“EN TUS MANOS, SEÑOR, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU”.
Sé para mí una roca de refugio, el recinto amurallado que me salve.
Porque tú eres mi roca y mi fortaleza; por tu nombre me guías y diriges.
En tus manos encomiendo mi espíritu, y tú, Señor, Dios fiel, me librarás.
Gozaré y me alegraré de tu bondad porque has mirado mi aflicción y comprendido la angustia de mi alma;”
Mi porvenir está en tus manos, líbrame de los enemigos que me persiguen.
Que sobre tu servidor brille tu rostro, sálvame por tu amor.
Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México









La liturgia de este día es una voz de esperanza,de aliento y de fortaleza en estos tiempos que nos ha correspondido vivir.El Señor es la fuerza,la roca salvadora,el alcázar donde el hombre se puede proteger, muchas gracias por admitirme en la red y evangelizar a través de ella, Dios los bendiga. Felicidades hoy y siempre,Esneda