Billete Celador –Un Mensaje para Ti Guardia de Honor-
Una Palabra que Urge…
Parroquia de San Pío X
Y el juicio está en que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, porque sus obras eran malas.
Juan 3, 19
San Agustín: El juicio aún no aparece, pero ya está hecho. El Señor conoce a los suyos, conoce quienes estarán seguros en el bien, y quienes no, quienes irán a la corona y quienes a las llamas.
Debemos acercarnos a la Luz, es decir, a Jesucristo por medio de la fe y de las buenas obras, para no ser un día condenados por Él. Un gran medio para ello es la lectura del Santo Evangelio y la fidelidad en oír la palabra de Dios.
Dios amo tanto a este mundo… un mundo que puede ser agresor y hasta corrupto, pero, donde Cristo a querido quedarse… no hay nada en este mundo que no sea criatura de Dios, pero son los hombres los que han puesto orden en él, porque hay mil maneras de percibir lo que nos rodea: de preferir o ignorar las cosas y las personas, de valorarlas y desearlas o de utilizarlas. Lo que es un hecho es que los hombres, engañados por el espíritu del mal, han introducido siempre el mal en lo que hacen. Por eso el mundo y su cultura se reciten a la Palabra que Jesús nos trae para ser guiados y formados por Él.
Es una realidad, Dios nos ha creado para salvarnos.
Dios nos ha amado desde siempre y quiere amarnos para siempre, pero, si nos empeñamos nosotros en lo contrario, hemos de tener miedo de nosotros y no de Dios. Solamente tiene que temer el que se empeñe en no amar: padres, esposo (a), hijos, amigos, vecinos, enemigos… El verdadero temor de Dios consiste en aquel fino sentimiento y delicadeza que tenemos para con las personas más amadas, y hasta con las que no amamos, tratando de evitar los más mínimos detalles consientes de indelicadeza.
Debemos responder generosamente al amor eterno de Dios amando a todos sin reservas. También consiste en conocernos a nosotros mismos puesto que podemos invertir todo nuestro ser en personas, cosas, actitudes…que nos hagan no ser fieles al amor de Dios y del prójimo. Por esto al darnos Dios diariamente su Palabra, requiere una respuesta fiel, de entrega y de amor, a cada momento de nuestra vida.
Ya lo dijo una vez el Señor a unos hombres llamados “fariseos”, los cuales habían hecho un Dios a su medida (es decir a la medida de la postura egoísta que habían tomado) ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra (Juan 8,43). La Palabra de Dios no se entiende o se entiende mal, cuando se ha tomado una postura egoísta. Cada uno mira con agrado la teoría o doctrina que corresponde a la postura personal que ha tomado, discutimos, reñimos o nos acaloramos, por defenderla.
Nuestro “si” a la palabra de Dios está condicionado: manera de ser, educación recibida, ambiente en el que se vive, categorías mentales… esto Dios ya lo sabía cuando nos quiso comunicar su Palabra, por eso nos hizo libres. Nuestra libertad es una conquista diaria. Seremos plenamente libres cuando pronunciemos “si” al amor. Vamos en el camino con la ayuda de Dios para poder decir si a la Luz (Cristo). Este si no improvisa, ni se regala sin esfuerzo.
Oremos por el éxito del Plan Diocesano de Pastoral.
Oremos por todas las necesidades de nuestra Iglesia en especial por: santo Papa Francisco, Papa Emérito Benedicto XVI, Arz. Alfonso Cortes Contreras, Arz. Emérito José Guadalupe Martin Rabago, Obispo Juan Pallares, por todos los Obispos y sacerdotes del mundo en especial por: P: Eduardo Contreras, P. Juan Rodríguez Alba, P. Mario García, P. Juan Manuel Fernández, P. Silverio Chávez Ayala, P. Rafael, P. Martin Tafolla, P. Jorge Claudio, P. Hugo Landeros, P. Arturo Pérez Márquez, P. Antonio Borja, P. Arturo Espinoza Rico, P. Jorge Avalos, P. Chuy Salazar, P. Carlos Muñoz F., P. Chuy Reyes, P. José López, P. Valentín Garibay, P. Joel Padrón González, P. Juan María Huerta Muro, P. Roberto Velázquez, P. Cástulo Zavala, P. Eduardo Córdova, Párroco Tomas M. Zielinski, P. Juan Desiderio Espinoza, P. Miguel Domínguez, P. Leo Patlán, Diáconos: Emmanuel Ayala, Arturo, por todos los seminaristas en especial por Francisco Idalino Servin Medina, Diego Antonio Álvarez Ibarra, Alfredo Moreno, Miguel Ángel Arellano del Río, por todas las órdenes religiosas, vocaciones sacerdotales, Misioneros, Diáconos, todas las autoridades eclesiales, Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, todos los Ministerios en especial Catequesis infantil, Familia, Comunidades, Epso Caritas, Evangelización, Liturgia, Música, Ministerio de Jóvenes, Pastoral de la Salud, Visitan la Cárcel, Armada blanca y todos los Servidores de la Iglesia.
Celadores del Santísimo Sacramento y Guardias de Honor del Sagrado Corazón de Jesús.








