Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33 Día 26. Soy madre del segundo Advenimiento.

Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33 Día 26. Soy madre del segundo Advenimiento.

Consagración al Inmaculado Corazón de María de los 33

Día 26. Soy madre del segundo Advenimiento.

eterno-consuelo

Pasos para cada día:
1. Rezo del santo Rosario, meditado y con letanías de la Virgen
2. Meditación del día y una virtud.
3. Coronilla de protección.
4. Letanías al Inmaculado Corazón de María.
5. Oración final
6. Consagración (para el día de la festividad o al terminar los 33 días.

 

1er. Rezo del Santo Rosario
Gozosos: lunes y Sábados
Dolorosos: martes y miércoles.
Luminosos: jueves
Gloriosos miércoles y domingos.

 

Jaculatorias para rezar en cada decena del Santo Rosario:
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.

 

Dios mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

 

Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

 

Día 26. Soy madre del segundo Advenimiento.

Hijos amados: responded a mi llamado; no cerréis más vuestros oídos a mi voz, no desechéis mis mensajes, discernidlos bajo la luz del Espíritu Santo y ved que mis palabras no contradicen las Sagradas Escrituras y mucho menos el Magisterio de la Iglesia.

 

Dejad ya vuestro orgullo espiritual; de nada os servirá en este tiempo decisivo y cercano a la próxima venida del Señor; no deis gusto a Satanás; el os pone a dudar, os hace sentir rechazo a las manifestaciones del Espíritu santo, y por eso vaciláis, no os decidís entregaros por completo a Jesús. Hijos míos: no dejéis para mañana lo que podéis hacer en este instante. Convertíos de corazón; volved vuestros ojos al padre; id hacia Él con el barro de vuestra vida, con los andrajos de vuestros pecados para que seáis purificados, regenerados transformados.

 

Soy vuestra Madre, dejaos tomar de mis virginales manos porque son muchas las trampas que Satanás ha puesto en vuestro camino y no quiero perderos porque es mucho el sufrimiento que les espera a las almas que caen en las profundidades del infierno. La ausencia de Dios es el peor castigo, unido al remordimiento de la conciencia por haber desaprovechado las oportunidades de salvación.

 

Carísimos hijos: consagraos a mi Inmaculado Corazón; recibid el sello en vuestra frente y en vuestra mano; haceos soldados rasos de mi Ejercito Victorioso. Os aprovisionaré con la armadura de Dios. Seré vuestra Capitana y no permitiré que el adversario os haga daño. San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial, os arropará bajo su capa y os defenderá con su espada.

 

Fuera de ser vuestra Madre, soy Madre del segundo advenimiento. Madre que prepara el camino para la pronta llegada del Señor; cada día que pasa es un aproximaros a este gran día de majestad y de gloria.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, Madre que os lleva a la conversión de corazón; corazón que habrá de ser sanado de toda enfermedad espiritual y de cualquier dolencia.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, Madre que os deforma os instruye como maestra de los Apóstoles de los últimos tiempos, para que ante la segunda venida de Jesús no os sorprenda aletargados, somnolientos; os ha llegado la hora de despertar; las señales que preceden al final de los tiempos ya han dado inicio; sólo faltan unas pocas por cumplirse; por eso debéis estar atentos a los acontecimientos venideros.

 

Soy Madre del segundo advenimiento,
Madre que lidera su Ejército Victorioso porque la cruda batalla espiritual pronto cesará; el adversario y sus secuaces serán destruidos, enviados al infierno. Al fin mi Inmaculado Corazón triunfara.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, Madre que os anuncia la cruz gloriosa que aparecerá en el cielo. Cruz que manará destellos de luz de las llagas de Jesucristo para iluminar a toda la tierra. Cruz que alertará a la humanidad entera de la segunda llegada de Jesús. El día y la hora nadie la sabe, ni siquiera mi Hijo Jesús, pero por las señales del Cielo, su venida está próxima.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, madre que perfuma vuestro corazón del fragante nardo, que arrasará con la fetidez y putrefacción del mundo; que habrá de ser purificado por una lluvia de fuego; lluvia de fuego que hará cesar la maldad y el pecado, lluvia de fuego que transformará la tierra en un Edén, en un hermoso jardín.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, Madre que reunirá a los elegidos porque pronto el mundo será liberado de la esclavitud de Satanás y del pecado por medio del terrible castigo, de la purificación y de la gran tribulación; Manifestaciones Divinas que eliminarán la cuidad pecadora para abrir paso a la ciudad Santa, la Nueva Jerusalén.

