Palabra de Dios 29 de Abril de 2026. SANTA CATALINA DE SIENA, Virgen y Doctora de la Iglesia.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Libro de los Hechos de los Apóstoles ( 12, 24–13, 5a )
En aquel tiempo, la palabra del Señor cundía y se propagaba.
Cumplida su misión en Jerusalén, Saulo y Bernabé regresaron
a Antioquía, llevando consigo a Juan Marcos.
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos
profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el
“Negro”), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto
con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos
ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les
dijo: “Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que
les tengo destinada”. Todos volvieron a ayunar y a orar;
después les impusieron las manos y los despidieron.
Así, enviados por el Espíritu Santo, Saulo y Bernabé
fueron a Seleucia y zarparon para Chipre. Al llegar a
Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas
de los judíos.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 66 )
R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus
ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos
tu obra salvadora.
R.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo
con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en
la tierra a las naciones.
R.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos
te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda
honor el mundo entero.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Juan ( 12, 44-50 )
En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: “El
que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha
enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado.
Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea
en mí no siga en tinieblas.
Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo
no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para
condenar al mundo, sino para salvarlo.
El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien
lo condene: las palabras que yo he hablado lo condenarán
en el último día. Porque yo no he hablado por mi cuenta,
sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que
tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es
vida eterna. Así, pues, lo que hablo, lo digo como el Padre
me lo ha dicho”.
Palabra del Señor.
SANTA CATALINA DE SIENA,
Virgen y Doctora de la Iglesia.
Su vida estuvo repartida entre la contemplación de Jesüs
crucificado y el servicio de la Iglesia, desgarrada por
facciones. Plenamente imbuida en el espíritu de santo
Domingo, encontró en el amor a Dios todas las energias
necesarias para hacer regresar al Papa, de Aviñón a Roma,
y para hacer comprender a los pecadores lo que significa el
llamamiento de la sangre redentora (1347-1380).








