Señor, tu fuerza regocija al rey: ¡cómo se alegra si tú lo haces triunfar!
Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía.
Tú le presentas buenas bendiciones, con oro fino coronas su cabeza.
La vida que te pidió, tú se la diste: largos días, muchos y muchos años.
Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad.
Has puesto sobre él bendiciones eternas, tú lo haces feliz con tu presencia.
Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México
Hoy con la caridad que ha caracterizado a los santo sigue siendo un interpelante para nosotros, aun con la pobreza de millones en cada país, nuestro corazón se hace mezquino pensando que es nuestro por el esfuerzo que hacemos por ganar el pan y quizá por ello no lo compartimos.
Palabra de Dios 17 de Enero del 2026. Memoria, SAN ANTONIO ABAD. Evangelio del dia. PRIMERA LECTURA. Primer libro de Samuel ( 9, 1-4. 10. 17-19; 10, 1a ) Había…

