Billete Celador –Un Mensaje para Ti Guardia de Honor-
La Transfiguración…
Parroquia de San Pío X
Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguro delante de ellos, y sus vestiduras se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: “Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos hacer teres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías; -pues no sabía que responder ya que estaban aterrorizados-. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: “Este es mi Hijo amado, escuchadle.” Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
Marcos 9, 2-10
San Juan Crisóstomo: Jesús se transfiguro en su presencia y también Moisés y Elías aparecieron transfigurados. Los judíos acusaron constantemente a Jesús de ser un blasfemador, transgresor de la ley y usurpador de la gloria del Padre. Pero ahora, para que su inocencia sea reconocida, hace comparecer a dos que dan testimonio de Él: Moisés, que dio la Ley, y Elías que fue uno de los más fervientes defensores de la gloria de Dios.
En la fatiga, en el dolor y en las penas de la vida, piensa en la gloria inmensa que te espera en el momento de tu transfiguración en el cielo.
Jesús, el Mesías, es el Esplendor del Padre, luz inagotable que ilumina y renueva al mundo, con su Transfiguración revela a los discípulos un momento decisivo, momento en que es reconocido como el Mesías, el les revela la forma en que ha de realizarse su obra, su glorificación será una resurrección, que implica el paso por el sufrimiento y por la muerte. Ahora Dios no solo se manifiesta través de la nube o del fuego ahora es una manifestación Trinitaria así como lo fue en su bautismo del Jordán donde el Espíritu descendió sobre Cristo en forma de paloma ahora esta misma Voz es también un mandato “Escuchadlo” lo cual presupone que Jesús está lleno del Espíritu Santo.
En la Transfiguración no solo contemplamos el misterio divino sino que nos invita a escuchar la Palabra divina que guía, restaura, transforma… por encima de la palabra en la Ley de Moisés y de la profecía en Elías, aquí resuena la palabra de Dios Padre, Voz de la que Jesucristo recibe toda la gloria y honor.
Jesucristo y su Palabra son la nueva Ley.
Nuestro Dios, es un Dios vivo y habla a los hombres, a hombres privilegiados que tienen la dicha de escucharle, y de gozarse en su Palabra y cuya misión es transmitirla a los demás.
Algunos tienen el privilegio de recibir inspiraciones en su interior y otros de estar cara a cara con Él como lo haría con Moisés, pero para esto es necesario ser hombres de profunda oración, así, como Jesús primero se preparo y purifico con intensa oración, para así, tener un encuentro con Dios y poder recibir la Misión que llevaría a cabo.
Los profetas y discípulos están en continua comunicación con Dios
Todo encuentro con nuestro Dios produce gozo, alegría incontrolable… sea en la Eucaristía, oración o meditación de la Palabra…por eso las palabras de Pedro, es bueno estarnos aquí…pues su presencia suscita en nuestro interior: paz, bienestar interior, esperanza, plenitud… ¿quien prefiere cambiar todo esto por los tumultos de la vida?
Jesús, escoge como testigos a los que serán también testigos de su agonía: Pedro, Santiago y Juan. Así son los hombres de oración, testigos de la fuerza de su Palabra, de su Agonía, por todos aquellos que llamados no le buscan en su Palabra, Eucaristía y oración. En todos aquellos medios de Encuentros con Él, y que creyendo amarle se encuentran alejados de su Presencia real.
Todo encuentro con Dios produce alguna transfiguración ya sea visible o invisible en la persona que visita. Dios acepta darse a conocer en forma personal y directa.








