Acto de reparación al Corazón Eucarístico de Jesús Para el primer Jueves de mes.  1. Os estoy esperando

Acto de reparación al Corazón Eucarístico de Jesús Para el primer Jueves de mes. 1. Os estoy esperando

Acto de reparación al Corazón Eucarístico de Jesús
Para el primer Jueves de mes.

1. Os estoy esperando

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Coronilla de reparación al Corazón Eucarístico

 

En un Rosario.

En vez del Padre Nuestro:
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente; os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido, por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

En vez del Ave maría (diez veces)
V. Dios mío yo creo, adoro, espero y os amo.
R. y os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

 

En vez de Gloria:
Por siempre sea adorado, mi Jesús sacramentado.

 

Al final de la Coronilla, repetir 3 veces:
V. Corazón agonizante de Jesús:
R. reparo toda irreverencia contra vuestro Corazón Eucarístico. Amén.

 

 

Acto de Reparación
1. Os estoy esperando

Jesús:

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino: miradme sumido en la más abrupta soledad; mi voz se pierde en el sagrario; mi voz rebota en los corazones de pedernal; corazones reacios a mi presencia; corazones cerrados para recibir mis gracias; corazones absorbidos de amor terrenal; amor que de momento les hace vibrar su corazón; amor que aparentemente les colma, les rebosa el espíritu; amor que después dejará huellas, cicatrices.

 

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino: interrumpid mi silencio con vuestra oración; os estaba esperando; deseaba veros, abrazaros, susurraros palabras de amor.

 

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino: suavizad mi dolor con vuestra compañía; muy pocos han venido a visitarme. Me hallo prisionero por amor a vosotros. Soy el mendigo del Amor que tan sólo recibe migajas de cariño.

 

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino; abrid vuestros labios y decidme muchos: te amo.

Mi Corazón Eucarístico palpitará de amor; os cubriré con mis rayos y con la llama del Amor Divino.

 

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino: escuchad mis gemidos, mis ruegos, busco almas generosas que vengan a adorarme, pero no las encuentro, busco almas caritativas que vengan a sanar mis sagradas Llagas, pero pasan de largo; mi dolor no las conmueve.

 

Almas reparadoras que habéis venido al Tabernáculo de mi Amor Divino: traedme almas a uno de los Aposentos de mi Divino Corazón; almas que deseo cubrir con mis besos y con mis abrazos; almas a las que les purificaré su corazón en los ríos de agua viva. Almas a las que les haré sentir mi Presencia como susurros de brisa suave, almas a las que alimentaré con el maná Ángeles, almas que recobrarán vigor, salud, almas que no volverán a sentirse desprotegidas porque caminaré junto a ellas.

 

 

Alma reparadora:

Corazón Eucarístico de mi Jesús: aquí estoy frente a vuestro Tabernáculo de Amor Divino. Escuche el suave eco de vuestra voz. Mi corazón ardía en deseos de veros, de sentiros muy cerca de mí; por eso miradme postrado ante vuestros pies, adorándoos como a mi Señor; glorificándoos como a mi Dios y tributándoos todo honor que os merecéis, por no habernos dejado solos; vuestra presencia siempre me acompañará todos los días de mi vida.

 

Corazón Eucarístico de mi Jesús: aquí estoy frente a vuestro Tabernáculo de Amor Divino. Escuché vuestras pulsaciones de amor; por eso me alejé de mis habituales ocupaciones para adentrarme en los silencios de Dios y aquietar mi espíritu, de tal modo, que con mi presencia Maine vuestra soledad; soledad que os abruma, os llena de tristeza porque os quedasteis en todos los Sagrarios del mundo pensando en cada uno de nosotros, ya que vuestro amor se desborda, no tiene límites, es más vasto que cielo y tierra juntos.

 

Corazón Eucarístico de mi Jesús: aquí estoy frente a vuestro Tabernáculo de Amor Divino.

 

Vuestra queja ablandó, aún más, mi corazón; no vacilé en llegar hacia Vos porque: ¡Cómo es posible que os hayáis perpetuado en la Sagrada Hostia, para no dejarnos huérfanos, y permanezcáis en la más desconcertante soledad!

 

Corazón Eucarístico de mi Jesús: aquí estoy frente a vuestro Tabernáculo de Amor Divino. No entiendo: ¡Cómo los hombres os tratan con desdén!, Vos que sois el Dios del Amor, Vos que obrasteis como el mejor de los amigos, como el más bueno de los padres quedándoos en el Pan Eucarístico, para ser menos tediosos nuestro peregrinar en la tierra.

 

Oración final

Corazón Eucarístico de Jesús: heme aquí alentado por el inmenso amor que en este Sacramento
Me manifestáis y por el angustioso llamamiento que me hacéis al decirme desde vuestro excelso trono: “Venid a este lugar solitario y reparad junto a mi Tabernáculo de Amor Divino, alivianad mi dolor desde este nuevo Getsemaní”.

 

Corazón Eucarístico de Jesús, heme aquí ofreciéndoos la reparación más humilde y solemne en presencia del Cielo y de la tierra porque son muchos los que os ultrajan, son muchos los indiferentes e ingratos para con vuestro Sacramento de Amor.

 

Corazón Eucarístico de Jesús que respiráis y palpitáis bajo el velo de las Sagradas especies reparo por todos los sacrilegios y profanaciones proferidas en la Hostia Santa. Dejadme sanar las heridas de vuestro Cuerpo santísimo con mi reparación. Dejadme adorar vuestra Sangre Preciosa, desperdiciada, con mi inmolación perene de amor.
Amén.

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