“ENSÉÑAME, SEÑOR TUS MANDAMIENTOS”.
Enséñame el buen sentido y el saber, pues tengo fe en tus mandamientos.
Fue bueno para mí que me humillaras, para que así aprendiera tus preceptos.
Sé, Señor, que tus juicios son justos y que con razón me has afligido.
y que se mantiene por tu decisión, pues el universo es tu servidor.
Soy tu servidor, dame inteligencia para que conozca tus testimonios.
Exponer tus palabras es dar luz y abrir la inteligencia de los sencillos.
Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México.








