Tomás y la búsqueda de Cristo Jesús Jn 20, 24-29.
La santa eucaristía siempre como cada domingo de manteles largos, celebra a Jesús resucitado fundamento de nuestra fe. Un pasaje que nos conduce a experimentar la necesidad de crecer en nuestro nivel de fe centrado en Cristo jesús.
¿Quién acusa a quién? Jn 8, 1-11.
Nuestra santa asamblea eucarística celebra una preciosa experiencia de fe, mediante el relato de San Juan, que nos pone en sintonía con estos tiempos de cuaresma, nos transporta a quedar en medio de todas las miradas acusadoras y a esperar un veredicto, quizá una sentencia.
La transfiguración del cristiano por Cristo Jesús. Lc 9, 28-36.
La asamblea de Dios celebra el segundo domingo de cuaresma y en la santa eucaristía los creyentes se reúnen en torno a Jesús para celebrar la fe de la Iglesia que el Papa Francisco ha dejado bien prendida; en la liturgia de la palabra se toca el tema de la transfiguración del Señor comentado por el evangelista San Lucas.
Las tentaciones que nos desalientan para adorar a Dios. Lc 4, 1-13.
En este domingo, la asamblea eucarística está de fiesta, es el primer domingo de cuaresma y en la celebración de la palabra el Evangelio según San Lucas nos refiere el comienzo de esos 40 días en donde Jesús los inaugura junto con nosotros.
La barca de Pedro pescadora de Jesús Lc 5, 1-11.
La asamblea eucarística se sigue deleitando en su parte de la palabra con el evangelista San Lucas. Un tema exquisito: “La barca de Pedro”. En Simón nos regocijamos al ver su transformación; al verlo Jesús le dijo que ya no era Simón sino Cefas y quizá después de su pifia de la negación mostrando el lado humano se queda la personalidad del vicario de Cristo.
“¿Acaso no es éste el hijo de José?” Lc 4, 21-30.
En nuestra celebración eucarística, se proclama el evangelio a través del evangelista San Lucas que hace la continuidad del texto de la semana pasada. Con el verso 21 se une con la anterior asamblea para continuar la revelación que Jesús nos hace. Lo duro del corazón para visualizar las palabras de Jesús que dan un giro impresionante a ese momento.
La boda esperada con Cristo. Jn 2, 1-11.
La Iglesia celebra en su eucaristía dominical un momento apasionante, en la sección de la santa palabra, el evangelista San Juan nos lleva a esa vivencia Cristo-céntrica que nos envuelve en esperanza y amor como hermanos.
¡Hay que gritar el adviento! Lc 3, 1-6.
La iglesia celebra su segunda semana del tiempo de adviento, el evangelio según San Lucas ánima la liturgia de la palabra en la santa eucaristía y con ellos la esperanza en el corazón brilla porque “todos verán la salvación.”
¿El rey de los judíos o del universo? Jn 18, 33-37.
La iglesia festeja a Cristo Jesús rey del universo en su asamblea eucarística, llena de gozo proclama el reinado de Jesús y gustosa de ser parte de ese reinado. Un año litúrgico sensacional que ahora toma ya los tintes del adviento, el rey y Señor del universo se revela a la iglesia con gran esperanza de renovar Señorío y trono.
Conducta ideal del cristiano (12,38-44)
La asamblea eucarística se llena de gozo con la palabra de Dios y en ellas se percibe el aroma de la buena doctrina que se debe de ir observando, reflejando el discípulo de Jesús. La sencillez de la fe es tan importante para Jesús porque en él se enclavan los sentimientos hacía los demás hermanos y en la vida con Dios.






