A pesar de la increíble cantidad de comentario y temas sobre la virgen María, parece ser que no se agota. La grita. Rosa María Ordaz ha proyectado en su artículo: “La gloria de se mujer”, una faceta más de nuestra madre santísima, unos se dan la tarea de tratar a destruirle y parece ser, que ella responde con mayor énfasis y más amor, muchos la titulan como la mujer más poderosa y he aquí una enorme oportunidad de que la mujer recupere parte de esa gloria .
Entender lo referente a que María ha sido llevada en cuerpo y alma al cielo, renueva nuestra bella realidad que se pierde de repente por tanto humo: “ir al cielo”, meta que no se debe de olvidar por parte de los cristianos católicos.
Pero libertad de objeción de conciencia para no abortar, libertad de expresión para predicar contra la homosexualidad, esas libertades ya no existen. Abreviando: toda la libertad para obrar el mal, ninguna para obrar el bien.