Palabra de Dios 3 de Sep. de 2026. SAN GREGORIO MAGNO, Papa y Doctor de la Iglesia.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Primera carta de Pablo a los corintios ( 3, 18-23 )
Hermanos: Que nadie se engañe: si alguno se tiene a sí
mismo por sabio según los criterios de este mundo, que
se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio.
Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios,
como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan
en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor
conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.
Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún
hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo
y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo
futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo
es de Dios.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 23 )
R. El Señor bendice al hombre justo.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y
los que en él habitan, pues él lo edificó sobre los mares,
él fue quien lo asentó sobre los ríos.
R.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá
entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso.
R.
Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Esta es la clase de hombres que te buscan
y vienen ante ti, Dios de Jacob.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Lucas ( 5, 1-11 )
En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de
Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para
oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban
junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y
estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas,
la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y
sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Lleva la
barca mar adentro y echen sus redes para pescar». Simón
replicó: «Maestro, hemos trabajado toda la noche y no
hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré
las redes». Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados,
que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus
compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran
a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas,
que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y
le dijo: «¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!»
Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de
asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo
les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran
compañeros de Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón: «No temas; desde ahora
serás pescador de hombres». Luego llevaron las barcas a
tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor.
SAN GREGORIO MAGNO,
Papa y Doctor de la Iglesia.
Gobernó la Iglesia durante 14 años (590-604). No obstante
su deteriorada salud, realizó una obra considerable. Como
“Siervo de los siervos de Dios” proveyó de víveres la
ciudad de Roma, mientras enseñaba al pueblo y preparaba
la evangelización de Inglaterra. En la contemplación
encontraba la fuente de su acción.








