Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33 Día 28. Mi Inmaculado Corazón sufre.

Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33 Día 28. Mi Inmaculado Corazón sufre.

Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33

Día 28. Mi Inmaculado Corazón sufre.

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Pasos para cada día:

1. Rezo del santo Rosario, meditado y con letanías de la Virgen
2. Meditación del día y una virtud.
3. Coronilla de protección.
4. Letanías al Inmaculado Corazón de María.
5. Oración final
6. Consagración (para el día de la festividad o al terminar los 33 días.

 

1er. Rezo del Santo Rosario
Gozosos: lunes y Sábados
Dolorosos: martes y miércoles.
Luminosos: jueves
Gloriosos miércoles y domingos.

 

 

Jaculatorias para rezar en cada decena del Santo Rosario:
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.

 

Dios mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

 

Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

Día 28. Mi Inmaculado Corazón sufre.

 

Hijos míos: mi Inmaculado Corazón sufre porque los mandatos de Dios son cambiados por leyes que atentan contra la moral y la ética; leyes que promueven el pecado, leyes que justifican algunas conductas anómalas que son contrarias a los preceptos del Señor enseñados en el Evangelio.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque algunos de mi hijos predilectos guardan silencio frente al pecado y el error; hijos predilectos que deberían de hablar defendiendo la verdad y la sana doctrina.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque los hombres han sustituido al verdadero dios por dioses falaces, dioses permisivos que los arrastrarán a la condenación y padecimiento eterno.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque hoy se matan cantidades de niños en el vientre de sus madres; el aborto legalizado, astucia de Satanás, lleva muchísimas almas al infierno. La sangre de estos inocentes clama venganza desde el Cielo. ¿Por qué sois tan indolentes, tan frívolos, tan calculadores? Pronto tendréis que pasar por una ola de sufrimientos porque los dolores de parto ya han comenzado, el mundo habrá de volver al orden primero por el que fue creado.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque veo multitud de pobres hijos míos que corren hacia la perdición y el pecado ¡Tantas almas caen al infierno, como caen las hojas de los árboles en tiempo de otoño!

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque muy pocas almas responden a mi llamado, mis mensajes no son leídos, no son escuchados.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque muchos hombres son arrastrados por falsas filosofías, son arrebatados de la única Iglesia fundada en Jesucristo.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque cada vez más la Iglesia es herida, golpeada y traicionada.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque la masonería eclesiástica actúa de manera astuta y diabólica para conducir a todos a la apostasía.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque se pretende fundar una Iglesia ecuménica universal, formada por la fusión de todas las confesiones cristianas, incluyendo nuestra Iglesia Católica.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque el pecado es justificado, es presentado como un valor o un bien.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque se niega la realidad de los milagros, se duda de la Divinidad de Jesús y de su misión salvífica.

Mi Inmaculado Corazón sufre porque la masonería desea fabricar un ídolo nuevo, es decir, un falso cristo, una falsa iglesia.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque la bestia negra quiere llevarse consigo el mayor número de almas a la perdición.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque la apostasía será generalizada, muchos de mis hijos seguirán al falso cristo y a la falsa iglesia.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque muy pronto la puerta será abierta para la entrada del hombre impío, del hombre que llevará a muchos a la perdición.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque mi Hijo es abandonado, olvidado y muchas veces profanado en su presencia real en la Sagrada Eucaristía.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque algunos pastores duermen en la tibieza e indiferencia, algunos están actuando como Judas, porque piensan sólo en el dinero, en las posesiones materiales.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque la Palabra de Dios es teñida de oscuridad por las interpretaciones racionalistas y ambiguas que degradan lo Sagrado, lo Divino.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque Satanás con toda clase de tentaciones os lleva a la malicia, a la impureza y por ende al pecado.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque las apariciones que aún realizo son ignoradas y rechazadas.

 

Mi Inmaculado Corazón sufre porque muy pocos se dejan formar, educar e instruir por mí. Soy María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, porque os quiero mostrar el camino de la cruz, camino angosto y pedregoso, pero camino seguro de entrada al Cielo.

 

Soy María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, que os alerta del gran peligro que os asecha porque Satanás y sus secuaces han brotado de las profundidades del infierno para seduciros y tentaros, para haceros caer en el pecado, pecado que os distancia de Dios, pecado que deforma vuestra alma, pecado que os lleva a la condenación.

 

Soy María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, que os llama a consagraros a mi Inmaculado Corazón; a todos os quiero proteger porque sois mis hijos amados. En mi Ejército no sufriréis derrota, no pasaréis necesidades porque conmigo lo tendréis todo.

 

Soy maría, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, que os allana y os prepara el camino porque muy pronto vendrá Jesús a instaurar su reino en la tierra.

