Evangelio San Mateo 15,29-37. Miércoles 2 de Diciembre de 2020.

En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea, subió al monte y se sentó. Acudió a él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curados, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaban; por lo que glorificaron al Dios de Israel.

Evangelio San Lucas 10,21-24. Martes 1 de Diciembre de 2020.

EN aquella hora Jesús se llenó de la alegría en el Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Evangelio San Mateo 4,18-22. Lunes 30 de Noviembre de 2020. San Andrés Apóstol.

Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Evangelio San Marcos 13,33-37. Domingo 29 de Noviembre de 2020. DOMINGO 1 DE ADVIENTO.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada.

Preocuparse por ver y recibir a Jesús Mc 13, 33-37.

En nuestra asamblea eucarística, Jesús de manera aseverante sigue insistiendo: “estar vigilantes”, “alertas”, es normal que nos pida esto aunque es tiempo de adviento, porque también es tiempo de grandes distractores que muchas veces impiden gozar del momento cumbre de recibir a Jesús.

Evangelio San Lucas 21,34-36. Sábado 28 de Noviembre de 2020. Misa de Santa María Virgen.

>En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo

Evangelio San Lucas 21,29-33. Viernes 27 de Noviembre de 2020. Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

>En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos esta comparación: “Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando ven que empiezan a dar fruto, saben que ya está cerca el verano. Así también, cuando vean que suceden las cosas que les he dicho, sepan que el Reino de Dios está cerca.

Evangelio San Lucas 21,20-28. Jueves 26 de noviembre de 2020. Misa por la Nueva Evangelización.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando vean a Jerusalén sitiada por un ejército, sepan que se aproxima su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén en la ciudad, que se alejen de ella; los que estén en el campo, que no vuelvan a la ciudad; porque esos días serán de castigo para que se cumpla todo lo que está escrito.

El rey Jesús invita a su reino Mt 25, 31-46.

Es un momento que nos permite experimentar el inmenso amor De Dios, Jesús aun con las situaciones duras que vive el mundo, invita a que vengan a su reino y Jesús con una parábola- narración nos hace visible la oportunidad de estar con el “Rey”, con el festejamos su solemnidad Cristo Jesús, Rey del universo.

Evangelio San Lucas 21,12-19. Miércoles 25 de Noviembre de 2020. Misa Votiva del Espíritu Santo.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Los perseguirán y los apresarán, los llevarán a los tribunales y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Con esto ustedes darán testimonio de mí.
Grábense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque yo les daré palabras sabias, a las que no podrá resistir ni contradecir ningún adversario de ustedes.