Jesús pedagogía del siglo XXI san Marcos (1,21-28)

Jesús pedagogía del siglo XXI san Marcos (1,21-28)

Jesús pedagogía del siglo XXI san Marcos (1,21-28)

Comentario al evangelio.



Ha iniciado el ministerio público de Jesús y con ello la salvación del hombre, quizá para el hombre del siglo XXI lo primero que le viene a la cabeza es una pregunta: ¿qué acaso Jesús no vivió en el primer siglo?, entonces, ¿cómo que inicia la salvación del hombre?, eso es lo que festeja la asamblea eucarística, la obra de la salvación quedando en la proclamación de la palabra la excelente pedagogía de Jesús para conducir a este hombre del siglo XXI, para el comentario, citamos todo el texto y posteriormente se hará el comentario más pertinente:

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»
Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.»
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.»
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

La pedagogía de Jesús que aplica en este texto, lo podemos captar en 4 grandes apartados que hoy muy probablemente muchos maestro no se atreven a aplicar por cuestión de mentalidad o no ser apto para la vocación de la educación, enseñanza etc.; estos 4 apartados hoy, van muy directo a la forma de vida que tenemos los hombres y puede que nos haga mucho bien profundizar este pasaje: (1) Conoce perfectamente bien costumbres y cultura; (2) Conocimientos bien depurados y actuales; (3) sabe enfrentar a los enemigos de la salvación y (4) la autoridad con amor.

1.-Conoce perfectamente bien costumbres y cultura.

Uno de los problemas que con frecuencia enfrenta quien se quiere dedicar a la docencia es que no conoce las costumbres, entornos, cultura de quienes van a enseñar, aplica su metodología y cumple reglas, queriendo sea el alumno se ajuste a él como hoy lo hacen las escuelas. Jesús conoce las costumbres judías y sabe que el sábado durante mucho tiempo se ha dedicado a Dios, a la enseñanza de la Toráh en las sinagogas que son su lugar de reunión más natural.

Jesús acompañado de sus discípulos van a la sinagoga, desde luego que Jesús utilizo la técnica de la predicación itinerante, que no necesariamente, tiene que ser sábado para predicar, sin embargo, aquí lo hace en sábado: “En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga.” La mayor parte de los judíos se reunían para el estudio y el tratado de asuntos que afectan a la comunidad, así como la oración comunitaria. Cuando andabas fuera de tú territorio, se sabía o se informaban donde había sinagogas y podían ser aceptados no siendo del territorio.

Este sábado Jesús está en la sinagoga de Cafarnaún y se le da la oportunidad de participar de una forma más directa, no como simple oyente sino como exponente.

2.-Conocimientos bien depurados y actuales.

Muchos maestros, o gente que tiene contacto con la enseñanza de la palabra de Dios, en muchas ocasiones cometen errores de no actualizar la enseñanza, el método de la enseñanza es fundamental en la aceptación del alumnado como maestro. Jesús tiene desarrollado un método de enseñanza que impacta entre sus oyentes: se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.

La figura de Moisés como pedagogo durante años fue la guía para los rabinos, era tanto el respeto que se le tenía a la figura que tenían miedo de caer en errores y sobre todo, verse hasta blasfemos en la interpretación: Todo aquello que un discípulo ferviente debe aportar como novedad, fue ya dicho a Moisés en el monte Sinaí… Ante esta realidad, Jesús se presenta y con autoridad enseña a nombre propio, una interpretación libre, no sujeta a Moisés. La tarea de los rabinos con respecto a la leyera sencillamente descubrir y transmitir el sentido de los textos revelados. Jesús apunta, hace señalamientos de vida que en ese tiempo para no caer en el error se omitía. El ser y quehacer Jesús es una explicación libre y no sujeta a interpretaciones vacías de que en Mateo se maneje: “se ha dicho a nuestros antepasados… pero yo les digo”, cambia la formula.

Con la enseñanza los asistentes a la sinagoga estaban admirados y se le agrega un plus.

3.- Sabe enfrentar los enemigos de la salvación.

Jesús ha enfrentado a Satanás en el desierto, ha enfrentado a quienes lo querían asesinar, ahora hay una perturbación importante que toma a los hombres y de manera increíble asiste a la sinagoga: Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.» “Un poseído”, a lo que Marcos llama: “espíritu inmundo”, deshumano, sin piedad y que lo ha reconocido, esta para denunciar antes de tiempo a lo que Jesús simplemente por la autoridad dice: Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.»

El espíritu inmundo tratando de hacer daño al hombre lo sacude de tal manera que era inevitable no percibirlo, máximo si su comportamiento era ya de por sí raro: El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Jesús exorcista tiene autoridad y este acto le gana expresiones de la gente que se preguntan: Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo.

4.- Una autoridad con amor.

Es curioso, aquí hasta el diablo, el espíritu inmundo hace lo que Jesús dice, respetan a Jesús y los hombres se dan cuenta en la sinagoga y expresan: Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.» Pero… ¿por qué los hombres no obedecemos a Jesús?, los mismos católicos, muchas veces no hacemos lo que manda. Todos sabemos de lo que es capaz Jesús de hacer, más no tenemos la misma dimensión de respeto y lealtad, el espíritu inmundo sabe lo que puede hacer y nosotros pocas veces apreciamos el amor inmenso de Jesús por cada uno de manera personal. Su autoridad no es para aplastar, es una autoridad llena de amor para conducir los corazones a un buen fin.

Conclusiones.

Celebrantes en la asamblea eucarística, podemos reflexionar tanto personal como comunitariamente, el darnos cuenta que Jesús nos conoce perfectamente, sabe debilidades, potencial etc. Lo que él nos quiere enseñar son palabras de vida eterna que nos ayuden a conseguir el plan de Dios, a hacer la voluntad de Dios.

Estando con nosotros él, Dios protegerá de toda maldad al fiel creyente y aun en las adversidades y ataques demoniacos, humanos, tenemos nuestra confianza en quien hace que se sometan los espíritus inmundos y saber que su autoridad no tiene sujeción.

La autoridad que ejerce es edificante, vivificante y hasta morosa en su plena ejecución, pues de él mana todo conocimiento. Eduquemos a nuestros hijos, cultivemos nuestro matrimonio en Jesús el que todo pone en su lugar para nuestra plenitud, su pedagogía está garantizada y aplicada al 100% en garantía de quien se deja llevar obtendrá los mejores frutos.

Muy probablemente pensemos que Jesús es un personaje del pasado, pero… es vigente en la fe, en pleno siglo XXI golpea la inteligencia y es pedagogía para el hombre, que perdido trata de aportar nuevas técnicas cuando no ha visualizado la pedagogía de Jesús.

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