Palabra de Dios 20 de Marzo de 2026. Viernes IV de Cuaresma.
Evangelio del dia.
PRIMERA LECTURA.
Del libro de la Sabiduría ( 2, 1a. 12-22 )
Los malvados dijeron entre sí, discurriendo
equivocadamente: “Tendamos una trampa al justo, porque
nos molesta y se opone a lo que hacemos; nos echa en cara
nuestras violaciones a la ley, nos reprende las faltas contra los
principios en que fuimos educados. Presume de que conoce
a Dios y se proclama a sí mismo hijo del Señor.
Ha llegado a convertirse en un vivo reproche de nuestro
modo de pensar y su sola presencia es insufrible, porque
lleva una vida distinta de los demás y su conducta es extraña.
Nos considera como monedas falsas y se aparta de nuestro
modo de vivir como de las inmundicias. Tiene por dichosa la
suerte final de los justos y se gloría de tener por padre a Dios.
Veamos si es cierto lo que dice, vamos a ver qué le pasa
en su muerte. Si el justo es hijo de Dios, él lo ayudará y lo
librará de las manos de sus enemigos. Sometámoslo a la
humillación y a la tortura para conocer su temple y su valor.
Condenémoslo a muerte ignominiosa, porque dice que hay
quien mire por él”.
Así discurren los malvados, pero se engañan; su malicia
los ciega. No conocen los ocultos designios de Dios, no
esperan el premio de la virtud, ni creen en la recompensa
de una vida intachable.
Palabra de Dios.
SALMO.
Salmo ( 33 )
R. El Señor no está lejos de sus fieles.
En contra del malvado está el Señor, para borrar de la
tierra su memoria. Escucha, en cambio, al hombre justo y
lo libra de todas sus congojas.
R.
El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas
abatidas. Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas
ellas Dios lo libra.
R.
Por los huesos del justo vela Dios, sin dejar que ninguno se
le quiebre. Salva el Señor la vida de sus siervos; no morirán
quienes en él esperan.
R.
EVANGELIO.
Evangelio según san Juan ( 7, 1-2. 10. 25-30 )
En aquel tiempo, Jesús recorría Galilea, pues no
quería andar por Judea, porque los judíos trataban de
matarlo. Se acercaba ya la fiesta de los judíos, llamada de
los Campamentos.
Cuando los parientes de Jesús habían llegado ya a
Jerusalén para la fiesta, llegó también él, pero sin que la
gente se diera cuenta, como de incógnito. Algunos, que eran
de Jerusalén, se decían: “¿No es éste al que quieren matar?
Miren cómo habla libremente y no le dicen nada. ¿Será
que los jefes se han convencido de que es el Mesías? Pero
nosotros sabemos de dónde viene éste; en cambio, cuando
llegue el Mesías, nadie sabrá de dónde viene”.
Jesús, por su parte, mientras enseñaba en el templo,
exclamó: “Conque me conocen a mí y saben de dónde
vengo… Pues bien, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado
por el que es veraz; y a él ustedes no lo conocen. Pero yo
sí lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado”.
Trataron entonces de capturarlo, pero nadie le pudo echar
mano, porque todavía no había llegado su hora.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: La persecución del justo por parte
de los impíos anticipa el destino de Jesús, rechazado
finalmente por sus contemporáneos. Ellos no verán en Él
más que a un simple mortal y hasta lo considerarán un
auténtico peligro. De ahí que Él se convierta para ellos
en un “reproche viviente”. Y lo será en particular para los
supuestos letrados, esos que tergiversaban la Escritura
y corrompían la religión. También Él –«el enviado por el
que es veraz»– será condenado a una muerte ignominiosa,
cuando llegue su «hora». Así quedará comprobado que Dios
permanece siempre fiel a quien trata de agradarlo.