Mariología: Posturas anglicanas y ortodoxas, el vaticano II y María en el A.T.

Mariología: Posturas anglicanas y ortodoxas, el vaticano II y María en el A.T.

En este tema concerniente a Mariología, se tratan aspectos importantes como: La postura del anglicanismo, la postura ortodoxa, Doctrina en vaticano II sobre María, María en el antiguo testamento y varios puntos a nivel exegético que nos muestran a María, figura central en nuestra fe católica.

II. MARÍA EN EL ANGLICANISMO. Anglica­nismo:

Encontramos en él muy diversas posturas en relación con María, desde la de la Alta Iglesia, que se aproxima mucho en la doctrina y en el culto ma­rianos a la Iglesia católica, hasta la de la Baja Iglesia, que rechaza muchos puntos esenciales de dicha doctrina. La falta de una autoridad doctrinal y la libertad de conciencia hacen difícil reconocer lo que es común a las distin­tas Iglesias. Generalizan­do: La Alta Iglesia (High Church) se aproxima mucho a la doctrina y al culto marianos de la Iglesia católica. La Iglesia Media (­Broad Church) teme que el dogmatismo católico transforme el culto a María en adoración y deja la devoción mariana a la vida privada. La Baja Iglesia (Low Church), de tendencia antirromana, re­chaza muchos puntos esenciales de la doctrina mariana. Son interesantes las opiniones de algunos teólogos anglicanos modernos, muy cercanos a la Mariología católica.

B.POSTURA ORTODOXA ANTE LOS DOS DOGMAS MARIANOS RECIENTES. Iglesia Ortodoxa:

Su doctrina mariana es muy similar a la de la Iglesia católica y María ocupa un puesto importante en su liturgia. Los ortodoxos sólo reconocen como magisterio infalible el de los concilios ecuménicos celebrados antes del cisma de Oriente. Como consecuencia, no admiten las defi­niciones dogmáti­cas sobre la Asunción de María y su Inmaculada Concepción, aunque admiten su contenido interno. La nega­ción del misterio de la Inmaculada Con­cepción por algunos teólogos polemistas tiene posiblemente su base en un malen­tendido de la formulación del dogma hecha por los católicos.

PRIMERA PARTE: FUNDAMENTACION ESCRITU­RISTICA Y ECLESIOLOGICA

I.- DOCTRINA MARIOLOGICA DEL VAT.II.

(LG.VIII) Se afirman dos textos mariológicos fundamentales: Gn.3,15 y Is.7,14. Su sentido puede ser típico o plenior, pero vere referidos a Ella. Los principios hermen. dados por el Conc. para descubrir el vero sentido mar. son: Entender los textos en el sentido en que se leen en la Iglesia. «Tal como se interpretan a la luz de la revelación ulterior

y plena».

Distinciones exegéticas en los sentidos bíblicos:

1. Sentido literal: verbal o histórico, es el q tienen las palabras del texto en su significado obvio y conforme con las leyes ordinarias del lenguaje humano de acuerdo con la lógica, mentalidad y cultura del escritor sagrado. Es un sentido controlable y objetivo que no depende de las par­ticulares intenciones del lector.

– Este sentido puede estar expues­to en un lenguaje llano y directo (sen­tido lite­ral propio) o metafórico o indirecto (sentido literal impropio).

2. Sentido espiritual: es el que entra dentro de las intenciones del autor principal (el Espíritu Santo) que lo introdujo en el texto al margen del autor secundario -el hagiógrafo humano-, el cual se atiene únicamente al sentido literal.

– Este sentido espiritual es típico, si se expresa mediante figuras o realidades históricas que simbolizan personas o sucesos futuros, dentro de la continui­dad del plan salvífico de dios en la historia: es plenior (pleno), se expresa mediante palabras.

– Este sentido espiritual aflora a la luz de sucesivas lecturas de un texto hechas por las fuentes de la reve­lación: por otros pasajes escriturarios o por la tradición eclesial.

II.- MARIA EN EL A.T.

