Curso circulos bíblicos: capítulo VIII: finaliza el curso:lecturas 37, 38, 39 y 40: Por Carlos Mesters.

37.- El juicio final en marcha.

A LECTURA DEL TEXTO DE LA VIDA

Un hecho de la vida de hoy
Todos los años miles de estudiantes hacen sus exámenes. Unos aprueban, otros suspenden. Todos los meses hay miles de personas que juegan a la lotería. Lo que va a decidir el resultado incierto el día del sorteo: unos pocos aciertan, otros pierden. En los juzgados, muchos llegan acusados de crímenes o robos. Quien va a juzgarlos es el juez, absuelve a unos y condena a otros. En la televisión muchos entran en los concursos. Todo depende de la suerte… Son siempre los otros los que juzgan y deciden. Nadie parece ser dueño de su propia vida. Por causa de estos juicios, unos progresan en la vida, otros se quedan sin progresar. No siempre es la persona la que decide por sí misma. No siempre son sus méritos los que en justicia se imponen.

Un hecho de vida del tiempo de la Biblia San Pablo fue tenido como un farsante (2 Cor 6,9). Para otros era un hombre tristón (2 Cor 6,10) Unos lo consideraban un loco (2 Cor 11,16), otros le hablaban con desconfianza (Hechos 9, 26). Decían que procedía con segundas intenciones (2 Cor 10,2), también en sus cartas hablaba muy fuerte, pero estando presente su palabra no tenía valor (2 Cor 10,10). Fue acusado de ser un provocador de desórdenes (Hechos 24,5) y de estar contra la ley y la tradición (Hechos 21,20-24). El juicio de los otros era realmente diverso. Si Pablo fundamentara su vida en la opinión de los otros, no tendría vida realmente propia. Por eso él dice: Aunque a mi lo que menos me importa es ser juzgado por ustedes o por un tribunal humano. ¡Ni siquiera me juzgo a mí mismo! Cierto que mí conciencia nada me reprocha; más no por eso quedo justificado. Mi juez es el Señor(1 Cor 4,3-4).

Profundicemos en el hecho de vida, para ver si tiene relación con nuestra vida
Animador:

Quienes juzgan muchas veces son los otros. Pero no siempre ellos consiguen hacer justicia. La injusticia aumenta cada día más ¿Será posible llegar a hacer un juicio de los demás como se merecen? Veamos:
– Cuenta un hecho de tu vida en que has dependido de los otros
– ¿Las decisiones sobre ti fueron siempre justas?
– Serías capaz de mantener la tranquilidad de San Pablo ante las opiniones de los otros sobre ti? ¿Por qué si o por qué no?
– ¿Has tenido que decidir por alguien? ¿has hecho cambiar de rumbo la vida de alguien? ¿Ha s procurado su propio bien o tu interés?

B. LECTURA DEL TEXTO DE LA BIBLIA

Veamos en la Biblia la manera de juzgar de Dios a los hombres
Animador:

Es difícil hacer un juicio justo. Vamos a escuchar de parte de Jesucristo la manera de juzgar de Dios y aprender de El. Lectura del Evangelio de San Juan 3,16-21:
– Dios tiene un amor tan grande a los hombres que mandó a su propio Hijo para que tengan vida por El. Dios no ha mandado a su Hijo para condenar al mundo sino para salvarlo. El que confía en el Hijo no será condenado. El juicio de Dios consiste en esto: la luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. O sea quien no hace lo que es debido no se acerca a la luz para que no vean sus obras. Pero quien procura ser sincero se aproxima a la luz para que sus obras aparezcan hechas en la presencia de Dios. Descubramos el mensaje que las palabras de Jesucristo tienen para nosotros hoy: Procurar resumir con las propias palabras la manera de juzgar de Dios
– Comparar el juicio de Dios con el de los hombres.
– Quien tiene conciencia limpia no teme a la luz. Dios simplemente hace brillar la luz sobre cada uno de nosotros. Así tendremos que sacar las conclusiones nosotros mismos. ¿Ocurrió esto en tu vida? Cuenta…
– A quien no le gusta la luz procura esconderse y estar en la obscuridad, ¿te ha sucedido alguna vez?, ¿conoces algún caso? Cuenta.
– Lee de nuevo el hecho de vida y fíjate si aquellos que juzgaban estaban interesados en hacer brillar la verdad.
– ¿Entiendes ahora que la opinión de los otros sobre San Pablo era desfavorable?, ¿por qué ?
– Jesucristo es la Luz que nos hace ver si nuestros actos son buenos o malos. Los cristianos debemos ser la continuación de esa luz. ¿Qué opinas? ¿Cumplimos los cristianos esa misión? ¿Conoces alguna persona que lo haga? Cuenta…
– El juicio final es el juicio último y definitivo sobre la humanidad de parte de Dios y comenzó con Jesucristo y terminará el ultimo día ¿Qué hacer para que los hombres vivan el Evangelio y cambien de vida?
– ¿Qué vamos a hacer en concreto sobre lo que hemos meditado?

