Palabra de Dios 17 de Agosto de 2026. Lunes XX de Tiempo Ordinario.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Del libro del profeta Ezequiel ( 24, 15-24 )
El Señor me habló y me dijo: «Hijo de hombre, voy a
arrebatarte repentinamente a tu esposa, que es el encanto
de tus ojos; pero no llores ni hagas duelo ni derrames
lágrimas; aflígete en silencio, sin hacer duelo; ponte el
turbante y las sandalias; no te cubras la cara ni comas
comida de duelo».
Por la mañana estuve hablando a la gente y por la tarde
murió mi esposa. A la mañana siguiente hice lo que el
Señor me había mandado. Entonces me preguntó la gente:
«¿Quieres explicarnos lo que estás haciendo?» Yo les
respondí: «El Señor me ha dicho: ‹Dile a la casa de Israel
que el Señor dice esto: Voy a profanar mi santuario, que
es la causa del orgullo de ustedes, el encanto de sus ojos y
el amor de su corazón. Sus hijos e hijas morirán a espada.
Entonces harán lo que Ezequiel ha hecho: no se cubrirán la
cara ni comerán comida de duelo; seguirán con el turbante
en la cabeza y las sandalias en los pies; no llorarán ni harán
duelo; se consumirán por su culpa y se lamentarán unos
con otros. Ezequiel les servirá de ejemplo; ustedes harán
lo mismo que él ha hecho. Y cuando esto suceda, sabrán
que yo soy el Señor Dios› ».
Palabra de Dios.
SALMO.
Deut ( 32 )
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Abandonaron a Dios, que los creó, y olvidaron al Señor,
que les dio la vida. Lo vio el Señor, y encolerizado, rechazó
a sus hijos e hijas.
R.
El Señor pensó: «Me les voy a esconder y voy a ver en
qué acaban, porque son una generación depravada, unos
hijos infieles.
R.
Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios y
me han encolerizado con sus ídolos; yo también les voy
a dar celos con un pueblo que no es pueblo y los voy a
encolerizar con una nación insensata».
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Mateo ( 19, 16-22 )
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le
preguntó: «Maestro, ¿qué cosas buenas tengo que
hacer para conseguir la vida eterna?» Le respondió Jesús:
«¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno
solo es el bueno: Dios. Pero, si quieres entrar en la vida,
cumple los mandamientos». El replicó: «¿Cuáles?»
Jesús le dijo: No matarás, no cometerás adulterio, no
robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre
y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo.
Le dijo entonces el joven: «Todo eso lo he cumplido
desde mi niñez, ¿qué más me falta?» Jesús le dijo: «Si
quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, dales
el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo;
luego ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se
fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Jesús propone a este joven dos
etapas para ir en su seguimiento y entrar en el Reino
de Dios: cumplir los mandamientos y adoptar la
pobreza voluntaria. Este radical desprendimiento y
este alto precio a pagar están en consonancia con
las célebres antítesis del «sermón de la montaña», que
concluye pidiendo a todo discípulo una perfección más
allá de la ley escrita: «Sean perfectos como su Padre
celestial es perfecto» (Mt 5, 48). Este «joven rico» está
demasiado apegado a su riqueza y, por eso, rechaza
la invitación que lo hubiera convertido en «pobre de
espíritu» y en distinguido apóstol de Jesucristo.