Dos extremos: quienes sostienen su presencia por doquier, (aduciendo su unión con Cristo),  y los que la reducen a nada  o la niegan. Los primeros la ven en todos los símbolos (como Arca de Noé, Arca de la Alianza); o en toda prefigu­ración femenina (como Judit, Ester, Cantar de Cantares…)

En el fondo depende del tipo de texto, y del sentido tipológico o ple­nior que se use en la exégesis. Los textos se pueden clasificar en: Textos mariológicos por acomodación, textos de contenido mariológico discutido y textos mar. ciertos.[i]

a) Textos mariológicos por acomoda­ción:

– Judit (15,9): Por haber liberado al pueblo, los ancianos la aclaman «glo­ria de Jerusalén y honor de la raza»; la I. lo aplica análogamente a María, por acomodación.

– Prov. 8 y Ecc. 24: Pasajes que ha­blan de la Sabiduría divina. A María la I. la ve como «Trono de Sabiduría». Y la eternidad del Plan Redentor de Dios (pt de María) Idem los beneficios que alcanza al hombre que la sigue.

b) Textos mariológicos discutidos:

– Jer. 31,22: S.Jerón le da interpre­tación mar. estricta: es la promesa clara de la Encarnación virginal del Verbo en el seno de una mujer. Se creía fuera una interpretación tradi­cional (PPa), pero se descubrió que no (s.XIX): él es caso único en tal in­terpretación. La traducción que hizo es inexacta: «Geber»= h.maduro y no niño en seno materno. «Sabab»= rodear de cuidados y no guardar en el seno. La traducción exacta: «Hasta cuándo vas a vagar de acá para allá, hija rebelde (Israel)? Pues Yavé ha creado una cosa nueva: la mujer rodea de cuidados al varón»(Ya­vé). Se juega por tanto, con la simbología del matrimo­nio Israel-Yavé.

-Sal.45 (Vul.44): Se cantan las bodas de un rey (=Xto). El título de reina se aplicará a María .

-Cantar de cantares: desposorios de Yavé con Israel; de ahí los PPa ven a Cristo que ama a su I. Por ser María prototipo de la misma, los PPa le aplicaron a María algunos pasajes, no todo (como se hará desde el s.XII). Motivo: porque el sentido de todo el libro es la relación de Yavé fiel con Is­rael infiel; y en María no hubo tal infidelidad.

c) Textos mariológicos ciertos: Gen.3­,15; Is.7,14; (Mi.5,2)

A. El Protoevangelio [ii]: presentado en la Bib. como un «Oráculo de Yavé» por estar puesto en su boca; con ello se le da el máximo de autoridad; en su estructura se da una triple oposición: Serpiente – Mujer; Serpiente – Linaje de la Mujer; linaje de la Serpiente – Linaje de la Mujer.

+ «Serpiente»: significa para Isr. los dioses extrajeros, con­siderados demo­nios; tb símbolo del culto a la fecundi­dad. Con­viene interpretarlo en el 1er sentido (Si se interpreta en el 2o sen­tido el primer pecado habría sido de tipo sexual, y no de idolatría, al que se reduce en realidad todo pecado).[iii]

+ «Linaje»: («Zera») es un colectivo, y no un individuo; ¿Qué se entiende por «linaje de la serpiente»?: no física, sino moral; aquellos que obran la ini­quidad.

+ «El» y no «Ella» («Hu», y no «Hi»): aplastará la cabeza de la Serpiente.

+ La traducción que la Vulgata hace es «(La mujer) te aplastará («Ye­suf»)…mientras tú (la serpiente) ace­charás («Tesuf») su…» se debe a que saca estas dos raíces verbales de la misma «suf». Pero en realidad (según Coppens) sería el mismo verbo en diver­sos tiempos: para la serpiente, en im­perfecto (qal: de conato) y en futuro (de éxito) para la mujer. La tradución del verbo es «larzarse sobre». De este modo se traduciría: «Ella logrará aplan­tar… mientras tú buscará sin éxito…» Algunos dicen que la Serpiente la «mor­dió» en su linaje al morir Xto; Ireneo y Hipólito van por ahí. Los LXX traducen por «Teréo».

Conclusiones:1. El linaje (de la mujer) es Cristo. Dentro de la tradición regia (A.T.) la «madre del señor» (rey) tiene su importancia; es llamada «Gebi­ráh». Es lógico que haya unión entre el Mesías y su madre, y así ser esto prueba de que se trata de María; pero no con­vence ya que en el texto hay una separa­ción entre ellos dos (están en distintos versículos); pt el linaje sería una descend­encia colectiva.

