Preocupados por la vida eterna Mc 10. 17-30.
Este día de celebración eucarística el corazón se alegra por la invitación que exquisitamente nos hace Jesús a los cristianos: “Darnos la vida eterna”. Es concorde con lo que mamá y papá trataron de de enseñarnos en nuestra fe. Hoy desde el ambón Jesús nos narrará a través del evangelista San Marcos como a un joven le entró la inquietud de ir más allá.
La sordera del siglo XXI causada por tanto ruido Mc 7, 31-37.
Estamos ante uno de los milagros más elocuentes hechos por parte de nuestro Señor Jesús, hace oír a un sordo, además de que tenía problemas del habla quizá sea común al no interpretar bien el sonido. La imposición de manos uno de los elementos más emotivos que hacen visualizar el uso común de la imposición de las manos, para orar, para los enfermos, para trasmitir el poder.
Un cambio de corazón supera el solo lavarse Mc (7,1-8.14-15.21-23).
Hoy nuestro Señor nos dirige unas palabras para que nuestra mente comprenda que es lo que pide Dios a sus hijos, que nos ofrece como Iglesia de manera individual y colectiva. Un día en que la familia nos reunimos en torno a Jesús para celebrar en la asamblea eucarística el sacrificio salvífico y triunfal, de nuestro Señor Jesús.
Fascinarse por la vida eterna Jn 6, 41-52.
Con anhelo Jesús quiere dar la vida eterna al hombre. Un pasaje que hace volver los ojos a Jesús: ¿el pan de vida?; ahora marca perfectamente el deseo del Padre: “que vengan a él para darles vida”. Es tiempo de volver a Dios y recuperar las promesas de salvación y alimentación por parte de Jesús.
El alimento de vida eterna Jn 6, 24-35.
Esta semana el pueblo reunido en la santa eucaristía, recibe la palabra de nuestro Señor Jesús que nos invita a buscar el alimento que da la vida, además asegura la vida eterna, no el alimento que se pierde y que solo llena el estómago. Agrega unas revelaciones importante sobre lo que quiere Dios: “creer en el que él ha enviado”, él es el pan de vida.
Jesús nos hace ver la providencia de Dios y santa eucaristía Jn 6, 1-15
Con este pasaje Jesús proyecta una realidad que se actualiza en nuestros días, momento a momento, Jesús, el Padre y el Espíritu santo (la santísima Trinidad) actúa providente desde el aspecto material y con mayor prioridad la parte espiritual con el pan de vida.
El rechazo silencioso a la palabra de Jesús Mc 6, 1-6. Audio
Seguimos penetrando en la bella y santa palabra de Dios, hoy Jesús habla a nuestro corazón por el rechazo que le hacemos silenciosamente de su palabra. En su tierra fue rechazado diciendo: ¿acaso no es el carpintero?; despectivamente, lo triste es que su cerrazón y su incredulidad no permitieron que Jesús se manifestará.
Vida abundante Mc 5, 21-43. Audio
Nuestro Señor Jesús a través de dos mujeres nos da un mensaje de vida. Dos mujeres que tienen algo en común: “enfermedad y muerte”, son doce años de enfermedad y solo doce años vividos con una juventud interrumpida. Jesús lleva vida abundante y la propulsión de amor de dar vida para siempre.
Una fe viva y trinitaria Mt 28, 16-20.
Nuestra santa eucaristía se viste de manteles largo por la celebración de la solemnidad maravillosa de la santísima Trinidad o como se diría: el misterio de la santísima Trinidad. Dentro de nuestra celebración eucarística proclamaremos “nuestro credo” y se detalla a cada persona de la santísima Trinidad.
La integración de todos los que creen en Jesús Lc 24, 35-48.
En este III domingo del tiempo pascual, nuestra santa eucaristía la celebramos con mucho gusto y gozo. Jesús integra a todos los que creen en él y de una forma particular el catolicismo trata de mantener esa integración con Jesús en lo que profesamos y creemos y hoy Jesús a través de la santa proclamación de su santa palabra nos deja claro tres aspectos: que él está vivo, creamos en lo que profesamos y que estemos con la paz de Dios.






