“DICHOSOS LOS QUE TEMEN AL SEÑOR”.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes: Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se desviarán: vivirá su recuerdo para siempre. R/.
Firme está y sin temor su corazón, al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.
Se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México.








