Curso de: PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO DE LA  CONFIRMACIÓN: tercer y cuarto tema.

Curso de: PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN: tercer y cuarto tema.

En estas dos partes se va a tratar  uno de los temas  que muchas veces crea  confusión, el dogma verdaderamente  hombre y verdaderamente Dios que tiene Jesús, ha puesto siempre el morbo de muchos que quieren razón de una manera contraria de como es en realidad, es dogma de fe, perfectamente bien reconocido por toda laIglesia y esmeradamente bien estudiado por el magisterio de la Iglesia.

PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO DE LA

CONFIRMACIÓN

TEMA TERCERO: JESUCRISTO, REDENTOR.

1 .-  Jesús de Nazaret, ¿es verdaderamente Dios?

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “ Nosotros creemos y profesamos que Jesús de Nazaret, nacido judío de una hija de Israel, en Belén, en tiempos de Herodes el Grande y del emperador César Augusto; de oficio carpintero; muerto crucificado en Jerusalén (…) es el Hijo de Dios hecho hombre, que “ha salido de Dios) (Jn.13,3), “bajó del cielo”(Jn.3,13; 6,33), “ha venido en carne”(1 Jn. 4,2) porque “la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad (…), pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia por gracia”(Jn. 1.14-16).

2    .-  ¿Por qué el Verbo de Dios, el Hijo único de Dios, se hizo carne?

Por amor, porque Dios es Amor, y ha creado al hombre para hacerlo feliz eternamente. Por eso, afirmamos y creemos:

A) El Verbo se encarnó (se hizo carne) para salvar a todos los hombres, reconciliándolos con Dios..

“..,tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todos el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn. 3,16)

“Dios nos amó/ y nos envió a su Hijo/ como propiciación por nuestros pecados” (1Jn. 4,10)

“El Padre envió a su Hijo para ser el salvador del mundo” (1Jn. 4,14)

B) El Verbo se encarnó para que nosotros conociésemos así el amor de Dios

C) El Verbo se encarnó para ser nuestro modelo de santidad.

Por eso predicaba: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn. 14,16)

3    .-  ¿Podían los hombres satisfacer a Dios -por ellos mismos- la deuda que tenían de valor infinito por la ofensa por los pecados?

La ofensa del hombre a Dios por los pecados era de valor infinito ( o sea, sin medida) por ser una desobediencia contra el mismo Dios, que es infinito en su Ser.  Por lo tanto, ningún hombre por santo que fuese, ni la suma de todos los hombres podían juntar un rescate de valor infinito.

4    .-  ¿Quién podría, entonces, ofrecer una ofrenda de valor infinito para poder rescatar a la Humanidad de la esclavitud del demonio y de la enemistad con Dios?

Sólo podría ofrecer una ofrenda de valor infinito alguien cuyos actos tuvieran ese valor infinito. Y ese “alguien” sólo podía ser el mismo Dios.

5    .-  ¿Esto explica la encarnación del Hijo de Dios?

Esto explica el asombroso misterio de la Encarnación del Hijo de Dios.

El Hijo único del Padre, la Palabra eterna, el Verbo e Imagen substancial del Padre, se hizo carne y, sin perder la naturaleza divina, asumió la naturaleza humana.

En una palabra, como enseña S. Pablo a los Filipenses (2,5-8):

“Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, el cual siendo Dios, no quiso presentarse con la dignidad de Dios, sino que se anonadó (se vació) a sí mismo, tomando la forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres, y mostrándose igual que los demás hombres se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”

(¡¡¡esta enseñanza de San Pablo que antecede habría que leerla y considerarla de rodillas, maravillados por el asombroso amor nos que Dios nos tiene!!!)

Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, en la unidad de la Persona divina, cuanto hizo desde Belén a la Cruz tenía un valor infinito; es por ello, el único Mediador entre Dios y los hombres.

6    .-  Jesucristo, nuestro Redentor, ¿nos muestra el amor de Dios?

Jesucristo nos muestra su amor y el amor del Padre, dando su vida por expiación del pecado del mundo.

*  Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras” (1 Cor. 15,3)

  • Nuestra salvación procede de la iniciativa del amor de Dios hacia nosotros, porque : “Él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación de nuestros pecados” (1 Jn. 4,10)
  • Jesús se ofreció libremente por nuestra salvación. La ofrenda de su vida la hizo anticipadamente en la Santa Cena, la noche del Jueves Santo: “esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros” (Lc. 22,19)

7    .-  ¿En qué consiste, por tanto, la Redención de Cristo?