 

 

 

Virtud del sufrimiento

Acercaos a la gran ciencia de la cruz. En ella encontraréis los medios para que seáis fuertes en las pruebas; pruebas que, aceptadas con amor, os van purificando como ángeles.

 

En la cruz está el misterio de Jesucristo; misterio que es derrota al imperio de Satanás y triunfo para el Cielo.

 

Todas las almas llevan sobre sus hombros la cruz.

 

Cruces pesadas o livianas, según sea la capacidad del alma para sobrellevarla.

 

Si supierais las grandes riquezas que encierra este misterio de amor, cargarían con extremo amor la cruz de cada día, la desearían más que la tierra reseca al agua.

 

La desearían más que el bebé a su madre.

La desearían más que el pájaro, su libertad para emprender el vuelo.

Porque en la cruz es donde mostráis si verdaderamente amáis de corazón a Cristo Crucificado.

 

En la cruz iréis siendo acrisolados y purificados.

 

En la cruz menguáis un poco el sufrimiento de mi Hijo.

 

En la cruz os hacéis semejantes a Él, que soportó con amor vejámenes y atropellos.

 

En la cruz masacráis vuestro instinto carnal.

En la cruz morirá vuestro ser terrenal.

En la cruz toda partícula de mundo se hará trizas.

En la cruz lo opaco de vuestro corazón se tornará lúcido.

En la cruz ansiaréis el Cielo. Cielo que os espera para daros vuestro premio por haber hecho vuestra vida oblación y redención.

El corazón adorable de Jesús es herido cuando el alma huye a la cruz o cuando reniega del sufrimiento.

 

Es mejor, mis pequeños, sufrir en la tierra y recibir la recompensa en el cielo, que disfrutar en el mundo y después lamentarse por toda la eternidad.

 

Por amor a la cruz me desprendí de Jesús, siendo el tesoro más grande de mi Inmaculado Corazón.

 

Dios me lo dio, a Él debía devolvérselo.

 

Por amor a la cruz guardé en mi Corazón la profecía del anciano Simeón.

 

No caminaré en contravía a la Voluntad de Dios, esperé en la paz a que llegase aquel momento.

 

Por amor a la cruz guardaba silencio cuando Jesús era atacado por los judíos y Sumos Sacerdotes.

 

Por amor a la cruz huí a Egipto, debía defender al indefenso Hijo de Dios.

 

Por amor a la cruz acepté ser madre del Salvador.

 

Por amor a la cruz soporté el sufrimiento Corredentor de su Sagrada Pasión.

 

Por amor a la cruz permanecí a su lado hasta su último suspiro.

 

Por amor a la cruz lo sostuve entre mis brazos y limpié sus heridas con mis lágrimas.

 

Por amor a la cruz esperé pacientemente su Gloriosa resurrección.

 

Por amor a la cruz sabía que un día sería llevada en cuerpo y alma al Cielo.

 

Por amor a la cruz ayudaba y me mortificaba para permanecer en entera obediencia a su Fiat Divino. Fiat que me costó llanto y terrible sufrimiento a mi frágil Corazón, pero la gran misericordia de Dios me mantuvo fortalecida y animada para caminar por la calle de la amargura; calle que es el sendero angosto y pedregoso que nos lleva al Cielo.

 

 

3. Coronilla de Protección
(Se reza en un rosario común)

 

En cada Padre Nuestro:
Ave María Purísima, sin pecado concebida, hija de San Joaquín y santa Ana, María Santísima.

 

En cada Ave María (diez veces)
V. ¿Quién como Dios?
R. Nadie como Dios.

 

En cada Gloria:
V. Huid poderes malignos
R. venció Cristo el Señor.

 

Al final del Rosario:
V. Corazones Triunfantes de Jesús y de María.
R. Reinad en mi vida y en mi corazón. Amén.