B. INTERPRETACIONES.

a)Naturalista: en el texto se recoge la etología de la enemistad secular entre el hombre y la serpiente. Es una visión mitológica de la enemistad del h con las serpientes.Objeción: los autores del Gen siempre pretenden comunicar una verdad religiosa o salvífica.  Esta interpreta­ción es ilógica, siendo la traducción yavista (J) la más teologal de la Escri­tura. Así se comprueba en textos (J) del s.X (Nu.24,19) Además esta tradición gusta de dar importancia al cabeza de familia tribal.

b) Ética: el texto representa la lucha entre el bien y el mal a lo largo de la historia

c) Abierta a un sentido salvífico: en el texto se afirma la victoria del bien sobre el mal que se logrará de alguna forma, por medio de Cristo.

Sentido mesiánico: El texto tiene sentido en la medida en que en él se predice la victoria del bien sobre el mal realizada por un individuo, que no puede ser otro que el Mesías. Se predice de manera explícita, si sûf se traduce en 15c por pisar. Se predice de manera implícita si se traduce por ace­char.

Sentido mariológico. Algunos autores intentan identificar a la mujer del texto con Mª, aunque parece evidente que hay que identificarla con Eva. Esta identificación no cierra el sentido marilógico del texto, pues la importan­cia que se da a la mujer desborda el significado atribuído a Eva en la histo­ria de la salvación.

3. Hay doble plano (tanto en v.15a como 15b): uno superficial y otro plenior. En el 1o se conecta Eva con su linaje co­lectivo (15b) de entre los cuales (15c) vencerá; en el 2o María está con­ectada directe con Xto, que será el vencedor (15c)

2. El sentido immediato, pt se refiere a Eva[iv]. Pero el sentido plenior se re­fie­re a María, ya que la victoria (v.­15a) no se puede aplicar sólo y plene a Eva, que ha caído y a la que no se puede aplicar este «canto triunfal». Las re­lecturas del texto que ven en él el papel de Mª y de la Iglesia en la salva­ción de los hombres están hechas por la Iglesia a la luz de una revelación pos­terior y plena.

Criterios externos de esta exégesis: (PPa y Doc I.)

Aunque  no aparece en los prime­ros siglos, esta interpreta­ción se man­tiene luego hasta hoy. A María se ve en el v.15a, no en el 15c. Por tanto, no se traduciría: «Ipsa te conteret», sino «Ipse…». Hay general conformidad en sostenere que la versión mar del protoe­vangelio está confirmada en 3 textos antes del Vat.II

«Inefabilis Deus» (Pio IX): que parece decir que son los PPa y los ha­giógrafos los primeros en dar esta in­terpretación mariológica. Pero no son todos los PPa.

Pío XII: «Munificentísimus Deus»: Donde define el dogma de la Asun­ción, y se afirma que la visión mar. del texto proviene desde el s.II; y la victoria de Cristo se pesenta con bases en la misma Esc. Con ello, la visión mariol no recibe un fundamento propie escritur.

En la «Fulgens corona» Pío XII confirma lo msimo. Por ello, la I. hasta el presente no ha definido una interpretación «mario­lógica» de este texto. Consecuenter, habrá que  tradu­cir «Ipse te conteret» =Cristo te aplastará y no «Ipsa te…» =María …

El Vat.II en cambio, progre­sa, enseñando el sentido mariológico del Protoevangelio.

B. El Signo de Ajaz (Is. 7,14):

A. MARCO HISTORICO. La conversión de Judá en vasallo de Siria, con una in­fluencia de las ideas paganas en la religión de Israel, provo­ca la inter­vención de Isaías.

B. INTERPRETACIONES.

a) El texto alude a la esposa y al hijo de Ajaz. El oráculo es una afir­mación en el Dios salvador y en la indefectibilidad de la dinastía daví­dica, que se hacen presentes en el nacimiento del hijo de Ajaz. La solem­nidad del oráculo y el nombre de Enma­nuel apuntan el Rey futuro, sin que esto signifique que Isaías viera el cumplimiento de esta profecía en Je­sús. Esta interpretación no admite la identificación de los personajes del texto con Mª y Jesús, por considerar que un hecho futuro y lejano no puede tener valor de signo. La objeción más consistente frente a esta inter­pretación es la cronología: en el momento de la profecía parece que el hijo de Ajaz tenía nueve años.

