El Sufrimiento como camino de maduración.  Hora Santa  Parroquia de San Pío X

El Sufrimiento como camino de maduración. Hora Santa Parroquia de San Pío X

El Sufrimiento como camino de maduración.

Hora Santa

Parroquia de San Pío X

Eucaristia-milagro-sin-igual 

 

Se reza la Estación del Santísimo Sacramento…

 

Gracias Padre santísimo por estar presente en nuestra vida en este alimento inigualable como es la Eucaristía, por dar luz a nuestra vida a través de tu Palabra y  llenarnos de fortaleza a través de  la Oración; gracias por tu inmensa bondad, ayúdanos a buscarte y desear tu compañía antes que otra, conduce nuestra vida espiritual.

 

Lectura del santo Evangelio según san Mateo  15, 21-28          De pie

En aquel tiempo, Jesús se retiro a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea  le salió al encuentro y se puso a gritar: “Señor, hijo de David,  ten compasión de mi. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio” Jesús no le contesto una sola palabra; pero los discípulos se le acercaron y le rogaban: “Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros” Él les contestó: “Yo no he sido enviado  sino a las ovejas descarriadas de  la casa de Israel”.

Ella se acerco entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: “¡Señor, ayúdame!” Él le respondió: No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. Pero ella replico: “Es cierto, Señor, pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Entonces Jesús le respondió: “Mujer, ¡Qué grande es tu fe! Que se cúmplalo que deseas” y en aquel  mismo instante quedó curada su hija.

Palabra de Dios.

Releemos en silencio y compartimos la frase que más nos llega.

 

Canto.

Hoy Señor  Jesús vengo ante ti para alabarte

Hoy Señor Jesús con tu poder puedes cambiarme

Sáname Señor hoy quiero vivir dame tu amor, sin ti no puedo ser feliz

Sáname Señor líbrame del mal, toca el corazón para alcanzar la santidad.

 

 

El sufrimiento como camino de maduración.

¿Por qué a mí? Anselmo Grûn.

Durante una conversión con el teólogo evangélico Walter Usadle. C. Jung opinó que la cuestión fundamental para una vida plena es la pregunta acerca de cómo se maneja el hombre con la relación al sufrimiento. Y él compara la manera en que Jesús y Buda se comportaron frente al sufrimiento.  “Cristo reconoce en el sufrimiento un valor positivo y como ser que sufre es más humano y más real que Buda. Buda se negó al sufrimiento, pero con ello también a la alegría. Estaba escondido de los sentimientos y las emociones y en consecuencia, no era verdaderamente humano. En los Evangelios se describe a Cristo de modo tal que no puede ser entendido de otro modo que como hombre de Dios, si bien nunca ha dejado de ser hombre, mientras que Buda ya durante su vida se elevó por encima de la humanidad”

Quien elude el sufrimiento buscara sufrimientos supletorios. Para Jung esto indica una neurosis. Algunas neurosis son un intento de evitar los sufrimientos necesariamente ligados a un intento de  evitar los sufrimientos ligados a mi existencia  finita. Esto significa que no deseo aceptar mi limitación, sino que prefiero huir a la neurosis en la que puedo conservar mi grandiosa imagen ideal. No estoy dispuesto a observar y aceptar mi temor. Para Jung el sufrimiento posee un sentido. Y sólo si vemos el sentido dentro de él, podremos  soportarlo. El sentido del  sufrimiento consiste en vincular los opuestos dentro del hombre y elevar al hombre a un estado de conciencia superior: “La salud de la conciencia superior es la respuesta satisfactoria al sufrimiento, que de lo contrario quedaría sin sentido y por ende intolerable.

