Oración de San Pío X, a la Santísima Virgen de Guadalupe.

 

Nuestra Señora de Guadalupe, 
Rosa Mística, 
para interceder por la santa Iglesia, 
proteger el Sumo Pontífice, 
ayudar a todos los que te invocan en sus necesidades, 
y puesto que tú eres la siempre Virgen María 
y la Madre del verdadero Dios, 
nos obtenga de tu santísimo Hijo 
la gracia de mantener nuestra fe, 
dulce esperanza en medio de la amargura de la vida, 
ardiente caridad 
y el precioso don de la perseverancia final. 
Amén.

Esta oración fue aprobada y enriquecida con la indulgencia de 500 días por el Papa Pío X a toda la audiencia celebrada en agosto de 1908, y fue incluido en la edición oficial de las oraciones aprobadas indulgencias (1950).