 

Soy Madre del segundo advenimiento, Madre que desea arropar bajo los pliegues de su Manto Celestial a todos sus hijos. Madre que desde hace muchísimo tiempo os viene hablando lo mismo, pero mis palabras caen en el vacío, mis mensajes chocan en los corazones duros como el pedernal; corazones que, aún}, no se han abierto a la gracia; corazones embotados de orgullo, de soberbia, lastre del mundo; corazones opacos, sombríos porque es mucho el pecado que hay dentro.

 

Hijos míos: como Madre del segundo advenimiento, os aviso que pronto el cielo se oscurecerá, la tierra se tambaleará, la tercera parte de la humanidad se salvará.

 

Virtud del dominio propio

El dominio propio templa vuestro carácter. El dominio propio da finura a vuestras emociones. El dominio propio os da firmeza a vuestros sentimientos.

 

El dominio propio os evita caídas, os evita pecados, os evita numerosísimas tentaciones.

 

El dominio propio es señal de la presencia de Dios en vosotros.

 

No os desesperéis ante los problemas de vuestra vida.
No os desesperéis ante el sufrimiento.
No os desesperéis ante la turbación del espíritu.
No os desesperéis ante las enfermedades.
No os desesperéis ante las injurias.
Dominaos a vosotros mismos y sabed esperar porque muy pronto recibiréis la recompensa del Cielo.

 

El dominio propio os da sabiduría para manejar situaciones, situaciones que se os van presentando en cualquier momento o en cualquier lugar.

 

Hijos míos, las almas que carecen de dominio propio son almas ofuscadas, son almas irascibles, son almas que se dejan dominar de sí mismas y suelen cometer imprudencias, torpezas; suelen herir el corazón de los hombres.

 

Las almas que carecen del dominio propio son almas imprudentes, almas torpes en su manera de actuar, en su manera de pensar y en su marera de vivir la vida.

 

Hijos amados: trabajad con entereza por la consecución de esta hermosísima virtud.

 

El dominio propio os va tallando como el artesano va tallando, va puliendo su obra de arte hasta hacerla perfecta.

 

El dominio propio os da perfección, os da semejanza al Corazón Sagrado de mi Hijo Jesús. Él se dominó a sí mismo en las tentaciones del desierto.

 

El se dominó a si mismo frente a todos aquellos que le injuriaban, frente a todos aquellos que le atacaban, frente a todos aquellos que le querían devorar. El supo conservar la paz en su corazón. El supo conservar el regocijo. El supo conservar la quietud de espíritu y por eso actuó con tanta sabiduría, con tanta rectitud y con tanta prudencia.

 

¿Qué hubiese sido de mi, hijitos míos, si en el momento de la profecía del anciano Simeón, hubiese actuado deliberadamente? Hubiese estropeado el Plan de Dios. ‘ no es así pequeños míos?

 

Por eso os llamo al dominio propio para que os evitéis conflictos entre vosotros mismos.

 

Os llamo al dominio propio para que seáis como hormiguitas que trabajan con entereza, que trabajan con ahínco y cada una sabe cuál es el trabajo que debe hacer.

 

El dominio propio aromatiza vuestro corazón del nardo purísimo de celestial perfume.

 

3. Coronilla de Protección
(Se reza en un rosario común)

En cada Padre Nuestro:
Ave María Purísima, sin pecado concebida, hija de San Joaquín y santa Ana, María Santísima.

En cada Ave María (diez veces)
V. ¿Quién como Dios?
R. Nadie como Dios.

En cada Gloria:
V. Huid poderes malignos
R. venció Cristo el Señor.

Al final del Rosario:
V. Corazones Triunfantes de Jesús y de María.
R. Reinad en mi vida y en mi corazón. Amén.

