Católicos que cambiaron su fe por un plato de lentejas.

Católicos que cambiaron su fe por un plato de lentejas.

Católicos que cambiaron su fe por un plato de lentejas.

Nuestra fe..


El día de hoy llegue por una persona a la clínica médica donde se atienden a servidores del estado aquí en la ciudad, mientras esperaba, algo llamó mi atención, frente a la clínica, estaban dos pequeños grupos de tres cada uno, uno de varones y otro de damas, la peculiaridad es que custodiaban un pequeño “stands con librillos”, ahí de pie platicaban entre ellos, salió la persona que esperaba yo y me comenta: “me compras el periódico”, le aseveré: si, atravesé la calle y volteé buscando el puesto de periódicos, inevitablemente volteé hacía “esos pequeños stands”, sí, ya se imagina, “eran testigos de Jehová” y estaban planeando en donde se iban a ubicar con sus puestos.

Se unieron los dos stands porque traían ruedas los stands o sea eran carritos ambulantes, visualicé el puesto de periódico y me encamine a comprarlo, y vi como tapaban con un plástico los dos stands y empezaron a arrastrar los stands, en la parte superior decía: “biblia” y caminando los 6 personajes se empezaron alejar arrastrando sus carritos, algo atravesó mi corazón y me pregunte: ¿por esto muchos católicos han dejado su fe?, me dio tanta pena por ellos que iban jalando su carrito, no lo digo peyorativamente, porque tal vez alguno argumente: pues es mejor “jalar un carrito con libros religiosos a muchos católicos flojos”, sentía de verdad pena y un pasaje de la sagrada escritura llegó a mi mente: “Esaú”, aquel hombre que cambió su primogenitura por un plato de lentejas, ¿acaso no era lo mismo que muchos católicos han hecho?

Nunca pensaron en su fe o no entendieron que era la fe.

Este hombre no le importó la primogenitura cuando su hermano Jacob se la negociaba por un plato de lentejas: Gn 25:32   Respondió Esaú: “Estoy que me muero; ¿qué me importa la primogenitura?”, así sucedió con muchos católicos que cuando seducidos por estos hermanos no les importó la fe católica, estos hermanos testigos de jehová los habían envuelto diciendo que ellos si eran “los buenos”, que era el jehová original y comieron de ese plato.

Que pobreza de mentalidad y de fe de nuestros hermanos que hoy arrastran carritos para vender librillos, ¿acaso a alguno de esos antes lo traía la Iglesia vendiendo en las calles?, seguramente en la adoctrinación, estos testigos de jehová nunca les dijeron lo que iban a hacer de trabajo, Jacob, hasta hizo que Esaú jurará para asegurar su primogenitura advirtiéndole: Gn 25:33   “Júramelo ahora mismo,” le dijo Jacob; y juró Esaú, vendiendo a Jacob su primogenitura.”

Los testigos de Jehová son ladinos y “todo lo ponen bonito”, nunca les advirtieron que iban a dejar a sus amistades, que se la iban a pasar únicamente con ellos, que ya no iban a tener a Jesús como centro de vida, que los iban a volver a bautizar porque solo su bautismo vale, sin madre porque se hacen irreverente ante la virgen María, ni sacramentos, ni Iglesia, ni ministerios, ni devociones, sin patria porque son incapaces de honrar y saludar a la bandera porque según en sus principios no adoran símbolos, ¡mentira!, la razón más sencilla es que quieren imitar a los hermanos judío que hasta los dispensaron de dar servicio militar en Roma, incapacitados de dar vida donando sangre, ¡qué barbaridad!, ¡nada les dejan!, ¡un lavado de conciencia malhecha!

Es una triste historia de muchos ex católicos, que ahora los traen tocando puertas presentándose como los descubridores de la vida, ¡vaya ignorancia!, pero así sucedió, comieron del fruto y les sucedió lo que Adán y Eva, como a Esaú: Gn 25:34   Diole entonces Jacob pan y el guiso de lentejas, y, una vez que comió y bebió, se levantó Esaú y se fue, sin dársele nada de la primogenitura.

