A ti he elevado mis ojos,
a ti que habitas en los cielos.
Como los ojos de los siervos
se fijan en la mano de su dueño,
como miran los ojos de una esclava
la mano de su dueña,
así miran nuestros ojos al Señor,
nuestro Dios, ¿cuándo tendrá piedad de nosotros?
Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad,
porque estamos saturados de desprecios.
Nuestra alma está colmada
de las burlas de la gente acomodada,
del desprecio de los engreídos.
Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal católico: Asamblea Eucarística. México
Palabra de Dios 17 de Enero del 2026. Memoria, SAN ANTONIO ABAD. Evangelio del dia. PRIMERA LECTURA. Primer libro de Samuel ( 9, 1-4. 10. 17-19; 10, 1a ) Había…
Es uno de los pasajes determinantes para nuestra fe, tener la plena conciencia de porque soy católico, de donde parte mi fe, Pedro habla con convicción y seguridad: “tu eres el mesías, el hijo de Dios vivo”, ojalá que cada uno de nostros pudieras expresar con seguridad que le creemos a Jesús.

