Billete Celador –Un Mensaje para Ti Guardia de Honor-
Llamo a los doce…
Parroquia de San Pío X
Y llama a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordeno que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: “calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas.” Y les dijo: “Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos.”
Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.
Marcos 6, 7-13
Confía y abandónate a la Providencia Divina
Jesucristo, fue enviado del Padre, sus palabras y obras hacen referencia a este envío. Jesús, también, llamo a los doce y estos a su vez llamaran a otros. Y de la misma manera abran de abandonarse en las manos providentes del Padre.
Porque Dios es el Señor y sabe lo que hace.
¡¡¡Con que cuidado tan amoroso, nuestro Señor, provee a todas sus criaturas!!! Su Providencia divina sostiene y gobierna toda la tierra!!! Provee desde el más pequeño hasta el más grande viviente; satisface todas sus necesidades. Él dirige su mirada a todos y todos dependen de Él. No hay coincidencias todo lo rige y organiza. Pero, en la prueba es fácil olvidar su bondad. El ejemplo de Jesús, el Señor, está por encima de toda circunstancia, Su comunicación continua con el Padre, la convertía en los momentos más importantes de su vida “La oración” su acción estaba impregnada de confianza y amor al Padre.
Los grandes momentos de la historia están señalados por la oración de los mediadores y del pueblo entero. No todo lo pueden hacer los apóstoles, pero, lo que no podían dejar de hacer era “El ministerio de la oración” y de la predicación, pues, en el fondo es un solo ministerio: prolongar a Cristo: su oración, su palabra, su sacrificio, su pastoreo. Esto es estar siempre al tanto de la Palabra de Dios. En la Iglesia quienes interceden tienen el oficio de recoger las oraciones y las preocupaciones de todos, para ofrecerlas al Padre por Cristo en el Espíritu Santo. Todos podemos dialogar con Dios, pero continuamente hay, en la Iglesia, quien ora por nosotros. Es el ministerio de la oración. No es tiempo perdido, ni el menos importante. Pero Dios es uno solo, y es Él quien tiene la iniciativa y de quien depende la perfección de todo. Nuestra colaboración es imprescindible, pero, a condición de que sepamos vivir que la gracia es un don de Dios. Y Dios condiciona su gracia a la oración. En la oración adoptamos nuestra verdadera postura de creaturas y de hijos de Dios. Y es entonces cuando Dios nos da todo. Él llama a algunos a dedicar más tiempo a la oración, especialmente aquellos que tienen el ministerio de prolongar a Cristo y de aquellos que son invitados a mayor contemplación. Se produce fruto en cuanto se prolonga a Cristo en la propia vida; no es posible prolongar a Cristo sin el dialogo con el Padre. Quien sabe prolongar a Cristo en este dialogo, prolonga también la caridad del buen Pastor. Esta caridad nace del dialogo con Dios, de lo contrario, serian solo apariencias.
Quien ama siempre encuentra un lugar y el tiempo para orar.
En la Iglesia todos estamos llamados a realizar un trabajo apostólico, pero, nadie puede hacerse apóstol sin ser llamado.
En acción de gracias por el cumpleaños de nuestro Señor Arzobispo Alfonso Cortés y nuestro Obispo Juan Frausto Pallares.
Oremos por todas las necesidades de nuestra Iglesia en especial por: santo Papa Francisco, Papa Emérito Benedicto XVI, Arz. Alfonso Cortes Contreras, Arz. Emérito José Guadalupe Martin Rabago, Obispo Juan Pallares, por todos los Obispos y sacerdotes del mundo en especial por: P: Eduardo Contreras, P. Juan Rodríguez Alba, P. Mario García, P. Juan Manuel Fernández, P. Silverio Chávez Ayala, P. Rafael, P. Martin Tafolla, P. Jorge Claudio, P. Hugo Landeros, P. Arturo Pérez Márquez, P. Antonio Borja, P. Arturo Espinoza Rico, P. Jorge Avalos, P. Chuy Salazar, P. Carlos Muñoz F., P. Chuy Reyes, P. José López, P. Valentín Garibay, P. Joel Padrón González, P. Juan María Huerta Muro, P. Roberto Velázquez, P. Cástulo Zavala, P. Eduardo Córdova, Párroco Tomas M. Zielinski, P. Juan Desiderio Espinoza, P. Miguel Domínguez, P. Leo Patlán, Diáconos: Emmanuel Ayala, Arturo, por todos los seminaristas en especial por Francisco Idalino Servin Medina, Diego Antonio Álvarez Ibarra, Alfredo Moreno, Miguel Ángel Arellano del Río, por todas las órdenes religiosas, vocaciones sacerdotales, Misioneros, Diáconos, todas las autoridades eclesiales, Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, todos los Ministerios en especial Catequesis infantil, Familia, Comunidades, Epso Caritas, Evangelización, Liturgia, Música, Ministerio de Jóvenes, Pastoral de la Salud, Visitan la Cárcel, Armada blanca y todos los Servidores de la Iglesia.
Celadores del Santísimo Sacramento y Guardias de Honor del Sagrado Corazón de Jesús.








