Palabra de Dios 28 de Oct. del 2026. Fiesta, SANTOS SIMÓN Y JUDAS, Apóstoles.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Carta de san Pablo a los efesios ( 2, 19-22 )
Hermanos: Ya no son ustedes extranjeros ni advenedizos;
son conciudadanos de los santos y pertenecen a la familia
de Dios, porque han sido edificados sobre el cimiento de
los apóstoles y de los profetas, siendo Cristo Jesús la piedra
angular.
Sobre Cristo, todo el edificio se va levantando bien
estructurado, para formar el templo santo en el Señor, y
unidos a él también ustedes se van incorporando al edificio,
por medio del Espíritu Santo, para ser morada de Dios.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 18 )
R. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento
anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje
al otro día y una noche se lo transmite a la otra noche.
R.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz,
a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin
del mundo.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Lucas ( 6, 12-19 )
Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se
pasó la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a
doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran
Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago
y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el
hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo
de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles,
se detuvo en un llano. Allí se encontraron mucha gente,
que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la
costa de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los
curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados
por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente
procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba
a todos.
Palabra del Señor.
SANTOS SIMÓN Y JUDAS, Apóstoles.
Simón era conocido con el apodo de “Fanático”, casi
seguramente porque había participado en las guerrillas
contra los romanos. A Judas lo conocían también como
Tadeo. En la Última Cena hace a Jesús una pregunta que le
valió esta respuesta: “A todo aquel que me ame, mi Padre
lo amará, y vendremos a él para establecer en él nuestra
morada” (Jn 14, 23).








