Eucaristía de vida eterna que reta al católico del siglo XXI.
Hace varios ayeres, hice mi primera comunión en una parroquia llamada la Inmaculada concepción. Recuerdo con mucha alegría aquellas horas que se me hacía muy difícil aprenderme todo lo que me enseñaban las catequistas y más presionado cuando me dijeron que tenía que prepararme para poder recibir mi primera comunión.







