“AMEMOS AL SEÑOR, TODOS LOS FIELES”.
Qué bondad tan grande, Señor, es la que reservas para los que te temen. Se la brindas a los que en ti esperan, a la vista de los hijos de los hombres.
En secreto, junto a ti los escondes, lejos de las intrigas de los hombres; los mantienes ocultos en tu carpa, y los guardas de las querellas.
Amen al Señor todos sus fieles, pues él guarda a los que le son leales, pero les devolverá el doble a los soberbios.
Fortalezcan su corazón, sean valientes, todos los que esperan en el Señor.
Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México








