VIGILIA PASCUAL DE LA NOCHE SANTA. (Sábado 11/Abril) Domingo 12 de Abril de 2020- Tiempo Pascual.

VIGILIA PASCUAL DE LA NOCHE SANTA. (Sábado 11/Abril) Domingo 12 de Abril de 2020- Tiempo Pascual.

LITURGIA DE LA PALABRA.-
Domingo 12 de Abril 2020. (Sábado 11 de Abril) DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR
VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA

***Misa de la Vigilia Pascual, Domingo 12 de Abril 2020 (Sábado 11), en la Liturgia de la Palabra se proponen siete lecturas del Antiguo Testamento con opción de que sean tres, y dos del Nuevo Testamento cada uno con su respectivo Salmo.

Del libro del Éxodo 14,15-15,1.

LOS ISRAELITAS ENTRARON EN EL MAR SIN MOJARSE

Yavé dijo a Moisés: «¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.
Luego levanta tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen en seco por medio del mar.
Yo, mientras tanto, endureceré el corazón de los egipcios para que salgan en persecución de ustedes, y me haré famoso a costa de Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de su caballería.
Entonces Egipto conocerá que yo soy Yavé.
El Angel de Dios que iba delante de los israelitas pasó detrás de ellos; también la nube en forma de columna vino a colocarse detrás,
poniéndose entre el campo de los israelitas y el de los egipcios. Esta nube era para unos tinieblas y para otros iluminaba la noche; y no se acercaron los unos a los otros durante la noche.
Moisés extendió su mano sobre el mar y Yavé hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del oriente que secó el mar.

Se dividieron las aguas


Los israelitas pasaron en seco, por medio del mar; las aguas les hacían de murallas a izquierda y a derecha.
Los egipcios se lanzaron a perseguirlos, y todo el ejército de Faraón entró en medio del mar con sus carros y caballos.
Llegada la madrugada, Yavé miró a los egipcios desde el fuego y la nube, y provocó el desorden en el ejército de Faraón.
Atascó las ruedas de sus carros, que no podían avanzar sino con gran dificultad. Entonces los egipcios dijeron: «Huyamos de Israel, porque Yavé pelea con ellos contra nosotros.
Pero Yavé dijo a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y las aguas volverán sobre los egipcios, sus carros y sus caballos.
Moisés extendió su mano sobre el mar.
Al amanecer, el mar volvió a su lugar. Mientras los egipcios trataban de huir, Yavé arrojó a los egipcios en el mar.
Las aguas al volver cubrieron los carros, los caballos y su gente, o sea, todo el ejército de Faraón que había entrado en el mar persiguiéndolos: no se escapó ni uno solo.
Los israelitas, en cambio, habían pasado en medio del mar; las aguas les hacían de murallas a derecha e izquierda.
Aquel día, Yavé liberó a Israel del poder de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos en la orilla del mar.
Israel vio los prodigios que Yavé había obrado contra Egipto, y el pueblo temió a Yavé. Creyó en Yavé y en Moisés, su siervo.Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico a Yavé.

(no se dice: Palabra de Dios, se pasa directamente al Salmo).

(SALMO) ÉXODO 15,1-6.17-18.

PROTÉGEME, DIOS MÍO, PORQUE ME REFUGIO EN TÍ

 

«Cantaré a Yavé, que se hizo famoso;
arrojó en el mar al caballo y su jinete.
¡Yavé, mi fortaleza!, a él le cantaré,
él fue mi salvación,
él es mi Dios y lo alabaré,
el Dios de mi padre, lo ensalzaré.
Yavé es un guerrero, Yavé es su nombre.
Los carros de Faraón y su ejército:
¡los precipitó en el mar!
Los mejores de sus oficiales,
¡hundidos en el Mar Rojo!
Las aguas profundas los han sepultado,
hasta el fondo cayeron como piedra.
Tu diestra, Yavé, de tremendo poder,
tu diestra, Yavé, aplasta al enemigo.

Tú lo llevarás y lo plantarás en el monte que es tuyo,el lugar en que habitas, oh Yavé;
el Santuario del Señor, obra de sus manos.
¡Que Yavé reine eternamente!»

DEL LIBRO DEL PROFETA ISAÍAS 54,5-14.

