Palabra de Dios 26 de Mayo del 2026. Memoria, SAN FELIPE NERI.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Primera carta del apóstol san Pedro ( 1, 10-16 )
Hermanos: Los profetas, cuando predijeron la gracia
destinada a ustedes, investigaron también profundamente
acerca de la salvación de ustedes.
Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué
circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el
Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado
sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que
los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo
que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros.
Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio
de aquellos que les han predicado el Evangelio con la
fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente
es algo que los ángeles anhelan contemplar.
Por eso, viviendo siempre atentos y vigilantes, pongan
toda su esperanza en la gracia que les va a traer la
manifestación gloriosa de Jesucristo.
Como hijos obedientes, no vivan conforme a las pasiones
que tenían antes, en el tiempo de su ignorancia. Al contrario,
así como es santo el que los llamó, sean también ustedes
santos en toda su conducta, pues la Escritura dice: Sean
santos, porque yo, el Señor, soy santo.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 97 )
R. Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho
maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la
victoria.
R.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a
las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios
su amor y su lealtad hacia Israel.
R.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro
Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo
al Señor.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Marcos ( 10, 28-31 )
En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: «Señor, ya ves
que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte».
Jesús le respondió: «Yo les aseguro: Nadie que haya
dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre,
o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de
recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y
hermanas, madres e hijos y tierras, junto con persecuciones,
y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora
son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora
son los últimos, serán los primeros».
Palabra del Señor.
SAN FELIPE NERI.
Nació en Florencia, pero se educó en Roma. Supo tomar
con alegría la austeridad de las bienaventuranzas.
Era realmente confortante contemplar a este sacerdote
extasiado ante la Eucaristía y entregado a los jóvenes,
enfermos y encarcelados. Ésta fue la clave del éxito del
Oratorio del Amor Divino, que fundó (1515-1595).








