PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO
DE LA CONFIRMACIÓN.

TEMA SÉPTIMO: LOS SACRAMENTOS. (1)

1.- ¿Qué entendemos por la palabra “sacramento”

Por la palabra “sacramento” entendemos a aquellos signos,

a) sensibles y eficaces de la Gracia
b) instituidos por Jesucristo
c) para santificar nuestras almas.

O, dicho con otras palabras, los sacramentos son señales exteriores, instituidas por Jesucristo, para darnos con ellas su Gracia y sus virtudes.

2.- ¿Qué quiere decir “santificar nuestras almas”?

Santificar nuestras almas quiere decir que es hacerlas semejantes a Dios, que es el único SANTO ; esto es, limpio, puro.

3.- ¿A qué llamamos “GRACIA”, y cómo es la Gracia?

Llamamos GRACIA a un don interno y sobrenatural, que Dios nos da para que alcancemos la vida eterna.
Y esta gracia, ( regalo, don de Dios), puede dársenos de dos modos:

a) GRACIA SANTIFICANTE, llamada también habitual o simplemente “gracia”, y
b) GRACIA ACTUAL.

4.- ¿Qué es la GRACIA SANTIFICANTE?

La Gracia santificante es un ser divino, don HABITUAL O PERMANENTE, que hace al hombre santo, hijo de Dios y heredero del cielo. O sea, que no es una cosa humana – ni tampoco el mismo Dios – pero es una cosa divina, y por tanto, superior a todas las cosas humanas,que hace santo a quien tiene este don divino, por la presencia del Espíritu Santo en su alma; y que, además, le hace hijo adoptivo de Dios; y que, en fin, le constituye heredero del cielo.
Solamente SE PIERDE cuando se comete un pecado grave o mortal.

5,- ¿Qué quiere decir que la Gracia “es una cosa divina y, por tanto, superior a todas las cosas humanas?

Nos enseña Santo Tomás de Aquino que el bien de una gracia es mayor y vale más que los bien naturales de todo el universo, más que toda la naturaleza creada – incluso los ángeles – porque la Gracia es una participación en la vida íntima de Dios O sea, que el hombre, cuando está en gracia, ¡está endiosado, templo de Dios, inundado de Dios…! ¡Qué maravilla…!.

6.- ¿Y que entendemos por GRACIAS ACTUALES?

Entendemos por Gracias actuales a aquellos dones internos y sobrenaturales, pero TRANSITORIOS, que
a) iluminan el entendimiento
b) y mueven a la voluntad
para que, aquí y ahora, ( o sea, en el momento en que las recibimos), hagamos ESTE BIEN o evitemos ESTE MAL, en orden a la vida eterna.

7.- ¿A qué llamamos “GRACIA SACRAMENTAL”?

Llamamos “gracia sacramental” a la que es propia de cada sacramento. Y es la que nos da el derecho de tener en el tiempo oportuno las gracias actuales necesarias para cumplir las obligaciones que este concreto sacramento nos impone.

8.- ¿Cuántos son los sacramentos?

Los sacramentos son SIETE: ni uno más, ni uno menos. A saber:
1.-Bautismo
2.-Confirmación.
3.-Penitencia.
4.-Eucaristía.
5.-Unción de enfermos.
6.-Orden sacerdotal
7.-Matrimonio.

9.- ¿Quién instituyó los sacramentos?

Los siete sacramentos fueron instituidos por el mismo Jesucristo.

10.- ¿Qué nos conceden los sacramentos?

Los sacramentos nos conceden o nos aumentan la Gracia Santificante

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Ejemplos para ilustrar este tema

La Gracia es la que nos da la vida divina, verdadera y altísima, y lo más precioso que en nosotros puede haber. Es nuestra felicidad que será desarrollada totalmente y consumada en el cielo, eternamente, con la visión plena de Dios y el goce que saciará plenamente nuestro ser.

Semejanzas de la acción de la Gracia en el alma.Así como el acebuche de suyo no da fruto sazonado, pero injertado en un olivo lo da muy sazonado y perfecto, así también el hombre – acebuche de suyo -, injertado en el olivo que es Cristo, da fruto de vida eterna.

– Un espejo, bañado por los rayos del sol, no parece sino sol. Así el alma, vestida de la luz divina de la gracia, no parece sino Dios.
– Y el hierro, cuando se mete en el fogón de la fragua, sin dejar de ser hierro, tiene las dotes del fuego (luz, brillo, calor ), así el hombre, por la gracia, sin dejar de ser hombre, comienza a tener las dotes de Dios.

1. Grandeza y dignidad que nos da la Gracia.

En una montería que se celebraba en Sierra Morena, a la que había acudido mucha gente de dinero y de títulos, al caer la noche, ante la lumbre de la chimenea, cada uno contaba las peripecias de la jornada de caza. Intervino en la conversación uno de los ojeadores contratados, y una señora muy estirada (de la que era conocida su mala vida) le dijo con mucha soberbia:
– Yo soy la condesa de Tal. Y usted, ¿quién es?
Aquel mozo, que no tenía títulos y que se ganaba la vida rastreando la caza para aquellos señores, pero que era muy buen cristiano y vivía en gracia de Dios, le contestó:
– Señora, usted será la condesa de Tal. Pero ¡¡¡yo soy hijo de Dios!!!

2.- Valor de los sacramentos.

Contaba un americano que estando en España conoció a un obrero que había encontrado un billete de mil dólares. No le llamó mucho la atención, pues los billetes españoles de más valor suelen ser muy grandes, y aquel era bastante más pequeño. Varios días después pasó por un Banco y entró a que le dijeran cuánto valía. Y casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a más de dos meses de su jornal.
No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene: un cuadro de pintor famoso, unas monedas antiguas, unos sellos…Cuando nos enteramos, solemos tener una especie de envidia.
No se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un tesoro que quizá no apreciamos: y este tesoro son los sacramentos, que nos dan la vida divina.

Reflexión y propósito para esta semana

* Párate un poco a pensar cuál es la grandeza de nuestra vida
cuando estamos en Gracia de Dios
Lee y medita el nº 5 del tema.

** No lo dejes para mañana: prepárate y
haz una buena confesión de tus pecados.