Manual para el catequista IV parte: Niños de  9 años.

Manual para el catequista IV parte: Niños de 9 años.

Los niños de nueve años

A esta edad, los niños ya pueden comprender las actitudes humanas, las fuentes del bien y del mal. Comprenden que en su corazón hay fuerzas buenas y fuerzas malas y que deben combatir las malas y favorecer las buenas.

Aspecto físico
* Necesitan movimiento, acción. Les gusta mucho jugar

El catequista deberá comenzar la clase con algo que les llame la atención: una adivinanza del tema, una anécdota, una pregunta, algún material visual del tema, figuras, etc. Ya no les agrada que les pongan ejercicios motrices como aplaudir y subir y bajar las manos pues los sienten para bebés.

Sin embargo, el catequista debe usar algún método para que se tranquilicen antes de empezar la clase: sentadillas, brincos, ejercicios de equilibrio y de silencios. Dar la clase con mucho entusiasmo y variando las actividades. Organizarles juegos y dinámicas en los que se pueda reforzar lo aprendido en los temas del curso.

* Se acercan a la preadolescencia
Algunos niños pueden comenzar a presentar cambios físicos y emocionales en su persona. Pierden la espontaneidad y se convierten en personas muchas veces introvertidas y conflictivas. El catequista deberá detectar estos casos, que serán pocos, para atenderlos de manera especial evitando que se aíslen del grupo.

Aspecto intelectual

* Atienden y entienden lo que se les enseña. Se pueden concentrar en el tema y retener ideas si es que les parece interesante y valioso.

El catequista deberá convencerlos de la utilidad de la clase de religión para toda la vida. Si el niño cree que es sólo memorizar, a eso se limitará, pero si ve que es algo útil para su vida, pondrá mucha atención y tratará de entender y aplicar las enseñanzas.

* Tienen una imaginación viva y más real, no tan de fantasía.
El catequista deberá fomentar el uso de la imaginación para enriquecer y amenizar su clase y para profundizar en los temas. Hacerles preguntas para que lo logren; pedirles que se imaginen lo que leen y que enriquezcan estos conocimientos. Por ejemplo, enseñarles en un mapa dónde vivió Jesús y decirles que se imaginen cómo era la ciudad, cómo se vestían, qué hacían.

* Gustan de las comparaciones, las historias y los ejemplos. Relacionan ideas para solucionar problemas.

Si el catequista puede apoyarse en historias o comparaciones interesantes, logrará mantener la atención por un período de media hora. Es un momento ideal para hablarles de las vidas de santos y de comparar las distintas historias del Antiguo Testamento para que recuerden las diferencias en las misiones y las virtudes entre un personaje y otro.

* Son curiosos, quieren saber más cosas.
El catequista deberá aprovechar su curiosidad para plantearles preguntas que los obliguen a investigar y profundizar más en su conocimiento de Dios. Se les puede motivar con pistas, adivinanzas y acertijos.

Aspecto afectivo

* Son cariñosos, espontáneos, extrovertidos, felices. Intervienen en las conversaciones y expresan sus emociones fácilmente. Generalmente están contentos.

El catequista deberá disfrutar esta hermosa edad y desarrollar la virtud de la alegría para que no sea algo externo, sino que nazca de dentro. Aprovechar su facilidad de expresión para platicar con ellos y conocer sus inquietudes y sus intereses. Darles la oportunidad de expresar lo que piensan y sienten en algunas dinámicas organizadas. Promover la oración espontánea y los detalles de amor hacia Dios, hacia la Virgen, hacia sus padres y hermanos.

* Son seguros de sí mismos, de su persona y de sus reacciones. Independientes y con conciencia de sí mismos.

Su imagen de ellos mismos ya no depende de lo que digan los adultos, pues ya son capaces de defender sus posturas y sus reacciones ante los acontecimientos. El catequista debe aprovechar para hacerles ver la importancia de actuar de acuerdo con su conciencia sin importar lo que digan o piensen de ellos los demás.

Aspecto social

* Los niños suelen pelearse entre ellos y las niñas tienden a la crítica. Suelen separarse niños y niñas.

El catequista deberá ser capaz de manejar los conflictos cuando surjan y de orientar y encauzar estas actitudes hacia el respeto a las personas y la defensa de la verdad. Es un buen momento para hablarles del daño que puede causar la maledicencia y la crítica.

* Sus amigos son muy importantes para ellos, les son solidarios.

El catequista deberá fomentar un clima en el cual se propicien las amistades. Se puede aprovechar para ampliar su espíritu solidario a su familia, a la Iglesia y a los más pobres y necesitados. Se puede dedicar un tiempo de oración para pedir por los amigos, las familias y las necesidades de la Iglesia y de cada uno de ellos.

* Son serviciales; si se les da una responsabilidad, la quieren cumplir.