 

 

Letanías al inmaculado Corazón de María

V/ Señor, ten piedad.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.
V/Cristo, ten piedad.
R/Cristo ten piedad de nosotros.
V/Señor, ten piedad.
R/Señor, ten piedad de nosotros.
V/Cristo, óyenos.
R/Cristo óyenos.
V/Cristo, escúchanos.
R/Cristo, escúchanos.
V/Dios, Padre celestial.
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/Dios, Hijo Redentor del mundo.
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/Dios, Espíritu Santo
R/Ten Misericordia de nosotros.
V/ Trinidad Santa, un solo Dios.
R/ Ten Misericordia de nosotros.
Santa María, Corazón Inmaculado de María. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lleno de gracia. Ruega por nosotros.
Corazón de María, vaso de amor más puro. Ruega por nosotros.
Corazón de María, consagrado integro a Dios. Ruega por nosotros.
Corazón de María, preservado de todo pecado. Ruega por nosotros.
Corazón de María, morada de la Santísima Trinidad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, delicia del Padre en la Creación. Ruega por nosotros.
Corazón de María, instrumento del Hijo en la Redención. Ruega por nosotros.
Corazón de María, la esposa del Espíritu Santo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, abismo y prodigio de humildad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, medianero de todas las gracias. Ruega por nosotros.
Corazón de María, latiendo al unisonó con el Corazón de Jesús. Ruega por nosotros.
Corazón de María, gozando siempre de la visión beatifica. Ruega por nosotros.
Corazón de María, holocausto del amor divino. Ruega por nosotros.
Corazón de María, abogado ante la justicia divina. Ruega por nosotros.
Corazón de María, traspasado de una espada. Ruega por nosotros.
Corazón de María, coronado de espinas por nuestros pecados. Ruega por nosotros.
Corazón de María, agonizando en la Pasión de tu Hijo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, exultando en la resurrección de tu Hijo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, triunfando eternamente con Jesús. Ruega por nosotros.
Corazón de María, fortaleza de los cristianos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, refugio de los perseguidos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, esperanza de los pecadores. Ruega por nosotros.
Corazón de María, consuelo de los moribundos. Ruega por nosotros.
Corazón de María, alivio de los que sufren. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lazo de unión con Cristo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, camino seguro al cielo. Ruega por nosotros.
Corazón de María, prenda de paz y santidad. Ruega por nosotros.
Corazón de María, vencedora de las herejías. Ruega por nosotros.
Corazón de María, de la Reina de Cielos y tierra. Ruega por nosotros.
Corazón de María, de la Madre de Dios y de la Iglesia. Ruega por nosotros.
Corazón de María, que por fin triunfarás. Ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Ten misericordia de nosotros.

 

V/ Ruega santa Madre de Dios
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

Oremos:

Tú que nos has preparado en el Corazón Inmaculado de María una digna morada de tu Hijo Jesucristo, concédenos la gracia de vivir siempre conforme a sus enseñanzas y de cumplir sus deseos. Por Cristo tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

 

5. Oración final.

Santísima Virgen María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, preparadme con vuestras lecciones de amor al segundo advenimiento de vuestro Hijo Jesús.

Avivad mis sentidos para que guarde en mi corazón vuestras enseñanzas, enseñanzas que son doctrina segura que me adentran al cielo. Despertad en mí: celo insaciable por la salvación de mi alma. Desapego al mundo y anhelos de santidad.

 

Instruidme en la ciencia de la cruz para que acepte con beneplácito el sufrimiento y me haga heredero de uno de los aposentos de vuestro Inmaculado Corazón.

 

Arropad todo mi ser con vuestros rayos de luz para que seáis mi Maestra y yo vuestro, discípulo que imite vuestras adorables virtudes para ser bien visto ante los ojos de vuestro Hijo. Fortalecedme en este tiempo de la tribulación, cercenad mi corazón con vuestra espada de doble filo y heridlo de amor, para que vuestra presencia siempre me acompañe hasta el día del retorno de Nuestro Señor Jesucristo.

 

Madre celestial, Maestra del apóstoles de los últimos tiempos, preservad nuestra Iglesia frente a toda apostasía, herejía y cisma.

 

Conservadnos fieles a la Tradición de la Iglesia e instruidnos con vuestra Sabiduría Divina para que la luz del Espíritu Santo acreciente nuestra fe, nos muestre el camino de salvación y lleve nuestro corazón a la santidad.

 

Madre celestial, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, guardad al resto santo en vuestro Inmaculado Corazón hasta el día de la segunda llegada de vuestro Amadísimo Hijo Jesús.
Amén.

 

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2 Comentarios

  1. MARIA Evelia Pardo RIVERA

    BUENOS DIAS PATY PIDO A DIOS QUE TE SIGA BENDICIENDO ABUNDANTEMENTE POR COMPARTIR TAN GENEROSAMENTE ESTAS ORACIONES,
    GRACIAS. PUEDES ENVIARME LO MAS PRONTO POSIBLE LA CONSAGRACION DE DIA 27, GRACIAS POR ESTE FAVOR..
    EVELIA DE TEPIC NAY.

    Responder

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