La Redención de Cristo consiste en que Él – por su obediencia amorosa al Padre “hasta la muerte de cruz” (Filp. 2,8), “ha venido a dar su vida como rescate por muchos”(Mat. 20,28), es decir, a “amar a los suyos hasta el extremo” ((Jn. 13,1), y los justificó ante Dios Padre “cargando con las culpas de ellos) (Rom. 5,19)

8    .-  Cristo murió, pero venció a la muerte que había sido causada en el mundo por el pecado, y al tercer día RESUCITÓ.

La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Jesucristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento y predicada como parte esencial de la fe.

9    .-  ¿Existe algún testimonio fidedigno de la resurrección de Jesús?

Existen muy abundantes testimonios de las apariciones de Jesús:

– a las santas mujeres

– a los Apóstoles, y a los discípulos en muchas ocasiones

– “a más de quinientas personas” – nos dice San Pablo (1 Cor. 15,3-7), y al mismo Pablo (1 Cor.15,8)

(Basta leer los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las cartas de S. Pablo, especialmente el citado capítulo 15 de la carta primera a los de Corinto,   para comprender la profunda certeza de la resurrección de Jesús que tenían aquellos primeros cristianos, certeza que les lleva a soportar toda clase de persecuciones y de sufrimientos y hasta a jugarse y entregar la vida por predicar esta verdad.)

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Tema cuarto

1.-  Somos deudores.   Intervenía Gandhi en una asamblea en Calcuta con unos quince mil hindúes venidos a tratar de una serie de temas nacionales de importancia. Se hablo durante tres horas. Llegó el momento de la intervención del personaje central, Gandhi, y la tensión no es fácil de describir. Lo único que dijo, en medio de un gran silencio, fue lo siguiente: “A quien más debo y a quien más deben los hindúes es a un hombre cuyo pie nunca ha pisado el suelo de la India. Este hombre es Jesucristo”. La afirmación provenía de un pagano. Nosotros sí sabemos hasta qué punto somos deudores del Señor.

2.  Ensayó una nueva religión. Estaba reciente la Revolución francesa. Uno de los jefes de la República, que había asistido al saqueo de las iglesias y a la matanza de los sacerdotes, se dijo a sí mismo: “Ha llegado el momento de reemplazar a Cristo; voy a fundar una religión enteramente nueva y de acuerdo con el progreso”.

Al cabo de unos meses, el  tal inventor, Reveillère-Lépaux, acudió desconsolado a Bonaparte, que ya era primer Cónsul, y le dijo: – “¿Lo creeréis, señor? Mi religión es preciosa, pero nadie la sigue”.

Respondió Bonaparte: – “Ciudadano colega, ¿tenéis seriamente la intención de hacer la competencia a Jesucristo? No hay más que un medio. Haced lo que Él: dejáos crucificar un viernes, y tratad de resucitar el domingo”.

3.   Hasta la vida…! Alguien dice que nadie da la vida por un muerto. Los Apóstoles dieron la vida por Alguien a quien volvieron a ver con vida: Jesucristo. El milagro de la Resurrección se convierte en tema central de la predicación de los Apóstoles, como prueba irrefutable de la divinidad de Jesús.

4.  “Se hizo “cucaracha”…”   – Un catequista quería hacer entender a sus alumnos la grandeza del amor de Dios, que se entregó por nosotros, haciéndose hombre y… muriendo por el hombre.  Y no tenía palabras suficientes. Por eso, para hacerse entender, dijo a sus alumnos: Este misterio de amor lo entenderíamos algo si  pensáramos: “Este hombre se ha hecho cucaracha… para salvar a las cucarachas”.   Dejar su grandeza y dignidad de hombre para hacerse un bicho tan repugnante como es una cucaracha… para salvar a las cucarachas.   ¡Pues infinitamente mayor es el rebajamiento del Hijo de Dios, que se “anonadó a Sí mismo, haciéndose hombre…”(Filp.2,5-8)  para salvar a los hombres…!

Reflexión y propósito para esta semana

* El amor es dar, darse.

Trata, pues,  de “entender” profundamente cuánto es el amor del Padre

y cuánto el amor del Hijo por ti.

** Amor con amor se paga” dice el pueblo sabio.

Te preguntas: ¿Amo yo de veras a Dios? ¿Le agradezco sus dones y su entrega por mí? ¿Qué  “me pide” el Señor? ¿Qué he de “dar” a cambio de su amor?

Notas personales del alumno.

Acerca del autor

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1 Comentario

  1. Marleny Hortua

    Gracias por esta catequesis. ayuda mucho para cuando no se puede tener acceso a las iglesias. catolicas, poder ir adelantando los ni;os en algunos de estos temas. El senor todo poderoso los siga iluminando. mil bendiciones para todos

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