Necesidad de la Iglesia de revisar los programas de catequesis para los sacramentos.

Necesidad de la Iglesia de revisar los programas de catequesis para los sacramentos.

Necesidad de la Iglesia de revisar los programas de catequesis para los sacramentos.

catecum1

Conforme avanza el año de la fe, se difunde con mayor énfasis el compendio del catecismo de la Iglesia y esto da mucho gusto al pueblo aunque al inicio lo vio como una agresión a su tiempo, porque es una realidad: “nadie tiene tiempo”; entre los servidores, en la Iglesia ha sido de gran beneficio estar analizando los dogmas de fe que encierra el catecismo y hay una sección muy importante que considera el catecismo de nuestra Iglesia que es: “los sacramentos” a los cuales quisiera referirme como una necesidad urgente de revisión de sus programas.

Los sacramentos son la parte medular del crecimiento sano de un fiel en la Iglesia, nos inician en la fe, nos hacen madurar en ella y nos hace culminar nuestra fe en una comunión perfecta con Cristo Jesús; un asunto interesante que la Iglesia está logrando es la aplicación de la catequesis a los papas y padrinos, que al inicio mostraron una inconformidad por el tiempo que le iban a dedicar a su formación de ellos; algunos se decían: ¿por qué tanto tiempo para un sacramento?, ¿creen que tengo su tiempo?, ¡está Iglesia cada vez exige más!, ¡los padrecitos y sus ocurrencias!, estas son algunas de las expresiones comunes de los católicos, sin embargo aunque el católico ha cedido en cuanto al tiempo, muchos católicos siguen amañados en buscar parroquias benevolentes que les faciliten la administración del sacramento deseado, que hay que denunciar aquí, no lo buscan por una verdadera conciencia de que sus hijos lo necesiten, sino como un requisito que hay que cubrir ante Dios y la sociedad.

La necesidad de revisar sus programas de catequesis en la Iglesia es de suma urgencia; tres puntos son de vital urgencia que en la arquidiócesis de León se necesitan revisar para que viva verdaderamente el significado de los sacramentos, recobrar su valor beatifico; muchas parroquias han fomentado lo comodino, la mala formación y una displicencia de los católicos con hacerles más fácil la administración de los sacramentos a unos flojos y quejosos católicos. Este punto es el primero que deben de unificar: el tiempo que debe de durar la catequesis, en muchas parroquias se ha logrado que por lo menos sea de un año la formación, pero “espérese amigo lector no se alarme”, aunque es un año son sólo 10 catequesis porque estás catequesis se aplican mensualmente, que realmente servirán de poco, pero como dice el dicho: “de algo a nada, pues algo” y decimos de poco sirven porque quizá sea lo último en que se formen en la fe, no van a los cuaresmales, no van al estudio de biblia, no van al estudio del catecismo, a una doctrina de moral etc. Tal vez sea la única oportunidad que tenga la Iglesia de formar a este católico. No es posible que unas parroquias permitan y fomenten malos católicos llevándolos a la perdición; ¡cómo es posible que solamente den una o dos pláticas y ya están listos!, es verdaderamente un fraude, una burla, sí el párroco lo hace y permite para que sigan en la Iglesia estos católicos que en realidad no practican el catolicismo, es mejor que se marchen con su mediocridad a otro lado; llegamos a darnos cuenta que muchas veces son más católicos los luteramos o cristianos que el mismo católico. Sí la arquidiócesis de León unifica su tiempo, los católicos “flojos no tendrán de otra” y al acudir a una y otra parroquia se van a dar cuenta que en todas es el mismo tiempo van a tener una disyuntiva: dejarlos sin sacramentos o cumplir como debe de ser la labor de un católico cristiano.

Un segundo punto será referente a la catequesis que se va aplicar, las parroquias confían demasiado en sus catequista los cuales se auxilian de textos, folletos que realmente no están a la altura de los que se van a formar; nos hemos dado cuenta que muchos de los programas de catequesis que publican carecen de una realidad, parece una catequesis de niños, cansona, obsoleta, muy ortodoxa que aburre y sí costó tanto trabajo traer a formación a esos católicos que llegan renegando, va a ser para ellos un verdadero “tormento” cada catequesis. Algunos maestros de catequesis dicen: es que se empieza con lo básico, como si fueran las vocales, ¡claro que es básico! Más no de niños, porque quiera o no quiera ese católico ya tiene razón de muchas vivencias y dogmas de la fe aunque no sea de modo sistemático como lo obtuvo, así que: “urge” una catequesis bien planeada elaborada por personas que estén metidas en la realidad de nuestros tiempos y poder seguir mostrando al Cristo real que es el que se actualiza día a día, mientras que el catequista se pierde en temas que son disfuncionales para los católicos cansados de lo mismo.

El tercer punto es la forma de como se aplican los temas; así como hay malos temas hay unos excelentes, pero de nada sirve porque quien lo expone, vilmente lo hace llegar al que se está formando, recuerden amigos, aunque todos son catequistas, habrá unos que tienen el don de hablar ante hermanos y he ahí que tenemos que integrarlo al equipo y formarlo con esmero y cuidado para que su carisma lo ponga al servicio de los demás y reconocer su carisma para que este también no se vaya por las nubes que suele pasar con gran regularidad, el protagonismo y dirigentes de ministerios con poco discernimiento hacen que se complique la buena predicación de los temas; muchos católicos se han acercado a nuestros “hermanos esperados” porque ellos hablan con poder, convicción, seguros de lo que predican; hermanos, ¿ustedes creen que no hay buenos catequistas en nuestra arquidiócesis?, ¡los hay!, pero es necesario que los equipos trabajen unidos.

Son tres puntos sencillos de revisar, esperamos que nuestros párrocos a quien amo tanto permitan y motiven junto con nuestro Arzobispo Alfonso Cortés Contreras el tener una catequesis a la altura de los católicos que a regañadientes van a la formación; sí queremos fomentar la salvación, la buena formación y la vida plena en Cristo Jesús, urge empezar a trabajar en los puntos mencionados y seguramente tendremos al final un excelente programa de catequesis para papas y padrinos que muchos estarán gustosos de tomarlos.

Acerca del autor

Temas relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.