Así pasa, ahora vagan por las calles sin saber dónde está su Sede, no saben del falso profeta que fue su fundador, se improvisan saloncillos para sus reuniones del reino, su motivación es dejar la mayor cantidad de publicaciones, buscan un reino aquí en la tierra, mutan como la serpiente de piel, con una estrategia y luego otra, piensan así y luego de otra forma, ahora llegan preguntando si saben para que nos creó Dios, cambian la palabra de Dios a su antojo, cada barbaridad bíblica que se inventan y esto me hizo acordar de la madre de Jacob, ventajosa y alcahueta con su hijo Jacob, claro usted dirá: es que vendió su primogenitura y ella defiende al menor, el gandalla es Esaú: Gn 27:5 Rebeca estuvo oyendo lo que Isaac decía a Esaú, su hijo. Esaú salió al campo a cazar algo para traerlo”.

Alimentados por errores doctrinales con alevosía y ventaja.

Los testigos de Jehová no se dan cuenta o se hacen los ingenuos de tantos errores doctrinales con los que según alimentan a sus adeptos, Rebeca le dio peladito y en la boca el platillo para Isaac, nada de esfuerzo para Jacob: Gn 27:9   Anda, vete al rebaño y tráeme dos cabritos gordos, para que yo haga con ellos a tu padre un guiso como a él le gusta. ¿Acaso Jacob no tenía sentido común para darse cuenta de que su madre estaba obrando mal?, ¿acaso los adeptos de los testigos no se dan cuenta de sus errores garrafales?

Con esos errores se presentan los testigos, como lo hizo el muy digno Jacob con camisa de su hermano Esaú engañando a su padre con lo velludo de piel de cabra: Gén 27:15   Tomó Rebeca vestidos de Esaú, su hijo mayor, los mejores que tenía en la casa, y se los vistió a Jacob, su hijo menor”. Claro que los testigos si piensan como lo hizo Jacob al ver la acción de su madre, pero quizá la astucia de sus dirigentes digan como la astuta Rebeca: Gn 27:13   Díjole su madre: “Sobre mí tu maldición, hijo mío; pero tú obedéceme. Anda y tráemelos.” Bajo ese criterio entonces los testigos de Jehová trabajan: “nosotros lo hacemos de corazón, sí nuestros dirigentes lo hacen así, hay de ellos”, no importa que los ciegos guíen a otros ciegos.

Vestidos con esa vestimenta, ¿usted no es capaz de reconocer errores y falsos principios?, o ¿se hace como el ciego de Isaac?: Gén 27:22   Acercóse Jacob a Isaac, su padre, que le palpó y dijo: “La voz es de Jacob, pero las manos son de Esaú”. ¡Vaya historia!, tal vez diga que solo es el ejemplo de cómo Dios compone lo pecador que es uno y ni lo dudo en cuanto a lo pecador que s uno, pero no podemos ser cómplices de esos errores y quedarnos con los brazos cruzados o aceptar como lo hizo Isaac: Gn 27:25   Díjole, pues: “Acércame la caza para que yo coma de ella, hijo mío, y te bendiga.” Acercósela Jacob y comió y bebió. Cabe mencionar que Isaac planteó varias preguntas para estar seguro ya que todo sonaba a Jacob y no a Esaú. Pero era marrullero Jacob como muchos testigos de Jehová.

Conclusiones:

Entre más veo la forma de cómo se mueven los hermanitos testigos de Jehová, más amo a mi Iglesia, entre más conozco sus errores bíblicos más estudió la palabra de Dios y pido me dé la sabiduría de ponerlo en práctica en mi vida, entre más veo como seducen como serpientes más oramos para que no caigan en sus garras nuestros hermanos, entre más escucho sus pláticas más amo a los sacerdotes, entre más conozco de la “watchtower”, más amo al Papa y entre más veo jalando carritos, poniendo puestos en la calle oramos para que la luz del Espíritu santo los ilumine y se acerquen a la verdad, vivan en la verdad.

No basta darse cuenta del plato de lentejas, necesitamos seguir evangelizando a los bautizados y no bautizados, solo así los errores doctrinales no tomarán a hermanos desprevenidos que no viven su fe o no practican la fe, trabajar y evangelizar es el mejor regalo: 1Co 9:16   Porque evangelizar no es gloria para mí, sino necesidad. ¡Ay de mí si no evangelizara!, no vaya ser que mi comodidad me llegue a conformarme con un plato de lentejas.

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