Jesús, misterio de salvación enviado por Dios.
Hoy ha nacido el salvador de la humanidad, en un gran misterio nace en una gruta en Belén de Judea; no hay truenos, temblores, fuego, humo como en la gran teofanía del Sinaí cf. Ex 19, 18-20. Es todo un misterio el nacimiento de Jesús que el hombre no comprende.
Jesús, de rico a pobre y el hombre, de pobre a rico.
El Padre Ignacio Larrañaga habla en su libro: el pobre de Nazaret, de Jesús, siendo tan rico se hace pobre y Giovanni Papini cita en su obra Jesús de Nazaret la pobreza de Jesús para que el hombre se haga rico; un hombre tan pobre azotado por todas sus inclinaciones y pasiones, haciéndolo caer a muchos tan bajo .
La desgracia del muerto, vivir sin la buena nueva de Cristo Jesús.
Uno de los procesos más difíciles de afrontar para el hombre es la muerte, perder un ser querido, amado, es muy doloroso, ciertamente, insistimos todos tenemos que pasar por ello, pero el simple hecho de nunca lo veremos más, ni oírlo, ni hablar con él, es un momento indescriptible que entra en el gran misterio de Dios, que todos aquellos momentos que compartíamos en espacio y tiempo, ¡ahora ya no están!
Cimentar una vida ya edificada o derribar para cimentar.
Un anhelo del hombre que se ha encontrado con Dios es iniciar una vida nueva lo más pronto posible, el fervor es tan grande en su corazón, está tocado por Dios que hay una gran ansia por ser ese hombre nuevo, pero este hombre encuentra una interrogante ¿cómo empezar a edificar su vida nueva?
¿Se ha perdido la confianza en Dios o el hombre ha puesto los ojos en sí mismo?
Vivimos tiempos donde al hombre se le escucha decir tantas expresiones que bajo un criterio frio y analítico se podría resumir con una frase: “no sabe lo que dice”, ¿será cierto qué no sabe lo que dice?; Jesús en la cruz clama al Padre y le dice: “perdónalos porque no saben lo que hacen” cfr. Lc 23, 34, en pocas palabras el hombre actual no sabe lo que hace y dice, totalmente hay una disfunción de sus facultades ¿cree usted esto?
¿Un mundo sin Dios sería mejor?
Ante la manifestación de artistas, cantantes, comentaristas y genios literarios pareciera que ellos gritan a los 4 vientos por la sociedad: expulsen a Dios del mundo. El cantante con el poder del micrófono lo dice, con el poder de un video lo proclama y la gente lo acepta, con ver como simplemente un video esa representación que abiertamente lo dice: “no quiero a Dios”.
¿La transfiguración del Señor?, ¡claro que sí!
¿Transfiguración?, ¿cambio substancial?, ¿cambio radical?, ¿cambio físico?, ¿brillo?; la sagrada escritura narra en el evangelio según San Lucas 9, 28-32 que después de la multiplicación de los panes y de varios acontecimientos Jesús toma a Pedro, Santiago y Juan y suben al monte para orar y sucede algo extraordinario: “se transfigura el Señor”, ¿qué origina esa transfiguración en los hombres?
El hermoso “don” de trasmitir la fe.
La fe, es muy similar al internet, la fe, no se ve, pero está ahí, hay un dueño de la fe, positivamente o negativamente tiene un dueño, sabe de dónde nace porque aunque no se ve ahí está su base. Jn 17:26 Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.”
Luz de la fe” y erradicación de las tinieblas en los cristianos. Carta Encíclica. Papa Francisco.
Con suma alegría se ha publicado la primera encíclica del Papa Francisco: “Lumen Fidei” “Luz de la fe”; una encíclica que une los dos pensamientos del Papa Emérito Benedicto XVI y del Papa Francisco, nuestro actual pontífice. La Santa Sede ha hecho público el texto con fecha del 29 de junio, un día muy especial: la festividad de San Pedro y San Pablo. En la encíclica el Papa reconoce la labor de su predecesor, Benedicto XVI, en el contenido mismo de la carta.
Hechos de los apóstoles atestigua la fe y vida de la Iglesia.
Hch 1:4 Mientras estaba comiendo con ellos, les ordenó: “No os vayáis de Jerusalén, sino aguardad la Promesa del Padre, que oísteis de mí. ¿De qué promesa habla Jesús?; dijo tantas cosas e hizo tantas cosas que los discípulos tal vez no recordaban específicamente a que se refería en este momento cfr. Jn 21,25. Ellos encuentran respuesta a esta inquietud en el verso: Hch 1:5 Porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de pocos días.”
















