Acto de Reparación II. Reparad por los pecados de los sacerdotes y religiosos del mundo entero.

Acto de Reparación II. Reparad por los pecados de los sacerdotes y religiosos del mundo entero.

Acto de Reparación
II. Reparad por los pecados de los sacerdotes y religiosos del mundo entero.

Corazones-unidos

 

 

 

Inmaculado Corazón de María:

Queridos hijos: Mi Inmaculado Corazón está atravesado por ocho espadas, pero la espada que más dolor produce a mi alma son los pecados de los sacerdotes y religiosos del mundo entero. Este gran sufrimiento que llevo muy dentro de mí es suavizado y menguado con vuestra oración reparadora, oración que es bálsamo que cicatriza mis heridas, oración que es alivio divino a mi dolor, oración que sube como incienso ante la presencia del Padre, oración que atrae a los sacerdotes y religiosos a la conversión de corazón, oración que toca la conciencia de mis hijos predilectos y los llama a un cambio, a vivir con radicalidad el Evangelio.

 

Almas víctimas: Pedid al Espíritu Santo que os inspire los sacrificios, las abnegaciones, las crucifixiones de amor en favor de mis sacerdotes y mis religiosos que, al igual, va en favor de mi Iglesia amada.

Vosotras compráis gracias con dolor y con amor, llegáis al punto culmen de vuestra inmolación para honrar y glorificar a Jesús en ellos. Trabajad silenciosamente por la conversión y salvación de estas almas, firmad un pacto de amor con Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote ofrendando vuestra vida como víctima de amor por, éstos, mis hijos amados. Él os pagará, llevándoos al disfrute de las delicias celestiales.

Allí en el Cielo le podréis ver, alabar, adorar y glorificar al son de las citaras y arpas de los Santos Ángeles que le cantan sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del Universo, llenos están los cielos y la tierra de tu Gloria.

Pedid a Dios que los velos que cubren los ojos de algunos de mis hijos predilectos se corran para que puedan descubrir y comprender la grandeza de su ministerio al que fueron llamados.

 

Ministerio que les exige santidad, vida profunda de oración. Ministerio que obra el prodigio más extraordinario en sus manos de convertir el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Ministerio que los lleva a estar en el mundo, pero sin ser del mundo.

 

Alma víctima:
María, Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes: dejadme besar vuestro inmaculado Corazón. Corazón traspasado por ocho espadas de dolor. Corazón que arde de amor para cada uno de vuestros hijos amados, los sacerdotes y religiosos. Corazón con varios aposentos dispuestos en darles abrigo, calor de Madre. Heme aquí reparando por los extravíos y desvaríos de algunos de vuestros ungidos. No alcanzo a sopesar la magnitud de vuestro dolor cuando alguno de vuestros muy queridos hijos cae en las artimañas del espíritu engañador. Sois Madre y os preocupa perderlos, vedlos caer en abismo sin salida, abismos oscuros, abismos en los que se padece abruptamente por la ausencia de Dios, abismos en los que son tratados con rigor y de manera despiadada.

Vuestra mirada Virginal me sedujo, por eso estoy frente al Corazón Eucarístico de Jesús pidiendo y clamando al Cielo por todos los sacerdotes del mundo entero, sacerdotes que necesitan de nuestro apoyo y oración; sacerdotes que también sienten soledad, tristeza, miedo porque la parte humana permanece; sacerdotes que serán protegidos y arropados bajo los pliegues de vuestro sagrado manto si intensificamos nuestras plegarias por ellos.
María, Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes: haced que mi oración resuene en el corazón de vuestros hijos predilectos, hijos que deben caminar a vuestro lado, hijos que deben consagrar su vocación a vuestro amparo maternal, hijos que no deben soltar los labios y mucho menos su de corazón vuestra oración predilecta: el Santo Rosario; hijos que deben arrodillarse diariamente a contemplar y a adorar al Señor presente en el Tabernáculo del Amor Divino.

María, Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes: rindo mi vida a la Víctima Divina y ofrezco sacrificios, penitencias, renuncias voluntarias por todos los sacerdotes que tienen como misión hacer descender a Jesús para perpetuar su presencia en todos los Sagrarios de la tierra.

 

Permitid Madre mía que mi oración forme en cada uno de vuestros hijos amados una coraza de protección para que los dardos venenosos de Satanás reboten en ellos y no sufran ningún daño.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que caminan por sendas equivocadas.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que han perdido sentido a su vocación.
R/ Reina de las víctimas y madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que han caído en la tentación.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que ya no buscan a Dios.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que no viven los consejos evangélicos en su plenitud.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que están más ocupados en las cosas del mundo que en los asuntos del Cielo.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que llevan una doble vida.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos con deseos de fama y de poder.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que toleran actos pecaminosos.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que reciben el Cuerpo y la Sangre de Jesús indignamente.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que han abandonado la Iglesia.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que son débiles para profesar su fe.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que ahondan, aún más, la espada de dolor que atraviesa vuestro doloroso Corazón.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que sacan de la verdadera doctrina a los fieles de la Iglesia.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que son causa de vuestras lágrimas de sangre.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que no cumplen con sus obligaciones propias de su estado.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que no muestran reverencia por la Sagrada Eucaristía.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que poco te aman.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que tienen sed de vanagloria y aprecios humanos.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que utilizan los confesionarios para activar malas pasiones.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos apegados a lo que no es el fin santo de su vocación.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que carecen del espíritu de mortificación y amor a la cruz.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos endurecidos que no limpian su corazón del mundo y de la carne.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

V/ Inmaculado Corazón de María, ruega por todos aquellos sacerdotes y religiosos que manifiestan poco respeto por sus superiores.
R/ Reina de las víctimas y Madre de los sacerdotes, sálvalos.

 

Apostolado de Reparación

Aquidiócesis de Manizales, Colombia

 

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