b) El texto alude a la esposa y al hijo de Is. Esta interpreta­ción busca también una conexión directa entre el signo anunciado y los acontecimientos históricos. La razón más importante es el paralelismo en el vocabu­la­rio y la situación entre Is 7,14 e Is 8,1-4. La objeción más importante frente a esta interpretación es que la esposa de Is no puede ser llamada almah(=joven núbil) porque ya ha criado un niño mayorcito.

c) El texto alude a Mª y a Jesucristo. Esta interpretación clásica a partir de Mt 1,23, que también hoy tiene fuer­tes defensores. Identifica al Enmanuel con el rey cantado en Is 9,1-6 e Is 11,19, que sólo puede representar al Mesías. El Enmanuel citado en Is 8,8 es un rey situado en la esfera trascenden­te.

Quién es el niño? Sin duda el Emmanuel; por los títulos dados por Is. (9,5 y en 11,1) que son en sentido pleno mesiáni­cos. Y sentido literal se refiere al rey-mesías, con lo que la profecía asegura un descendiente a la dinastía davídica; pero (v.15) se afirma que esta venida se realizadá después de sufrir las consecuencias del destierro («comer leche cuajada y miel»). Así se dice que se acerca el fin de la permanencia de la dinastía en el trono, y no se restaurará sino después del Exilio, con nuevo reino mesiánico.

Quién es la mujer? «Almah»: mujer fuerte, en edad de casarse. «Betu­lah»: virgen, no se usa en el texto, pero almah no se aplica sino a una re­ciente casada, que aún no ha tenido a su primogénito (Gen 24,43). Por estos moti­vos (confirmados en la Escritura) los LXX traducen por «Párzenos». Fundándose en el sentido de almah en el A.T. , concluye que el texto incluye el conce­bimiento virginal de Mª.

Se trata de una virgen que da a luz al Mesías ¿perdiendo con ello su virginidad o manteniéndola? Lo segundo: porque sólo así hay un signo, y un signo del poder de Yavé (que ha prometido a Ajaz que no desaparecerá la dinastía -v.7- y que Ajaz no ha creído) Porque sólo así puede decirse que Is. añade una prueba más para que Ajaz crea; sino, no habría progreso en el signo ofrecido. Además, porque el signo poderoso va en el sentido del signo dado antes a Ajaz (v.7: permanencia de un vástago en el trono de David) y que este no quiso creer[v].

El Vaticano II afirma que Mª es la Virgen que concebirá y dará a luz a un hijo que se llamará Enmanuel. Para ello se basa en el principio exegético previa­mente formulado: tal como (estos textos) se leen en la Iglesia y tal como se interpretan a la luz de una revela­ción posterior y plena.

El texto de miqueas 5,1 ss. Parece un reflejo del texto de Is. Mt ve cumplido este oráculo en el nacimiento de Cristo

en Belén. El CV II solamente lo aduce como referencia al texto de Is.

Otros textos. El CV II hace referencia a dos figuras bíblicas del AT q la teolo­gía moderna ve realizadas en Mª: los pobres de Yv y la Hija de Sion.

CONCLUSION: La presencia de Mª en los textos del A.T. no aparece por sí misma. Es necesario el recurso a la inter­pretación de la Iglesia y a una revela­ción ulterior y plena.


[i].El P. Ols los divide en : Textos Mariológicos morales (vg: el resto fiel, Judit, Sera, Ana…y cuanto es preparación en la fe), Textos mar. típicos: fundados sobre la revelación (usan anuncia­ciones, con los mismos términos (lc.1,37; Judit,15,9) Hay elementos de contactos en ellos con María (como prov. 8, Ecc.24,) Y textos mariológicos ciertos: con personas, cosas (Arca…)

[ii]. Así llamado por ver 1a en 1638 por el protestante Lorenzo Rhetius

[iii]. Cfr. RATZINGER: «Creazione e pecato» Paoline, Torino, 87, pg.50-51

[iv]. No hay indicios que la frase (v.15) sea un añadido posterior. de modo que per mitiera ser aplicado a María.

[v].Otros motivos secundarios: «He aquí…» es un comienzo propio Bib de los relatos de milagros; además es la «betulah» la que impone el nombre al hijo,cosa sólo posible si ella es virgen (sino lo pondría el marido).

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