Una ayuda para reconciliarse con el sufrimiento y aceptarlo como un paso necesario para la autorrealización, radica  en el símbolo de la Cruz. Él está convencido de que la Cruz muestra que nuestro camino de la Encarnación es, finalmente, un modo de llevar la cruz. Debemos reconciliarnos con nuestra contradicción interior que muchas veces padecemos. Para Jung, la cruz es un símbolo que puede transformar el sufrimiento  en el hombre hacia una conciencia superior. Si el hombre se abre a Dios movido por aquello que le sucede y lo atraviesa desde afuera como sufrimiento, su vida se transformara gracias a la cruz. Entonces experimentara la cruz, del mismo modo que Jesús, como un camino al despertar, a la resurrección. La cruz es así la condición para que nuestros ojos se abran y podamos mirar hacia el misterio de la resurrección, donde no existen los opuestos entre la vida y la muerte,  entre el sufrimiento y la felicidad.

Yo personalmente no quisiera ir tan lejos y afirmar que el sufrimiento es necesario para que el ser humano madure. Pero la experiencia  muestra que principalmente las personas que han sufrido mucho, también son interiormente maduras. Cuando nos alcanza el sufrimiento no podemos eliminarlo psicológicamente mediante alguna terapia. El sufrimiento nos señala el camino hacia el interior. El sufrimiento no  es, entonces un mero camino de maduración humana sino también un modo de profundización espiritual. Conozco a mucha gente mayor  que ha madurado a través del sufrimiento que irradia una profunda sabiduría e indulgencia, quisiera citar dos ejemplos de personas  que maduraron  a partir de la experiencia del sufrimiento y que son transparentes para otra realidad, en última instancia, permeables a Jesucristo.

El P. Sales hermano de la orden vivió durante 4 años en el campo de concentración de Dachau, condujo durante mucho tiempo nuestra escuela conventual como director y se dedico a esta tarea con total empeño, cuando entrego la dirección continuo enseñando con gran dedicación y mansedumbre en las clases inferiores. En la vejez no quería más que hablar  de la época en el campo de concentración, le preguntaron y se negaba a responder. Antes de morir escribió lo que sabía sobre la historia de la abadía. Todavía puedo recordar muy bien cuando a los 85 años se me acercó con su batón a la administración para leerme  todo lo que había escrito de los últimos años. Irradiaba mansedumbre. Había madurado a través del sufrimiento y de la vida.

Mi tía ingreso como maestra a la abadía benedictina de Herstelle. Ella leía mucho y siempre tenía algo para contar. En la vejez, de pronto sintió que  los pensamientos y luego también el habla, le fallaban. Para ella no fue fácil aceptarlo, dado que siempre había sido importante comunicares a través de la palabra. Pero cuando no pudo hablar más, su rostro irradiaba tanta paz que fortalecía a las hermanas que la cuidaban. El sufrimiento no la había amargado, sino que hizo brillar en ella una paz que superaba el plano psicológico de la mera comprensión. Allí brillaba algo del hombre nuevo del que habla Pablo.

No podemos decir que el sufrimiento es necesario para llegar a ser una persona madura y sabia. Pero muchas veces experimentamos que principalmente las personas sometidas a sufrimientos como las de estos ejemplos son aquellas que en la vejez irradian sabiduría y mansedumbre.

Releemos en silencio y oramos espontáneamente de acurdo a lo que leímos.

 

 

Canto

//Yo quiero ser como tu//

Yo quiero ser un vaso de tu amor yo quiero ser como tu (2)

 

 

 

Oremos a María santísima

Madre, tu que supiste lo que era el valor de la oración, tú que engendraste  al que es la Palabra, y que te alimentabas con su Cuerpo y con su Sangre en tus últimos años, ora por nosotros para que fundamentemos nuestra vida espiritual en estos tres alimentos  necesarios para crecer espiritualmente.

 

1er. Misterio. En el Evangelio corrobora con  su conducta para con la cananea el orden misterioso de este pan divino: “ten compasión de mí, Señor, Hijo de David” grita la mujer implorando  gracia para su hija atormentada por el demonio.

Oremos para que aceptemos los sufrimientos con amor.