38.- El infierno: entrar en la oscuridad y condenarse a sí mismo

A LECTURA DEL TEXTO DE LA VIDA
Un hecho de la vida de hoy

Oye, muchacho, trae 10.000 sucres, y la cédula. De lo contrario no puedo atender a ese tipo que traes. Así habló el médico del hospital desde la escalera. José pensó: Encontré a ese muchacho tirado en la calle, víctima de un accidente y lo traje aquí. Entré en ese problema sin necesidad, ahora me toca resolverlo hasta el final. Pidió a cuantos encontró por la calle hasta que completó las 3000 sucres. Volvió y preguntó por el médico. Este bajó y encontró al joven muerto y descubrió ¡que era su propio hijo!
Otro hecho: Padre, dejé de insistir ya tanto. Aquí hace mucho que murió la Iglesia. El nuevo sacerdote quería reanimar la parroquia pero siempre recibía la misma respuesta. Entonces concluyó: Si murió, merece un entierro. Volvió a invitar para las exequias: las campanas doblaron, la iglesia estaba de luto, en el centro un gran cajón cubierto con toda clase de flores. Terminada la ceremonia, todos podían dar su último homenaje viendo a la difunta. El gran cajón fue abierto y la curiosidad llegó al máximo. Uno por uno fueron a ver. Observaban el cajón y salían avergonzados del templo. ¿Qué había pasado? El sacerdote había colocado muy bien un espejo grande y cada cual se veía en el fondo del cajón. Quien había muerto, no era la Iglesia, sino cada uno. Resultado: todo el mundo comenzó a reflexionar y la Iglesia renació de verdad.
Un hecho de la vida del tiempo de la Biblia

Después de siglos de espera llegó el Mesías. Era Jesucristo. Pero los fariseos no quisieron reconocerlo. Jesucristo no comulgaba con las ideas que ellos tenían en sus cabezas. Querían que el Mesías fuera diferente. No quisieron corregir el rumbo de sus vidas y perdieron la oportunidad de salvarse. Mataron a Aquel que podía salvarlos. Ellos se decían cumplidores de la ley de Dios, pero no era cierto, todo estaba muerto en ellos. Sepulcros blanqueados, por fuera muy bonitos, pero por dentro están llenos de podredumbre (Mt 23,27 ss).

Profundicemos en el hecho de vida para ver si se da hoy

– El médico sólo pensaba en tener más dinero ¿Conoces algún caso parecido? Cuenta.
– José nada consiguió con el médico. Jesucristo nada consiguió con los fariseos. El sacerdote consiguió que el pueblo reaccionara. ¿Por qué será que unos aceptan y otros no?¿Culpa de Dios que no da la gracia? o ¿Culpa de quién?