El catequista deberá aprovechar este espíritu de servicio para hablarles de ejemplos de personas que han vivido para servir a los demás. Se puede profundizar en la misión de rey que recibieron en el bautismo. Se les pueden asignar responsabilidades con la seguridad de que las van a cumplir.

Aspecto moral

* Tienen conciencia de lo correcto e incorrecto y de la doble tendencia hacia el bien y el mal de los seres humanos. Quieren ser honestos, caritativos, respetuosos, sinceros, obedientes y se dan cuenta de que muchas veces no lo son.

El catequista deberá aprovechar esta conciencia para motivarlos a hacer un plan concreto que los ayude a ser tan buenos como ellos quieren y que los ayude a controlar las malas tendencias que tengan en su corazón, detectando los momentos de peligro, huyendo de las tentaciones y haciendo pequeños sacrificios para formar su voluntad.

* Captan mejor lo que es el mal que lo que es el bien. Si actúan mal, sienten necesidad de confesar sus faltas.

Es un muy buen momento para insistir en la gran oportunidad que nos da Dios con el sacramento de la Penitencia para perdonarnos y empezar de nuevo tratando de ser mejores día con día. Hacerles ver la importancia de saber reconocer sus faltas y pedir una disculpa cuando se haya hecho daño a alguien.

* Son capaces de juzgar, juzgarse y juzgar a otros. Se forman las bases de un criterio.

Pueden ver causas y consecuencias de un hecho y captan que las personas pueden ser buenas o malas según las decisiones que toman. El catequista deberá motivarlos para que al hacer estos juicios adquieran el hábito de ver lo positivo antes que lo negativo. Proporcionar las bases correctas para el criterio de los alumnos ( a Jesús le agradaría esto, cómo reaccionaría Jesús ante este hecho, etc.) Poner algún ejemplo del tema o la vida de algún santo para analizar su comportamiento en relación con Dios. Ver una película que tenga un mensaje para analizar las causas y consecuencias (Por ejemplo, La Princesita.) Que aprendan a juzgar los hechos y no a las personas. Ponerlos a pensar el por qué actuaron de determinada manera los personajes de alguna historia bíblica.

* Les cuesta trabajo el sacrificio
El catequista deberá poco a poco enseñar el valor de salvación del sacrificio y motivarlos a llevar a cabo algunos a su nivel, como no pelear con sus hermanos, no criticar a los compañeros, dar algo de su dinero y de su tiempo a la gente que lo necesita, no comer un dulce, etc.

Aspecto religioso

* Ya comprenden, viven y gozan los símbolos religiosos. Les gustan las oraciones comunitarias y las misas participativas.
El catequista deberá enriquecer a todo el grupo con estas vivencias y aprovechar los tiempos litúrgicos para vivir a fondo cada una de las fiestas propias de cada tiempo litúrgico.

* Pueden concentrarse en la oración personal uno o dos minutos.
El catequista deberá procurar que exista este tiempo para dedicarlo a la oración personal dentro de la clase.

* Continúan formando su imagen interna de Dios.
El catequista deberá decirles lo que piensa Dios de ellos, lo mucho que los quiere y que Él sabe lo que es mejor para nosotros. Motivarlos para que frecuenten los sacramentos y vivan siempre en gracia de Dios.

Actividades más adecuadas para esta edad.

Periódico mural. Dramatización. De las siguientes respuestas, ¿cuál es la correcta?. Comentar textos de la Sagrada Escritura. Redacta con tus palabras. Investigar en el Catecismo. Juego de preguntas y respuestas. Hacer encuestas. Escribir una oración. Lluvia de ideas. Localizar en el mapa. Presentar lista de.. Escribir en el cuaderno. Describe lo que significa para ti.

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6 Comentarios

  1. Elida Nuñez

    Me parece un articulo muy interesante, gracias por difundir eso, hay mucha gente como yo, que le gustaria catequizar, y no solo en la parroquia, sino en la misma casa, trabajo, etc.
    Sigan adelante con su hermosa labor, que DIos los bendiga por el bien que hacen.
    Muchos saludos desde Arequipa – Peru.

    Responder
    1. Juan Revilla

      Vamos a a seguir subiendo el complemento de las edades restantes en la catequesis de niños, además , ponemos otro curso para la preparación para recibir el sacramento de la confirmación de jóvenes y adolecentes, esperando te sirva también este curso

      Responder
  2. ma. bianey torres santos

    agradesco mucho todo lo publicado tratando de catequesis por que me es de mucha ayuda para mi servicio como catequista gracias.

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  3. BEATRIZ ARITSBET CERVANTES LEON

    Estoy en mi primera practica como catequista, aun soy practicante, pero me gustaria,si se pudiera que me enviaran por favor el manual completo del catequista para saber de qué forma dirigirme con los niños. esta pagina es muy buena pero no me ha sido posible descargar el manual, o sé que pase.
    Soy de Guanajuato, Gto.
    Mil Gracias por el apoyo.

    Responder

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