Palabra de Dios 1° de Enero del 2026. Solemnidad, SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS.
Evangelio del dia.
Restablecida en 1969 y Octava de Navidad.
Esta Solemnidad fue la primera fiesta mariana
de la liturgia romana (hacia el s. VII).
PRIMERA LECTURA.
Del libro de los Números ( 6, 22-27 )
En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo: «Di a
Aarón y a sus hijos: ‹De esta manera bendecirán a los israelitas:
El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre
ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia
y te conceda la paz›.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los
bendeciré».
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 66 )
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos
a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra
salvadora.
R.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con
justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra
a las naciones.
R.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te
aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor
el mundo entero.
R.
SEGUNDA LECTURA.
Carta de san Pablo a los gálatas ( 4, 4-7 )
Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios
a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar
a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones
el Espíritu de su Hijo, que clama «¡Abbá!», es decir, ¡Padre!
Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también
heredero por voluntad de Dios.
Palabra de Dios.
EVANGELIO.
Evangelio según san Lucas ( 2, 16-21 )
En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén
y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el
pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de
aquel niño y cuantos los oían, quedaban maravillados. María, por
su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando
a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les
había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron
el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes
de que el niño fuera concebido.
Palabra del Señor.