B. LECTURA DEL TEXTO DE LA BIBLIA
Escuchemos lo que la Biblia nos dice sobre este problema
Animador:

La gente dice que no hay infierno en cuanto que no se da cuenta de la sala de espera del infierno que nosotros mismos estamos construyendo ya, en este mundo. Vamos a oír lo que nos dice el mismo Jesucristo:
Lectura del Evangelio de San Juan 12,46-48.
– Un momento de silencio para dejar que la Palabra de Jesucristo interpele a cada uno en su interioridad.
Descubramos el mensaje de Jesucristo hoy
– La palabra de Jesucristo (v. 48) llegó para el pueblo de aquella parroquia a través del espejo que el sacerdote colocó en el fondo del cajón. El pueblo reflexionó ¿Te ha hecho reflexionar a ti alguna vez? Cuéntanos como fue.
– La Palabra de Jesucristo llegó al médico a través de la llamada de José. El médico no respondió porque prefirió las 10.000 sucres. ¿Te ha sucedido algo semejante? ¿Como fue?
– A causa de su egoísmo el médico transformó su propia vida en un infierno. Ahora no podrá tener paz. ¿Conoces otro caso semejante? Cuéntanos…
– La condición para salvarse alguien es tener paz confiándose a la Persona de Jesucristo (v.46) guardando su Palabra (v.47).
Reflexión:
Jesucristo nos ofrece la Luz y la Vida: Quien quiere la acepta o la rechaza. La entrada a esa luz es el servicio a los demás y quitar todo egoísmo. Dios no quiere condenar. Lo que nos condena es nuestro propio egoísmo que no quiere prestar atención a la Palabra de Jesucristo y por eso vamos errados. Dios respeta nuestra libertad. El infierno empieza cuando los hombres despiertan de su obscuridad pero ya demasiado tarde. Algunos podrán decir: Pero Dios podría…Dios debería…Y así nos pasamos la vida con una eterna indecisión ante la fe, la historia, la vida. Discutir estos puntos de vista:
– Algunos dicen: Cómo Dios siendo tan bueno puede condenar a alguien al infierno? ¿Qué responderemos a esta persona?
– Jesucristo nos llama mediante su Palabra y ésta será la que nos haga el juicio (v 48) Est o da ánimo y valor. Ver estas opiniones.
– ¿Qué vamos a hacer en concreto para vivir esta Palabra?

39.- Los muertos renacen desde ahora a la vida por la esperanza en el futuro.

A LECTURA DEL TEXTO DE LA VIDA
Un hecho de la vida de hoy

Juan quedó ciego a los 50 años. Estando en ese estado aprendió a tejer tela para ganarse la vida. Dijo: Perdí la vista pero no la voluntad de vivir y luchar Otro hecho: Fernando perdió a su único hijo en un accidente. Hablaba de esta manera el día del entierro: Bernardo tuvo 12 años de vida alegre y feliz. En este momento él está con Dios. No me preocupa. Los que me preocupan son los niños de su edad que no tienen las condiciones para vivir dignamente como hombres. Otro hecho: Francisco un muchacho sin mucha fe en Dios, estuvo preso. Luchaba por los humildes y desamparados. ¿Qué sentido tiene todo lo que haces?, le preguntaron: Creo en todo esto. Aunque tuviese que morir, realizaría mi vida y el ideal que siempre he pretendido. Lucho por los pobres y por ellos doy toda mi vida

Un hecho de la vida del tiempo de la Biblia

Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal (2 Cor 4,10-11). Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día. En efecto, la leve tribulación de un momento nos produce, sobre toda medida, un pesado caudal de gloria eterna (2 Cor 4,16-17). Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está con nosotros ¿quién contra nosotros? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a Aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús (Rom 8,31.35-39).

B. LECTURA DEL TEXTO DE LA BIBLIA
Oigamos atentamente lo que la Biblia dice sobre esto
Animador:

En la vida actúan dos fuerzas: de un lado, la muerte, alimentada por el egoísmo y el pecado; de otro lado, la vida, mantenida por el amor y por la Fe. ¿Cuál triunfará? Oigamos lo que nos dice San Pablo
Lectura de la carta de San Pablo a los Romanos 8,18-25.
– Ver si todos entendieron las palabras del texto.
– Un momento de silencio para dejar que la Palabra de Jesucristo interpele a cada uno interiormente.
Descubramos el mensaje que las palabras de San Pablo tienen para nosotros hoy.
– Procura resumir con tus palabras el pensamiento de San Pablo.
– San Pablo ve dos fuerzas que trabajan: de un lado, la fuerza de la corrupción (v. 20), que lleva a la opresión (v. 21) y a la degeneración. De otro lado, la fuerza de la vida nueva que está por nacer y cuyo parto ya se anuncia (v. 22). ¿Se dan hoy algunas señales de esas dosfuerzas? Enumérelas.
– ¿Es optimismo ver el sufrimiento de los hombres y del mundo como dolores de parto (v.22)? ¿Eres optimista o pesimista? ¿Por qué?
– La esperanza es lo más importante. Sin esperanza los hombres se vuelven cadáveres ambulantes. Una pregunta: ¿está creciendo o muriéndose la esperanza en nuestro pueblo? ¿Por qué?
– ¿Te ayudan a tener más esperanza las palabras de San Pablo? ¿Por qué?
– ¿Conoces a personas que viven sin esperanza y que de pronto han renacido por encon trarla? Cuenta…
– ¿Basta esperar el cielo sin luchar por cambiar de vida?, ¿por qué?
– ¿Qué haremos en concreto para poner en práctica la palabra que hemos escuchado?

