Por qué se hace esto?

 

Siendo México un país mayoritariamente católico y cristiano, todo nos hace apuntar al momento bíblico en que Jesús recibe de los magos sus presentes en su nacimiento cf. Mt 2, 1-11, claro que no podemos tomarlo literalmente y darle a los niños incienso, oro y mirra, es lógico que Jesús no jugó con el oro, el incienso y la mirra, por ello, se les regala simbólicamente algunos presentes principalmente juguetes. Desde luego que hoy muchos reciben de sus padres o por otro medio  tecnología avanzada para incentivar la parte intelectual.

 

Bajo la premisa de los “reyes magos” que no ofende en nada a la biblia ya que el mismo Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel profetizan esa visita a Jesús, no hay discrepancia entre si eran magos o reyes, ya que aun en la actualidad no se ponen de acuerdo los comentadores e investigadores bíblicos, aunque muchos ya se inclinan por magos, sin embargo no borra el hecho de que se postraron ante Jesús para adorarlo: 11. Entraron en la casa, vieron al niño con su madre, María, y postrándose le adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalos: oro, incienso y mirra.

 

¿Tradición sobre la biblia?

 

Antes que todo debemos de recordar que la tradición de nuestros hermanos cristianos desde el primer siglo se difundió por medio  “oral”, después de los años 50 d.C que aparece el primer escrito vía Pablo se empiezan a compilar los escritos para aparecer el evangelio, cartas y los demás escritos dándose posteriormente el canon bíblico. Así que no podemos decir que la tradición es meramente fanatismo, son las bases de nuestra fe  y hoy de la santa palabra se desglosa nuestro catecismo y demás escritos.

 

Nunca la tradición pretende estar por encima de la santa palabra de Dios, más bien sería entender cómo llegaron estos personajes preguntando por Jesús: 2. diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.» Esto narrado está al final del reinado de Herodes el grande, este momento que consternó a todo Jerusalén. ¿Cómo se dejó este hecho grabado en las mentes de los que lo vivieron?, la respuesta es sencilla: “por la tradición”.

 

Equilibrio entre tradición y biblia.

 

Después del edicto de Milán 313, la Iglesia va aprovechando fechas importantes que se vivían en el imperio para darle ahora un sentido de acuerdo a lo que se profesaba como el nacimiento de Jesús, la pascua, las celebraciones marianas, etc.; estos fechas que adaptaron para profundizar la fe nunca buscan pasar por encima de la biblia, más bien, establecer la celebración litúrgica de los momentos trascendentes.

 

Los magos aparecen ya con nombres en el siglo VI, según datos estos tres representaban los continentes conocidos: Melchor Europa, Gaspar Asía y Baltazar África, así como el caballo, el elefante y el camello.

 

Todo es ecuánime la tradición no se antepone a la palabra y la palabra no desprecia la tradición, si falta una la fe no tendría sentido y no estoy blasfemando, ¿cómo explicaría entornos a sus alumnos sin la tradición? Y… ¿cómo garantiza que lo que se dice venga de Dios?, todo este pelear viene de aquellos que iluminados desprecian la tradición por no tener raíz su fe, solo la biblia.

 

¿Qué podemos resumir?

 

  • Equilibrio perfecto para la fe: tradición-biblia.
  • Manifestar la fe no es pecado, así que un juguete a un pequeño no va contra la biblia, para el radical vaya a decir que les damos imágenes.
  • La iglesia en general celebra está fiesta infantil, pues Jesús niño se refleja en nuestros pequeños, más bien piense: en lo que le dice a su hijo por no creer cuando todos juegan con sus juguetes y el suyo no, cuando ilusionados alegres conviven y su hijo no lo hace, ¿le estará quitando parte de su inocencia?
  • No se avergüence de su fe por aquellos que cuestionan lo que no viven.
  • La palabra de Dios garantiza su acto de fe y cariño.

 

Podemos seguir regalando juguetes y amor, están en la edad de las ilusiones, quizá el día de hoy le toque poner un juguete como su padre lo hizo con usted y ahora sea su hijo que le diga: “gracias por hacerme tan feliz”, mañana le tocará a tú hijo poner los juguetes en los zapatos de sus hijos.

 

Acerca del autor

Temas relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.