La bienvenida del mesías a mi vida. Domingo de ramos. Jn 12, 12-14

Estamos listos para entrar y vivir nuestra semana mayor o semana santa, la liturgia esplendorosa con la palabra armonizada desde la entrada a Jerusalén, la pasión y su muerte de Jesús, es un panorama que nos sumerge en un gozo misterioso que nos invita a abrir el corazón.

Pecador vs pecador, solo Jesús sabe sus realidades Jn 8, 1-11.

Estamos en nuestra V semana de cuaresma, listos ya para iniciar la experiencia de la pascua y hoy desde el pulpito Jesús nos proclama su palabra para redondear la invitación constante de salvación para el hombre. Juntos celebramos la santa eucaristía y a la vez, nos hará ver nuestra realidad.

Un corazón enternecido acoge al pecador Lc 15, 11-32

Estamos celebrando la cuarta semana de cuaresma y en la celebración eucarística se proclamó una hermosa parábola que es capaz de estremecer hasta el más duro corazón y a la vez de sentirse invitado a confiar en aquellos que nos aman, desde luego que Dios está incluido como ese Padre amoroso; la parábola se conoce como el hijo prodigo, sin embargo, otros más la adoptan como la parábola del Padre amoroso, ¿con cuál nos relacionamos nosotros?, o quizá exista otra inspiración que nos evoque está parábola.

Transformados por los mandamientos y la escucha de la palabra Lc 9, 28-36.

Celebrando el segundo domingo de cuaresma, reunidos como hermanos en la celebración de la santa eucaristía, Jesús nos hace una invitación a través de su palabra, a que nos dejemos transformar por él, él ya nos ha mostrado su gloria, su divinidad y la diferencia entre lo sagrado y lo mundano

Un corazón que habla según lo alimenten Lc 6, 39-45.

inicia nuestra cuaresma de este año, un año muy importante porque en la Arquidiócesis le han puesto con dedicación sincera: “el año de la familia”. Hoy Jesús nos dirige su palabra “a la familia” y desde luego a sus miembros con máximas sencillas, pero con un valor extraordinario que conduce a la reflexión profunda.

Adviento tiempo de pensar en conversión Lc 3, 10-18.

Iniciamos nuestra tercera semana del tiempo de adviento y reunidos como hermanos escucharemos la santa palabra de Dios. pero también celebraremos este gran tiempo del amor de dios que hoy nos invita a acoger a su hijo con una acción muy interesante como lo es: “pensar en conversión”

Ya casi alcanzamos a escribas y fariseos Mc 12, 38-40

En nuestra sección: “comentario al evangelio”, comentamos 3 puntos fundamentales para motivarnos en seguir los consejos de Jesús dejados en el evangelio según San Marcos 12, 38-40. En ellos Jesús nos hace primeramente dos alertas: a no seguir lo que hacen los escribas y fariseos y desde luego lo contrario: hacer lo que hacen los escribas y fariseo

Mandamientos que nos hacen ir al reino de Dios Mc 12, 28b-34.

Un día más de santa asamblea eucarística y en ella reunidos como hermanos católicos nos disponemos a celebrar con Jesús el gran sacrificio de amor. Nuestra liturgia es bellísima y todavía más, cuando por medio de la santa palabra somos motivados al camino de perfección cristiana que hace el Espíritu santo. Hoy Jesús nos hace ver que los mandamientos se sintetizan en dos: Unos con relación a Dios y los otros con relación a la relación entre nosotros.

Bartimeos con luz artificial que buscan ver Mc 10,46-52.

Es maravillosa nuestra asamblea eucarística (misa) donde reunidos con la santa Trinidad celebramos el triunfo del nuestro Señor Jesús, ofrecemos el rito de sacrificio pascual, el alimento celestial de su cuerpo y sangre y todavía corona tal acción con su palabra extraordinaria que hoy nos pone en la vida de Bartimeo. El hombre busca su esencia: “la luz de Dios”.

Hacía el reino y gloria de Dios Mc 10, 35-45.

Hoy reunidos como hermanos celebrando la santa eucaristía, escucharemos en la parte de la liturgia de la palabra, las palabras exquisitas de Jesús para proyectar la vida cristiana en nosotros, refrescando así, los mismos objetivos de Santiago y Juan de vivir el reino de Dios y su gloria.