40.- La muerte: despertar para vivir siempre

A LECTURA DEL TEXTO DE LA VIDA
Un hecho de la vida de hoy

Doña María, bastante anciana ya, estaba para morir y decía al sacerdote: No tengo miedo. Todo lo que tengo y soy lo he recibido de Dios. Por eso confío y espero de El mucho en la hora de la muerte. Tuve miedo de Dios porque decían que impedía la entrada de los niños no bautizados en el cielo. Pero ahora, descubrí que El no hace injusticia y El es nuestro Padre con un corazón más grande que el nuestro
Un hecho de los tiempos de la Biblia
Para mi la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el vivir en la carne significa para mí trabajo fecundo, no sé qué escoger. Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es mucho mejor, más, por otra parte, quedarme en la carne es más necesario para ustedes. Y persuadido de esto, sé que me quedaré y permaneceré con todos ustedes ( Fil 1,21-25).
Profundizar en el hecho de vida para ver si existe hoy
Animador:

Doña María y San Pablo han perdido el miedo a Dios porque saben que el corazón de Dios es más grande del nuestro. Enfrentan la muerte con tranquilidad porque confían, no tanto en lo que ellos han hecho por Dios, sino en lo que Dios ha hecho por ellos. Veamos esto detenidamente.
– Lo que más admiramos es la forma de hablar de doña María porque ya está con Dios, ¿por qué?
– Doña María tuvo la vida entera para descubrir la grandeza de Dios. Ese descubrimiento le tranquiliza a la hora de la muerte. ¿Lo que aprendió en su vida sobre la bondad de Dios eslo que le da ánimo?
– ¿Qué será más común entre nosotros el miedo ante el castigo de Dios, o la confianza tranquilizadora ante la bondad de su corazón? Responde con hechos.
– ¿Qué opinas de lo que decía San Pablo a los Filipenses?, ¿por qué?

B. LECTURA DEL TEXTO DE LA BIBLIA
Oigamos lo que nos dice Jesucristo sobre la hora de la muerte
Animador:

Nos sentimos más tranquilos sabiendo el sentimiento de Dios para con nosotros, sobre todo mediante la palabra de Jesucristo. Escuchemos lo que El dice:
Lectura del Evangelio de San Juan 5,25-29 y 6,37-40.
– Un momento de silencio para dejar que la Palabra de Jesucristo interpele a cada uno en su interioridad. Descubramos el mensaje de la Palabra para nosotros hoy.
– ¿Qué les llama más la atención de las palabras de Jesucristo?
– Reflexionamos: Jesús usa una imagen traída de la vida común y corriente. A veces, la soledad es tanta que todo parece que va a poder con nosotros. Nos sentimos como perdidos, rodeados por miles de personas en la ciudad, de repente, llega la voz de un amigo que se interesa por nosotros. La soledad se resquebraja como por encanto y su voz resuena dejando la angustia atrás. Así también Jesucristo dice: En verdad, en verdad les digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivirán (v 25). En las horas de mayor soledad, cuando todo se viene sobre nosotros, en la hora de la muerte, en esa hora, vamos a escuchar la voz amiga del otro lado llamándonos por nuestro nombre. Esa voz de Jesucristo quebrará la soledad de la muerte hará desaparecer la obscuridad y el terror. Viviremos siempre.
– ¿Te has encontrado alguna vez en angustias sin solución? Cuenta cómo ha sido. Ahí tenemos una imagen de la muerte.
– Dios no quiere la condenación sino la vida y resurrección (v. 39). Siendo así ¿qué actitud debemos tomar ante la muerte?
– La misa de difuntos hoy ya no tiene ese tinte fúnebre sino de resurrección ¿Sabemos los cristianos esto?
– ¿Qué conclusiones sacaremos de la Palabra escuchada?
Siendo éste el ULTIMO CIRCULO pensemos: ¿qué hemos aprendido? ¿Qué aspectos me han hecho vivir de una manera nueva?

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