Palabra de Dios 30 de Oct. del 2026. Viernes XXX de Tiempo Ordinario.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Carta de san Pablo a los filipenses ( 1, 1-11 )
Nosotros, Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús,
deseamos la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre,
y del Señor Jesucristo, a todos los hermanos en Cristo Jesús,
que están en Filipos, y a sus obispos y diáconos.
Cada vez que me acuerdo de ustedes, le doy gracias a
mi Dios, y siempre que pido por ustedes, lo hago con gran
alegría, porque han colaborado conmigo en la propagación
del Evangelio, desde el primer día hasta ahora. Estoy
convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra,
la irá perfeccionando siempre hasta el día de la venida de
Cristo Jesús.
Por lo demás, es muy justo que yo tenga estos
sentimientos para con todos ustedes, pues los llevo en
mi corazón, y tanto en mi prisión como en la defensa y
consolidación que hago del Evangelio, ustedes participan
conmigo de la gracia de mi apostolado. Dios es testigo de
cuánto los amo a todos ustedes con el amor entrañable con
que los ama Cristo Jesús.
Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor
siga creciendo más y más y se traduzca en un mayor
conocimiento y sensibilidad espiritual. Así podrán escoger
siempre lo mejor y llegarán limpios e irreprochables al día
de la venida de Cristo, llenos de los frutos de la justicia,
que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de
Dios.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 110 )
R. Qué grandes son tus obras, Señor.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de
los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo
fiel, dignas de estudio.
R.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura
para siempre. Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor
es piadoso y es clemente.
R.
Acordándose siempre de su alianza, él le da de comer
al que lo teme. Al darle por herencia a las naciones, hizo
ver a su pueblo sus poderes.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Lucas ( 14, 1-6 )
Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los
jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo.
Había allí, frente a él, un enfermo de hidropesía, y Jesús,
dirigiéndose a los escribas y fariseos, les preguntó: “¿Está
permitido curar en sábado o no?”
Ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tocó con
la mano al enfermo, lo curó y le dijo que se fuera. Y
dirigiéndose a ellos les preguntó: “Si a alguno de ustedes se
le cae en un pozo su burro o su buey, ¿no lo saca enseguida,
aunque sea sábado?” Y ellos no supieron qué contestarle.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los enfermos encarnan la penosa
situación del pueblo judío, oprimido por los legistas
con las prescripciones de la Ley, tal como ellos la
explicaban a la gente. Jesús viene a liberarlos de ese
yugo insoportable. Libertad de espíritu que alegra a
los «sencillos» y que rechazan, en cambio, a los rígidos
guías religiosos. Por eso decidirán eliminarlo. Ellos
se preocupaban mucho de la obediencia a la Ley y
olvidaban lo esencial: el «amor» y la «misericordia»,
valores que han de tener la primacía sobre todo lo
demás. Como Jesús, el cristiano ha de optar por la
emancipación de toda opresión y esclavitud.