«CON AMOR ETERNO SE HA APROPIADO DE TI, TU REDENTOR»

Pues ahora te desposa tu creador,
Yavé de los Ejércitos es su nombre.
El que te rescata es el Santo de Israel,
quien se llama Dios de toda la tierra.
Sí, Yavé te llama como a la esposa abandonada,
que se encuentra afligida.
¿Se puede rechazar la esposa que uno toma siendo joven?,
dice tu Dios.
Te había abandonado un momento,
pero con inmensa piedad yo te vengo a reunir.
En unos momentos de ira te oculté mi rostro, pero con amor que no tiene fin me apiado de ti -dice Yavé, que te viene a rescatar.
Voy a hacer como en el diluvio de Noé, cuando juré que las aguas no pasarían más sobre la tierra. Así, juro yo no enojarme más contigo ni amenazarte nunca más.
Los cerros podrán correrse
y bambolearse las lomas;
mas yo no retiraré mi amor,
y mi alianza de paz contigo no se bamboleará
-dice Yavé, que se compadece de ti.
¡Pobrecilla, azotada por la tempestad y sin consuelo!
Yo asentaré tus muros sobre piedras preciosas,
y serán tus cimientos de zafiro.
Haré tus murallas de rubíes,
tus puertas de cristal,
y todo tu contorno de piedras preciosas.
Todos tus hijos serán instruidos por Yavé,
y grande será la felicidad de tus hijos.
Te mantendrás firme por la justicia
y no tendrás que temer la opresión;
el terror no se te acercará.

SALMO 29(30), 1-5.10-12.

«TE ALABARÉ, SEÑOR, ETERNAMENTE»

 

Te alabaré, Señor, porque me has levantado y muy poco se han reído mis contrarios.
Señor, Dios mío, clamé a ti y tu me sanaste.
Señor, me has sacado de la tumba, me iba a la fosa y me has devuelto a la vida.
Que sus fieles canten al Señor, y den gracias a su Nombre santo.
Porque su enojo dura unos momentos, y su bondad toda una vida.
Al caer la tarde nos visita el llanto, pero a la mañana es un grito de alegría.

¡Escúchame, Señor, y ten piedad de mí; sé, Señor, mi socorro!»

Tu has cambiado mi duelo en una danza, me quitaste el luto y me ceñiste de alegría.
Así mi corazón te cantará sin callarse jamás ¡Señor, mi Dios, por siempre te alabaré!
Señor, busco refugio en ti.

DEL LIBRO DEL PROFETA EZEQUIEL 36,16-28.

«LOS ROCIARÉ CON AGUA PURA Y LES DARÉ UN CORAZÓN NUEVO».

Se me comunicó esta palabra de Yavé:
Hijo de hombre, cuando Israel vivía en su tierra, la volvió impura con su conducta y sus acciones; su conducta era a mis ojos como la impureza de la mujer.
Entonces decidí desatar contra ellos mi cólera,
los dispersé por entre las naciones, los desparramé entre los países; los juzgué de acuerdo a su conducta y a sus acciones.
Y así llegaron a las naciones.
Pero allí también fue profanado mi nombre. En efecto se decía: «Este es el pueblo de Yavé que tuvo que salir de su país.
Entonces salí en defensa de mi Nombre, porque éste había sido profanado en las naciones donde se encontraba Israel y por culpa de éste.

Por eso le dirás esta palabra de Yavé a la casa de Israel: «no es por ustedes que hago esto, casa de Israel, sino por mi santo Nombre que por culpa de ustedes fue profanado en las naciones donde estaban.
Santificaré mi nombre que fue profanado en las naciones -y ustedes fueron los que lo hicieron despreciable-. Las naciones sabrán que yo soy Yavé cuando, por medio de ustedes, aparezca ante sus ojos mi santidad.
Los sacaré de las naciones, los reuniré de entre los pueblos y los traeré de vuelta a su tierra.
Los rociaré con un agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus impurezas y de todos sus inmundos ídolos.
Les daré un corazón nuevo y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo. Quitaré de su carne ese corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
Pondré dentro de ustedes mi Espíritu y haré que caminen según mis mandamientos, que observen mis leyes y que las pongan en práctica.
Vivirán en el país que di a sus padres, ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.

SALMO 41 (42),1-2.4; 43,3-4.

«ESTOY SEDIENTO DEL DIOS QUE DÁ LA VIDA».

Como anhela la cierva estar junto al arroyo,
así mi alma desea, Señor, estar contigo.
Sediento estoy de Dios, del Dios de vida;
¿cuándo iré a contemplar el rostro del Señor?»

Es un desahogo para mi alma,
acordarme de aquel tiempo,
en que iba con los nobles
hasta la casa de Dios.

Envíame tu luz y tu verdad:
que ellas sean mi guía
y a tu santa montaña me conduzcan,
al lugar donde habitas.
Al altar de Dios me acercaré,
al Dios de mi alegría;
jubiloso con arpa cantaré
al Señor, mi Dios.

DEL LIBRO DEL GÉNESIS 1,1-2,2. CON SALMO 103

DEL LIBRO DEL GÉNESIS 22,1-18. CON SALMO 15

DEL LIBRO DE ISAÍAS 55,1-11. CON SALMO DE ISAÍAS 12,2-6.

DEL LIBRO DEL PROFETA BARUC 3,9-15.32-4,4. CON SALMO 18,8-11.

Biblia Latinoamericana / se toma como guía el misal Católico: Asamblea Eucarística. México.

 

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