APRENDIENDO A PERDONAR A LOS HERMANOS

APRENDIENDO A PERDONAR A LOS HERMANOS

Un conocido teólogo escribió que Los santos, muchas veces al rezar tartamudeaban. Este tartamudeo es más agradable a Dios que las frases retóricas, por más bellas y brillantes que puedan ser. Muchas veces nos cuesta pedir disculpas a nuestros amigos, compañeros… por un mal acto que hemos cometido.

Pedir perdón por una mala acción es la forma más poderosa de demostrar nuestra humildad y honestidad. Sería interesante que hoy recordaras a aquellas personas con las cuales mantienes una enemistad por culpa tuya. ¡Reconcíliate con ellas con palabras fáciles y honestas y si hace falta tartamudea! Hay una frase increíble que te ayudará a pensar: ‘El perdón de las flores es tan bonito que llegan incluso a perfumar a aquél que las aplasta con la mano’ «.

«Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado.

«En una parte del Padre Nuestro Dios nos dice: ‘ perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden’. Perdonar, es una decisión que deja en libertad tu corazón, y deja limpia toda herida, la amargura en ti ya no reinará. Si tú quieres experimentar el perdón del Señor, debes primero perdonar.

«Dios dijo: ‘Yo soy la vid y ustedes la rama, ustedes lejos de mí no pueden hacer nada’ y nada incluye todo, incluye perdonar. Dejemos que Dios nos ayude con nuestra decisión de perdonar. No fuimos hechos para odiar, sino para amar …»

«Amar a quien nos ha ofendido desarma al adversario y puede incluso transformar un campo de batalla en un lugar de solidaria cooperación. Éste es un desafío que concierne a cada individuo, pero también a las comunidades, a los pueblos y a la entera humanidad. Afecta, de manera especial, a las familias. No es fácil convertirse al perdón y a la reconciliación. Reconciliarse puede resultar problemático cuando en el origen se encuentra una culpa propia. Si en cambio la culpa es del otro, reconciliarse puede incluso ser visto como una irrazonable humillación.

Para dar semejante paso es necesario un camino interior de conversión; se precisa el coraje de la humilde obediencia al mandato de Jesús. Su palabra no deja lugar a dudas: no sólo quien provoca la enemistad, sino también quien la padece debe buscar la reconciliación (cfr. Mt 5, 23-24). Juan Pablo II .» (Extracto del Mensaje de Cuaresma 2001 de Juan Pablo II. )

«Perdonar y pedir perdón, es dejar que actúe el Espíritu en el lugar donde existe nuestro orgullo y nuestro resentimiento.»(Anónimo)

«Dios nos mira más allá de nuestros pecados con mucho amor…Cuanto más vemos y sentimos su bondad, más nos enamoramos de Él. En cuanto más nos enamoramos de Él, nuestras vidas automáticamente se van alineando con Él. Toda sanación en nuestras vidas fluye de esta relación amorosa. Al entrar en un profundo conocimiento de su amor, es cuando, de hecho, nos sanamos y tenemos la experiencia más sutil de la unión con Él, sabiendo que su amor puede transformar las más profundas heridas. «

ALGUNOS TEXTOS BÍBLICOS SOBRE EL PERDON A LOS HERMANOS

Ustedes han oído que se dijo: «Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.» Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los *recaudadores de impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los *gentiles? Mateo 5 43-47

Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Mateo 5, 23-24

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. Mateo 18, 21-22

ORACION FINAL

Oración de sanación interior.
¿Cómo se hace? (tomado del libro “Vengo a sanar” de Darío Betancourt)

a) El primer paso es reconocer que necesitamos ser curados y pedir la gracia del perdón, sobre todo para perdonar a los que nos han hecho daño.

b) Usar la imaginación. En un tiempo sereno de oración, ya sea mental o vocal, imagínate a Jesús (es recomendable verlo resucitado con sus llagas, algo así como se apareció a los apóstoles el día de la resurrección). Santa Teresa de Jesús insiste en la necesidad de ver al Señor de una manera muy humana junto a sí.

c) Volver al pasado. Pide al Señor que te acompañe al momento en el cual se causaron las heridas. Así con su presencia se irán sanando, una a una, todas las heridas. Recorre con Cristo tu historia pasada…

d) Localizar la herida. Es muy importante afinar la causa de las heridas, para que el Señor sane la causa y desaparezcan los efectos. ¿Qué fue lo que ocasiono el daño o la herida?

e) Pedir a Dios la gracia para poder perdonar y tomar la decisión.

Acerca del autor

Temas relacionados

1 Comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: