Segundo tema del retiro kerygmático “el pecado”, prólogo previo al tema.

Segundo tema del retiro kerygmático “el pecado”, prólogo previo al tema.

Segundo tema del retiro kerygmático “el pecado”

El segundo tema de la estructura del kerygma es el pecado. Antonio Royo Marín, en su teología de la perfección cristiana pags del 281 al 285, comenta de una manera tan profunda, desbastadora y que nos hace tomar conciencia en decir que si es cierto que el pecado nos separa del amor de Dios.

Nuestro único enemigo en realidad es el pecado, ya que el resultado de cualquier acto que turbe nuestra salud espiritual y que manche nuestra vida se deriva de ese mismo pecado; tan triste pensar que el hombre peca porque quiere es lo que nos hace todavía más infelices.

Royo Marín muestra las tres etapas por las que pasa el pecador para pecar,

primero: materia prohibida ( lo que sabemos que es pecado, o quizás tenemos idea porque la conciencia lo grita por tanto pasamos a la siguiente etapa que es:

segundo: la advertencia, está que nos hace la inteligencia nuestra potencia alerta y nos dice: es pecado, vas a pecar, estas quebrantando la ley de Dios, puede ser bueno disfrutar este momento, quizás lo puedes dominar; la inteligencia manda ese mensaje de muchas maneras por tanto entramos en la parte definitiva.

Tercero: Consentimiento o aceptación por parte de nuestra segunda potencia, la voluntad, entonces podemos concluir con una frase tan delicada “ peque porque quise”, “se que hice algo contrario , pero me gusto”, “Dios está triste pero es mi debilidad”, está y otras expresiones son las que podemos experimentar y que el resultado es la ruptura del amor de Dios.

Por está razón la misma estructura del retiro kerygmático, proclama el segundo tema “el pecado”, después del amor del Padre para que el pecador recapacite, después de escuchar las más bellas palabras que pueden ser pronunciadas por Dios “te amo”, se ven opacadas, deslucidas por la palabra “pecado”. Cual más bello sueño se ve roto abruptamente por este enemigo silencioso, ruidoso, delicado y descarado.

Lamentablemente muchos hombres vivimos habitualmente en el pecado mortal y con muchisimas manchitas pequeñas que al acumularse se hacen ver como una enorme mancha de lodo, es decir los pecados veniales. Estos que llegan a causar un daño tan profundo que al sumarlos son capaces de acabar con un apóstolado, acabar a un predicador, destruir a una familia, devorar a la Iglesia y la destrucción del hombre.

¿Cuántos podremos decir “peque pero no lo sabia”? Sus consecuencias nos hacen vivir el trago más amargo cuando cuantificamos nuestra vida.

La razón de la proclamación en el segundo tema es de una denuncia absoluta, el hombre tiene que despertar de ese sueño en que el pecado lo envuelve, tiene que gemir porque el espíritu está preso en ese hombre pecador, “ayuda Dios”.

Juan Revilla

Escuela de pastoral de San Pío X

fuente: Teología de la perfección cristiana.

Acerca del autor

Temas relacionados

6 Comentarios

  1. Eloisa Alvarez

    En verdad que para mi seria de mucha ayuda el tener acceso a más temas, para apoyarme en ellos y dar de mejor manera los mios cuando me toque exponer.

    Responder
  2. virginia naal

    me seria de gran ayuda poder tener mas información acerca del tema ya q asi puedo enriquecer y mejorar mi participación en temas y retiros

    Responder
  3. joel castillo torres

    DIOS LOS CUIDE Y LOS PROTEGA
    necesito que me apoyen boy a dar el tema del pecado en retiro para adultos para saber mas del pecado para poder transmitir el mensaje a mis hermanos que van a vivir el retiro

    Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: