Nuestra fe: La ouija y los cristianos.

Nuestra fe: La ouija y los cristianos.

Actualmente la ouija es uno de los juegos más difundidos entre los jóvenes, atraídos por lo misterioso, lo oculto se inmiscuyen consciente e inconscientemente, los daños son tan bien difundidos que en realidad no quedaría intención alguna para jugarlo pero hoy nuestro mundo tiene una gran ausencia de Dios y…..

La Ouija.

Para los Cristianos es importante saber porque no es permitido el juego de la ouija: El Primer Mandamiento prohíbe invocar espíritus. El Rey Saúl recurrió a una mujer para conjurar el espíritu del difunto profeta Samuel y fue castigado por Dios (Cf. 1 Samuel 28: 8-17). Se trata del pecado de adivinación: querer “desvelar” el porvenir recurriendo a espíritus (que en realidad son demonios).

El “juego” de la ouija consiste en poner las manos sobre una pequeña plataforma que se desplaza lentamente sobre un tablero, movida por alguna fuerza misteriosa. El tablero está inscrito con números y las letras del alfabeto. Los jugadores esperan obtener respuesta a sus preguntas uniendo las letras sobre las que se mueva la plataforma. La “diversión” está en la curiosidad y el misterio de comunicarse con algún espíritu que revela secretos y, cuanto más parezca “funcionar,” más la ouija (y el espíritu detrás de ella) atrae y ata, hasta convertirse en una obsesión.

Un artículo (no conocemos su autor pero representa la posición de los medios seculares) dice: “Mucha gente se ve atraída por la posibilidad de contactar con un ser querido ya muerto, otros sólo por curiosidad y otros para pasar el rato… La verdad es que con el tiempo la ouija está variando el destino del contactante en función de las nuevas creencias. Por ejemplo hay quien la utiliza supuestamente para contactar con seres extraterrestres, seres de otras dimensiones, ángeles, … En definitiva, parece que el juego del tablero hoy en día nos ofrece numerosas posibilidades.”

Orígenes

Ya Pitágoras (540 a.C.) usaba un artefacto parecido cuando se reunía en “círculos” en los que “una tabla mística que se movía con ruedas” hacia signos que el filósofo y uno de sus estudiantes interpretaban a la audiencia como revelaciones del mundo invisible. En la China, antes del nacimiento de Confucio, se usaba algo similar, lo que parecía ser una forma “no peligrosa” de comunicarse con los espíritus de los muertos.

El mundo del ocultismo abrazó con entusiasmo a la ouija. En 1853, en Francia, el “espiritualista” M. Planchette, diseñó una ouija similar a la que hoy día es popular. Elija J. Nond, en USA, le hizo variaciones; William Fuld le compró los derechos y un año después la patentizó. Finalmente, en 1966, “Parker Brothers” compró los derechos sobre el juego de la ouija y ha sido desde entonces su fabricante. Sin embargo la ouija, en diferentes versiones, se ha popularizado tanto que se puede obtener por infinidad de medios.

“Parker Brothers” y otros, para aumentar el mercado, han querido enterrar la relación de la ouija con el ocultismo. A estos señores lo que les interesa es popularizar el juego para hacer dinero. Prefieren decir que los jugadores buscan su “yo” subconsciente para obtener respuestas. Según esta versión, la ouija trae a nuestra conciencia lo que está oculto en nuestro subconsciente. Como una llave para acceder a nuestro conocimiento interior.

Pero eso es pura ficción para cubrir una realidad más oscura. Cuando el hombre se abre a buscar respuestas más allá de lo que se puede llegar por el uso de la razón (estudio, lógica), entra en el campo de lo sobrenatural en el que sólo hay dos caminos: Dios y el demonio.

El mismo artículo arriba mencionado delata la verdad sobre este nefasto juego: “En definitiva (la ouija) es una manera más de intentar acercarnos al mundo de lo oculto, en busca de información de aquello que por el momento no podremos demostrar.”

Ahora existe una nueva versión de la ouija para el siglo XXI: un juego para ordenadores (computadoras). Es más sofisticado que el tablero pero su importe espiritual es el mismo.

Si alguno dudase la conexión entre la ouija y el ocultismo, solo necesita hacer una búsqueda en el Internet para percatarse de la cantidad de grupos que la utilizan para comunicarse con espíritus. De uno de estos traducimos al español: “La tabla Ouija es quizás uno de los métodos mas controversiales para comunicarse con espíritus. Sobre todo porque lo puede usar cualquiera y no requiere poderes especiales para navegar. Quizás por esto la mayoría de los psíquicos desaconsejan su uso”

¿Cómo puede funcionar la ouija?

La Iglesia aconseja no dar una explicación de orden sobrenatural a un fenómeno que pueda ser explicado en el orden natural. Primero se deben agotar las posibilidades naturales antes de pensar en causas preternaturales y aun así no tenemos tener certeza.

Para explicar el movimiento de plancha o la copa, en principio, se debe tomar en cuenta el movimiento natural pero inconsciente de los músculos de los mismos participantes, el “reflejo miokinético.” Las fuerzas del cerebro, las tensiones psíquicas y otros factores del cuerpo se reflejan en los movimientos musculares que a su vez mueven el objeto.

Pero, aunque concedamos que el movimiento en si mismo sea un fenómeno natural, ¿Como se explica el “deletreo automático” con mensajes. Muchos dicen que refleja la actividad del subconsciente. Aunque esto fuera cierto, no por eso se puede descartar la acción del maligno valiéndose de todos los medios a su alcance. El testimonio de innumerables personas indica que se dan comunicaciones cuyos mensajes tienen una dirección maléfica que sorprende a los participantes. En muchos casos ofrece información que los participantes desconocían. El lenguaje y las tácticas que se manifiestan corresponden con frecuencia a lo que Jesús nos advierte que es característico del demonio: Consejos contrarios a la moral, mensajes que llevan a la desesperación o a la presunción, invitaciones a desobedecer a Dios a cambio de alguna oferta de bienestar, riquezas… Por sus frutos los conocerán.

Se ha tratado ingenuamente de descartar la injerencia maligna a raíz de un experimento en el que no se logró un mensaje coherente cuando se vendaron los ojos de los participantes y se cambió el orden de las letras en el tablero. Argumentan que si fuese el demonio no hubiese tenido dificultad de vencer esos obstáculos. Estos señores no comprenden la sagacidad del demonio para esconderse cuando le es útil.

Las Sagradas Escrituras nos exhortan: “Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar” (I Pedro 5:8). Esta advertencia es necesaria porque el demonio realmente existe y realmente tiene acceso a nosotros por diversos medios. Puede utilizar aun los movimientos naturales y el subconsciente para guiarnos hacia el mal, tentarnos, confundirnos y asediarnos. Esto ocurre cuando nosotros practicamos lo que está claramente prohibido por las Sagradas Escrituras, como veremos mas adelante.

No debemos buscar conocer sino lo que Dios nos quiera revelar, ya sea por medio del uso natural de la razón sometida a Dios o por su revelación. Siendo mucho más inteligente que nosotros, el demonio tiene conocimientos que nos parecen maravillosos pero que los utiliza para atraparnos y engañarnos. Puede además imitar voces y apariencias de personas que han muerto.

Hay que advertir que, aunque se use la ouija por curiosidad, se está abriendo camino para el demonio y no es de extrañar que la persona quede espiritualmente afectada. Los resultados pueden ser, por ejemplo, dificultades posteriores en la oración, fantasías, obsesiones y otras opresiones mentales. Puede ocurrir que la persona se envicie con la ouija. En ese caso la opresión del demonio sobre esa pobre alma se hace mayor. Se entra en lo oculto hasta convertirse en una fascinación.

Importe espiritual

Ciertamente nadie que conozca y ame a Dios busca su dirección por medio de la ouija. Dios se da a conocer (se revela), no por medio de juegos, sino a través de Su Hijo, Jesucristo. El nos lo enseña todo en la revelación que confió a Su iglesia. Quien desea buscar la verdad va a las Sagradas Escrituras y a las enseñanzas de la Iglesia. Entonces, con el corazón abierto al Espíritu Santo sabremos como aplicar las enseñanzas a la vida diaria.

Algunos empiezan a jugar ignorantes del mal que hacen. Pero lamentablemente muchos juegan por pura soberbia, pues sabiendo que ofenden a Dios continúan haciéndolo. Muchos me escriben, aún después que les he explicado sobre estas cosas, no buscando salirse sino preguntándome sobre el significado de los mensajes que aparecen cuando juegan. Si usted desea jugar con el demonio y descifrar sus mensajes, no busque mi ayuda. Escribo solo para alertar a los que no saben lo que es la ouija y ayudar a los que de verdad se quieran arrepentir.

No se puede justificar el uso de la ouija con el pretexto de entretenerse y curiosear lo oculto. La verdad es que al jugar con la ouija se abre la puerta al demonio cuyo objetivo es llevarnos el infierno.

Pero, ¿no rezan los cristianos a los santos? Esto es muy diferente. A los santos NO los invocamos jamás por medio de oráculos o adivinación. Les pedimos que recen por nosotros y que nos ayuden en nuestro peregrinar hacia el cielo, que nos ayuden a vivir fielmente lo que Dios nos manda. Jamás buscamos en los santos otro camino u otro conocimiento que el Evangelio ya proclamado por Jesucristo.

Un defensor de la ouija escribe: “…aunque tradicionalmente se considera a la ouija un juego, los expertos de todo el mundo nos recomiendan que podemos disfrutar de ella, pero sin perderle el respeto.” Estos “expertos” se contradicen. Por un lado nos dicen que la ouija es solo un juego y rechazan toda advertencia de peligro contra ella, pero al mismo tiempo nos dicen que le tengamos “respeto.” Entonces, ¿Es un juego o es algo serio? Si estos “expertos” le tuvieran respeto a Dios no quisieran ofenderle buscando en la ouija lo que sólo Dios puede dar: la verdad. Es cuestión de fidelidad.

Alguno me acusa de que mi oposición a la ouija “coarta la mente de la persona que le gusta indagar en lo oculto, priva a la mente humana de la investigación responsable.” Debo aclarar que no coarto a nadie. A quien quiera jugar a la ouija solo le advierto en lo que se está metiendo. Queda libre para decidir. En cuanto a la “investigación responsable,” nada tiene de responsable tirarse de un décimo piso a ver que ocurre. Los peligros, especialmente los peligros para el alma, se conocen a la luz de nuestra alianza de fe con Dios. No hacemos lo que Dios prohibe para “investigar” ¿Hacían “investigación responsable” Adán y Eva cuando comieron del fruto prohibido?

“La ouija nos atrae por la curiosidad y por la soberbia.”

En un artículo favorable a la ouija leemos: “La ouija nos conquista haciéndonos creer que somos seres fabulosos, reencarnaciones de personajes famosos, … De modo que se hace casi irresistible volver a conectar para recabar más información.”

El mismo artículo descarta todo peligro justificando que podemos mantener el control de la situación: “Así que mientras no te olvides que eres tú quien debe llevar la voz cantante se supone que no pasará nada.”

¿Se supone que no pasará nada? Es notable la semejanza entre esta mentalidad moderna y la tentación de la serpiente en el paraíso: “Replicó la serpiente a la mujer: “De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal” (Génesis 3:4-5).

El demonio, sigue ofreciéndonos los consejos que le dieron tan buen resultado con nuestros primeros padres: “no morirán… serán como dioses.” Entonces ridiculiza a quién vea el peligro detrás de sus “juegos.”

Los efectos no son automáticos.

Puede ser que se juegue con la ouija muchas veces sin constatar perjuicio alguno. Puede que al principio parezca un juego inofensivo. El enemigo sabe que a veces es mejor esperar a que sus presas se adentren mas profundo en la trampa. Si tan solo logra distraer del camino recto ya ha logrado su cometido.

¿Qué hacer?

Cuide de que la ouija no entre en su hogar.

No se deje influenciar por los que dicen que es sólo un juego inofensivo. Una mente consagrada a Dios tiene en El su guía y no se abre al vacío para buscar respuestas. Como sacerdote he conocido a muchas personas oprimidas por ese “juego.”

Si alguna vez, aunque sea por juego, has usado la ouija, arrepiéntete, confiésalo como pecado contra la fe Cristiana y vive de corazón el camino que Jesús nos ha dado en la Iglesia.

Aquí encontrarás una oración de Renuncia a Satanás y consagración a Jesucristo: Prométele a Dios jamás recurrir a la superstición ni a lo oculto. Solo Dios es fuente de verdad. Si regresas al Señor con esta actitud no temas. Dios es infinitamente poderoso y misericordioso. confía en la misericordia Divina. Dios ha venido a salvarnos. Todos somos pecadores. Si tan solo renunciamos al pecado y entramos por el Camino de Su gracia, el enemigo nada podrá por mucho que amenace. Señor, “no nos dejes caer en la tentación y líbranos del maligno.” Amén.

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3 Comentarios

    1. Juan Revilla

      Querida hermana, en realidad no estamos copiando, simplemente estamos difundiendo un aspecto que afecta la fe católica, lo vas a encontrar en varias páginas, pues a fin de cuentas en un buen artículo, el cual no lo subimos para reiting, sino como prevención; en ningún momento tenemos dolo sino más fortalecimiento de la fe.

      Responder
  1. Salvador Cordero

    Gracias por su trabajo, es. necesario alzar la voz sobre estos temas cuando hay tanta confusión y permisividad en todos los sentidos, Dios los bendiga

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