Letanías al inmaculado Corazón de María

V/ Señor, ten piedad.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.
V/Cristo, ten piedad.
R/Cristo ten piedad de nosotros.
V/Señor, ten piedad.
R/Señor, ten piedad de nosotros.
V/Cristo, óyenos.
R/Cristo óyenos.
V/Cristo, escúchanos.
R/Cristo, escúchanos.
V/Dios, Padre celestial.
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/Dios, Hijo Redentor del mundo.
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/Dios, Espíritu Santo
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/ Trinidad Santa, un solo Dios.
R/ Ten Misericordia de nosotros.
Santa María, Corazón Inmaculado de María. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lleno de gracia. Ruega por nosotros.
Corazón de María, vaso de amor más puro. Ruega por nosotros.
Corazón de María, consagrado integro a Dios. Ruega por nosotros.
Corazón de María, preservado de todo pecado. Ruega por nosotros.
Corazón de María, morada de la Santísima Trinidad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, delicia del Padre en la Creación. Ruega por nosotros.
Corazón de María, instrumento del Hijo en la Redención. Ruega por nosotros.
Corazón de María, la esposa del Espíritu Santo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, abismo y prodigio de humildad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, medianero de todas las gracias. Ruega por nosotros.
Corazón de María, latiendo al unisonó con el Corazón de Jesús. Ruega por nosotros.
Corazón de María, gozando siempre de la visión beatifica. Ruega por nosotros.
Corazón de María, holocausto del amor divino. Ruega por nosotros.
Corazón de María, abogado ante la justicia divina. Ruega por nosotros.
Corazón de María, traspasado de una espada. Ruega por nosotros.
Corazón de María, coronado de espinas por nuestros pecados. Ruega por nosotros.
Corazón de María, agonizando en la Pasión de tu Hijo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, exultando en la resurrección de tu Hijo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, triunfando eternamente con Jesús. Ruega por nosotros.
Corazón de María, fortaleza de los cristianos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, refugio de los perseguidos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, esperanza de los pecadores. Ruega por nosotros.
Corazón de María, consuelo de los moribundos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, alivio de los que sufren. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lazo de unión con Cristo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, camino seguro al cielo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, prenda de paz y santidad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, vencedora de las herejías. Ruega por nosotros.
Corazón de María, de la Reina de Cielos y tierra. Ruega por nosotros.
Corazón de María, de la Madre de Dios y de la Iglesia. Ruega por nosotros.
Corazón de María, que por fin triunfarás. Ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Ten misericordia de nosotros.

 

V/ Ruega santa Madre de Dios
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oremos:

Tú que nos has preparado en el Corazón Inmaculado de María una digna morada de tu Hijo Jesucristo, concédenos la gracia de vivir siempre conforme a sus enseñanzas y de cumplir sus deseos. Por Cristo tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

5. Oración final.

Santísima Virgen María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, preparadme con vuestras lecciones de amor al segundo advenimiento de vuestro Hijo Jesús.

Avivad mis sentidos para que guarde en mi corazón vuestras enseñanzas, enseñanzas que son doctrina segura que me adentran al cielo. Despertad en mí: celo insaciable por la salvación de mi alma. Desapego al mundo y anhelos de santidad.

 

Instruidme en la ciencia de la cruz para que acepte con beneplácito el sufrimiento y me haga heredero de uno de los aposentos de vuestro Inmaculado Corazón.

 

Arropad todo mi ser con vuestros rayos de luz para que seáis mi Maestra y yo vuestro, discípulo que imite vuestras adorables virtudes para ser bien visto ante los ojos de vuestro Hijo. Fortalecedme en este tiempo de la tribulación, cercenad mi corazón con vuestra espada de doble filo y heridlo de amor, para que vuestra presencia siempre me acompañe hasta el día del retorno de Nuestro Señor Jesucristo.

 

Madre celestial, Maestra del apóstoles de los últimos tiempos, preservad nuestra Iglesia frente a toda apostasía, herejía y cisma.

 

Conservadnos fieles a la Tradición de la Iglesia e instruidnos con vuestra Sabiduría Divina para que la luz del Espíritu Santo acreciente nuestra fe, nos muestre el camino de salvación y lleve nuestro corazón a la santidad.

 

Madre celestial, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, guardad al resto santo en vuestro Inmaculado Corazón hasta el día de la segunda llegada de vuestro Amadísimo Hijo Jesús.

Amén.

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2 Comentarios

  1. MARIA Evelia Pardo RIVERA

    BUENAS NOCHES PATY.
    HOY ES DIA DE LA CONSAGRACION AL INMACULADO CORAZON DE MARIA NUM. 29 PERO HASTA ESTA HOIRA NO LA HE RECIBIDO Y ESTA POR TERMINAR EL DIA OJALA PUDIERAS HACERME EL FAVOR DE ENVIARMELA PARA CONTINUAR Y NO INTERRUMPÍR ESTA ORACION TAN BELLA .
    GRACIAS POR EL APOYO QUE NOS PUEDAS BRINDAR,
    RECIBE BENDICIONES DE DIOS NUESTRO PADRE.
    GRACIAS.

    Responder
  2. MARIA Evelia Pardo RIVERA

    BUENAS NOCHES PATY PERDONA QUE INSISITA PERO HOY ES EL DIA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO Y ME GUSTARIA CONTINUAR CON LA CONNSAGRACION NUM. 29 DE 33 ME PUEDES HACER EL FAVOR DE EMNVIARME ..
    GRACIAS DISCULPA MI INSISTENCIA

    Responder

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