 

2do. Misterio. El hecho de que esta pagana se dirija a Jesús  llamándolo “Hijo de David”, titulo mesiánico que ni los judíos le reconocían, no carece de significado; demuestra que Dios no niega su luz a ningún pueblo ni a ninguna clase. Los discípulos aparecen molestos por la insistencia de la extranjera y ni el mismo Jesús parece darle ánimos: “Solo me ha enviado a las ovejas descarriadas de Israel”

Oremos para que seamos perseverantes en la oración.

 

3er. Misterio. En efecto, por voluntad del  Padre debe desarrollar su actividad dentro de los confines de Palestina: solo cuando haya reunido a las ovejas errantes de Israel y haya formado una grey compacta, este a su vez será enviado a llevar el Evangelio a todas las gentes, pero eso sucederá después de su Ascensión.

Oremos para que aceptemos  la voluntad del Padre.

 

4to. Misterio. Entrando la mujer continua suplicando y Jesús responde adrede duramente: “No está bien echar a los perritos el pan de los hijos” Pero ella no se desanima, antes le toma la palabra y replica: “Tienes razón, Señor, pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”

Pidamos a nuestra Madre Santísima  interceda por nosotros para que crezcamos en la fe.

 

5to. Misterio. El Señor se rinde y deja desbordar su misericordia contenida hasta entonces: “Mujer, que grande es tu fe, que se cumpla lo que deseas” para obtener misericordia de Dios no vale la pertenencia a un pueblo o a una clase privilegiada: lo que vale es la fe.

Oremos para que nuestra fe sea grande y madura.

 

 

 

Recemos la Coronilla de la Misericordia       De rodillas o de  pie

Ofrezcámosla en acción de gracias por estos tres alimentos y medios para crecer espiritualmente: Eucaristía, Palabra y Oración.

Padre nuestro…Ave María… Credo…

En  las cuentas grandes antes de cada decena.

Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amantísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación por nuestros pecados y los del mundo entero.

En las 10 cuentas pequeñas de cada decena.

Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Jaculatoria para rezarse al final de cada misterio.

Oh Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia para nosotros, Confiamos en Ti

Doxología final después de las cinco decenas.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero

 (3 Veces) 

 

Oremos en Silencio

Escuchemos lo que nos dice el Señor:

“Mujer, ¡Qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.

Oremos también por:

Por las necesidades en todo el mundo en especial por la paz en Siria.

 

 

Los momentos que nos quedan reparemos el Corazón de Jesús que sufre por todos los sacrilegios cometidos en las diversas Iglesias del mundo y por todos los que cometen comuniones y confesiones sacrílegas, oremos para que el Espíritu Santo, les dé luz y conversión  y a todos nos permita realizar buenas y sinceras confesiones.

Repetimos varias veces esta jaculatoria, para reparar su Corazón:

Cuerpo y Sangre de Jesús, os quiero, os amo y os adoro.

Os pido perdón y misericordia por todos los sacrilegios cometidos.

 

 

Oremos todos unidos

Te rogamos Señor seas nuestra ayuda y protección.

Salva a los atribulados.

Compadécete de los humildes, levanta a los caídos.

Muéstrate a los necesitados, cura a los enfermos,

Vuélvete a los extraviados a tu pueblo,

Alimenta a los hambrientos,

Redime  a nuestros cautivos,

Da salud a los débiles,

Consuela a los pusilánimes,

Conozcan todas las naciones que tu eres  el solo Dios

Y Jesucristo tu siervo y nosotros tu pueblo y ovejas de tu rebaño.

 

S. Clemente Romano.

 

 

Canto

Oh Jesús te adoramos, ven quédate con nosotros.

 

·        Tu eres el Dios vivo que bajas a la tierra

Y te haces alimento para darnos la vida.

·         En torno a tu mesa un  solo cuerpo somos,

En caridad unidos por el don de tu Cuerpo.

·        Tu sangre Inmaculada  nos limpie de pecado,

Y nos conserve puros en tu amistad divina.

·        Eres la luz que alumbra, la fuerza que sostiene

La prenda que asegura el premio de la Gloria.

 

 

¡¡¡Unidos en la Eucaristía!!!

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