La oración sustento de la vida espiritual y material  Lc 11, 1-13.

La oración sustento de la vida espiritual y material Lc 11, 1-13.

La oración sustento de la vida espiritual y material Lc 11, 1-13.

Comentario al evangelio.


Jesús en este domingo 17 ordinario nos convoca a nuestra asamblea eucarística y en un momento preciso de estos tiempos difíciles, nos enseña que la fe debe de estar respaldada o sustentada con la oración y aunque parece insignificante, e incluso hasta lejana en la vida de muchos hermanos, hay beneficios inagotables, hoy Jesús retoma la oración perfecta y con un ejemplo muy exacto, nos invita a no desechar la oración, a no abandonar ni mucho menos, dejar la oración. Para nuestro comentario citaremos parte de los textos.

El padre nuestro la oración perfecta.

No da lugar a debate la oración perfecta, ¡es perfecta!, su perfección radica en su práctica, no en la oratoria de ella. Orar, representa momentos exclusivos en comunicación con Dios, profundos, sin prisas, deleitando cada petición y cada frase, desde pequeños nos enseñan, levantamos nuestras manos al cielo cuando la expresamos:

“Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”».

Israel dedicaba 3 momentos del día a la oración, los salmos testifican los momentos del pueblo y de los hombres en el diario vivir, eso diario lo hace un judío.

Los cristianos aceptamos las palabras de Jesús y nos agenciamos la forma de dirigirnos a Dios: “Padre nuestro”, tiene que tener una relación con nosotros Dios, sino como invocarlo para dialogar, los primeros discípulos vieron en Jesús una forma distinta de orar, no era la que se usaba con regularidad, quizá hasta el rostro de Jesús se transformaba al orar, sin embargo, no es la oración única para orar, el ser humano rxpresa lo que hay en su corazón y por eso Jesús motiva a orar para empezar una gran experiencia con Dios al decir: “Santificado sea tu nombre”, más si fuera suficiente la oración perfecta, está debería de transformar las vidas de los hombres, de ahí que Jesús pase largas hopras con su Padre y no recitando solo el Padre nuestro.

Una vida espiritual y material sólida.

Jesús nos insiste en ganar una vida espiritual que detona en la material, el alma conformada espiritualmente manda al cuerpo dando excelentes frutos, insistir en la oración recalca Jesús, si pensamos que solo es para que suceda lo bueno, nos equivocamos, la oración va permitiendo que el alma se blinde, pero más allá, la relación interpersonal con Dios adquiere magnitudes, incuantificables.

La flojera del hombre y su incapacidad de no dedicar ni 5 minutos a la oración, hace que su ser espiritual, se precipite a la vida mundana, siendo tomado inevitablemente. Jesús nos pone el ejemplo muy cotidiano: Y les dijo:
«Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”, el problema es que es de noche, una sola habitación, ¿cómo pasar entre los cuerpos de sus familiares que descansan en el piso?, la puerta está bien atrancada, ¿cómo quitar esos cerrojos y volverlos poner?
En la vida de la Iglesia, santa Monica es puesta como ejemplo de oración, según 30 años pidiendo por la conversión de su hijo Agustín, sí ella no hubiera insistido, tal vez Agustín no sería ese hombre que Dios nos dejó como ejemplo de vida, por esa razón Jesús exige insistencia al orar y palabras maravillosas como sí fuera varita mágica, puede suceder se vuelva realidad de lo que habla la necesidad: “os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.”

Es lamentable ver como la gente deja a un lado la oración para ir en busca de soluciones, olvidandose de orar y actuar para que suceda, recuerdo aquellas palabras del Papa Juan XXIII: “llevo orando cuatro años para suceda la liberación de Monseñor Sleepy”, “abandonar la oración es suicidio”, se despersonaliza la relación con Dios por eso Jesús cierra magistralmente con la confianza en Dios.

Los beneficios de la oración.

Nuestro título apunta hacía beneficios concretos de la oración, sería estimular nuestra mamoria: “la oración sustento de la vida espiritual y material”, Jesús nos da 3 beneficios concretos al orante: (1) confianza en pedir; (2) buscar con esperanza de hallar y (3) tocar y encontrará respuesta, tiene su lógica desde luego, ya que Dios al vivir comunicado con el hombre, se sacude ante lo que el hombre dice, por tal motivo Jesús sustenta tal principio: “porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre.”

Los benedicios son extraordinarios, lograr que Dios doblegue su juicio y atienda nuestro corazón ya es algo soñado, pero se logra con la oración ya que esa oración nos pone en acción, por ello, Jesús dimensiona lo comentado ya en su efecto: ¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?». Tener siempre a un Dios como amigo, en amistad, en una excelnte realación amorosa, obvio que genera beneficios.

Resumiendo.

Llamdos por Jesús a orar, que al final de nuestro día nuestra oración se convierte ennuestra plataforma de vida. La inisistencia, perseverancia va más allá de cualquier resultado y por último, lo que se genera es una confianza maravillosa en Dios. ¿Algo que le impida orar?, ¿no sabe?, no se preocupe, lo primero: ore con la oración perfecta y posteriormente como lo ilumine el Espíritu santo y será testigo de que su vida espiritual y diaria tiene un sustento y argumento: «su oración».

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